Jugar con fuego

Jugar con fuego
Foto: Graciela López Herrera / Cuartoscuro.com

El gobierno del presidente López Obrador se encuentra en uno de los puntos de mayor tensión con la clase política de los Estados Unidos. Las causas son de diversa naturaleza, desde los conflictos comerciales en temas como la energía o el maíz, hasta los conflictos en materia de seguridad que pasan por el fentanilo y el reciente secuestro de cuatro ciudadanos de ese país en el estado de Tamaulipas.

Estos frentes se insertan además en medio de una narrativa que va ganando tracción en la prensa internacional y que muestra al actual gobierno federal como un enemigo de la democracia, como prueban sus reiterados ataques al Poder Judicial, a los organismos autónomos y en especial a la legislación electoral.

Este conjunto de factores habrá de coincidir, además, con la disputa por la sucesión presidencial tanto en México como en Estados Unidos, lo que va a exacerbar aún más las tensiones, realidad que deja al gobierno del presidente Biden con poco márgen para la moderación.

El escenario es delicado por el peso de Estados Unidos y por la impulsividad del presidente mexicano, que fiel a su estrategia, puede tratar de convertir el tema en una causa para envolverse en la bandera nacional, como un recurso para movilizar a su base y a otros sectores de la población.

Frente a esa pulsión, que puede ser rentable electoralmente pero peligrosa para el país, debe prevalecer la sensatez.

Respuesta que debería pasar por reconocer la agenda legítima del principal socio comercial, y el desarrollo de soluciones conjuntas para los múltiples frentes que afectan a los dos países. Acuerdo que debería estar enmarcado en la relocalización de empresas y en el giro más regional que está viviendo la globalización luego de la pandemia y la guerra de Ucrania. Es así que de la respuesta del presidente mexicano y su gobierno a la preocupación creciente en EU se desprenderán las siguientes acciones, ya sean de colaboración o de conflicto. Veremos pronto por cuáles opta López Obrador.