Gobierno Federal
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Foto: Cuartoscuro Rupturas políticas en PRI, PAN y PRD marcaron el sexenio
Mar 28 Agosto 2018 19:27

Rupturas, distanciamientos, renuncias y crisis en los partidos forman parte del corte de caja del sexenio de Enrique Peña Nieto que está por expirar. Desde las fisuras en el PRI, PAN y PRD, hasta el divorcio del tricolor con los panistas y el PVEM. La clase política acaparó reflectores por la polémica renuncia de Margarita Zavala a Acción Nacional; así como de René Bejarano y Dolores Padierna al PRD. Además uno de los distanciamientos más sonados fue el de Ricardo Monreal con Andrés Manuel López Obrador, después vino la reconciliación. Miguel Ángel Osorio Chong renunció a la Secretaría de Gobernación cuando no le dieron la candidatura presidencial y puso distancia entre él y el grupo de Peña Nieto.  

Rupturas

Margarita Zavala, ex primera dama salió del PAN porque en la contienda por la candidatura Presidencial no hubo piso parejo. Ricardo Anaya, su rival político, aprovechó su condición de dirigente nacional del PAN para formar una coalición con PRD y Movimiento Ciudadano (MC) y construir su candidatura, al final perdió en las urnas por una diferencia de 30 puntos ante Andrés Manuel López Obrador. Por su parte, Zavala se lanzó como candidata independiente pero abandonó la competencia en mayo. 

Gabriela Cuevas y Germán Martínez renunciaron al PAN por desencuentros con el grupo de Ricardo Anaya que acaparó las candidaturas en el proceso electoral 2018. Cuevas quería que la postularan a la Cámara de Diputados, pero ante la negativa de los anayistas decidió salir del partido y refugiarse en Morena con López Obrador, gracias a quien hoy es diputada. En tanto, Germán Martínez, exlíder nacional panista dejó al PAN en marzo y también se unió a AMLO

Miguel Barbosa y otros 10 senadores dejaron la bancada del PRD en el Senado, luego de que manifestaron públicamente su apoyo a Andrés Manuel López Obrador y el rechazo a la coalición con el PAN. Barbosa y otros cuantos se integraron al proyecto de AMLO, algunos más se fueron de independientes. 

Algo similar ocurrió con René Bejarano y Dolores Padierna que optaron por renunciar a su militancia perredista y unirse a López Obrador. Esto, permitió que Padierna llegara a la Cámara de Diputados. 

Ifigenia Martínez decidió renunciar al PRD, partido que ayudó a fundar a finales de la década de los 80, junto al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo. Martínez respaldó la candidatura presidencial de Andrés Manuel y este le agradeció el gesto con una senaduría plurinominal. Pablo Gómez siguió los pasos de Ifigenia, salió del PRD, enemistado con Alejandra Barrales, se fue con AMLO y ahora es diputado federal. 

El PRI y el PVEM compitieron coaligados con Nueva Alianza en Estado de México, e intentaron repetir la fórmula para las elecciones federales y 9 gubernaturas en 2018. Sin embargo, la alianza por la Presidencia apenas logró sobrevivir y con malos resultados en las urnas. Donde sí rompieron fue en Chiapas, Ciudad de México y Morelos por el reparto de candidaturas, de hecho los del PVEM perdieron la gubernatura chiapaneca. El que se benefició del conflicto fue Morena que ganó los gobierno de esas tres entidades. Ahora a los del Verde se les ve más cerca de AMLO y los morenistas. Por cierto, Arturo Escobar y Vega, coordinador pvemista en San Lázaro dijo que a partir de la nueva legislatura se rompe la alianza con el PRI. 

¿Qué pasó con el “PRIAN”?

En diciembre de 2012, PAN y PRI firmaron el Pacto por México para aprobar las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto; así pasaron 5 años en los que la mayoría de las veces votaron en sintonía. Sin embargo, llegó 2017 con las elecciones para renovar la gubernatura de Estado de México y Coahuila, y las cosas cambiaron. La Procuraduría General de la República (PGR) abrió una investigación por presunto lavado de dinero en contra de la familia de la entonces candidata panista al gobierno mexiquense, Josefina Vázquez Mota. Ella acusó que se trataba de guerra sucia del Gobierno Federal

En el caso de Coahuila, PRI y PAN tuvieron un conflicto postelectoral por la gubernatura. Los panistas acudieron a la Organización de Estados Americanos (OEA) para denunciar un presunto fraude en electoral. No obstante, fue el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el que resolvió a favor de los priistas. 

Con el antecedente de Estado de México y la elección presidencial en puerta, PRI y PAN usaron el tema del nombramiento de los nuevos fiscales General de la República y Anticorrupción para pelear en el Congreso. El caso derivó en unos días de parálisis legislativa en la Cámara de Diputados, hasta los nombramientos de los fiscales siguen pendientes. 

En este marco salieron a la luz una serie de acusaciones por supuesto enriquecimiento ilícito contra el presidenciable panista Ricardo Anaya, hasta la fecha no ha quedado claro si la PGR lo investigaba formalmente. Igual de Vázquez Mota, Anaya afirmó que todo era parte de la guerra sucia del PRI y el Gobierno Federal para afectar su campaña y posicionar al candidato del tricolor en turno, José Antonio Meade. 

Distanciamientos y reconciliaciones 

Ricardo Monreal le ayudó a López Obrador a construir Morena en 2014, un año después consiguió la delegación Cuauhtémoc para ese partido, por lo que se perfilaba como el candidato natural para la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. Incluso durante meses las encuestas lo perfilaron como favorito para el cargo, pero Andrés Manuel se decantó por Claudia Sheinbaum. Esto, distanció al tabasqueño del zacatecano, quien de inmediato movilizó a sus cuadros en una campaña para exigir que lo hicieran candidato. 

Se especuló que Monreal podría ser candidato del PAN y PRD en Ciudad de México, hasta del PVEM, y algunos lo vieron regresando al PRI. La tensión aumentó se mantuvo así por meses hasta que ambas partes retomaron el diálogo y en noviembre de 2017, el propio López Obrador confirmó que Monreal se quedaba en Morena y que lo ayudaría en su campaña, ahora le dio la coordinación de la bancada en el Senado.  

En el PRI fue la candidatura presidencial lo que abrió una batalla interna, el grupo del presidente Enrique Peña Nieto promovió una reforma a los estatutos del partido para permitir que personajes que no eran militantes pudieran ser candidatos. El cambio abrió la puerta para que Peña Nieto impulsara a José Antonio Meade, quien era su secretario de Hacienda, se convirtiera en el candidato del PRI a la Presidencia. Miguel Ángel Osorio Chong que también aspiraba al cargo tuvo que desistir y optó por renunciar a la Secretaría de Gobernación (Segob) y marcar distancia con el grupo peñanietista

Más tarde Osorio Chong anunció que buscaría una senaduría plurinominal, la cúpula priista se acercó a él para que operará las campañas de sus candidatos a la Cámara alta. Meade perdió y Osorio se convirtió en el nuevo coordinador de la bancada del tricolor en el Senado. 

Movimiento Ciudadano y su líder nacional Dante Delgado que tradicionalmente habían apoyado a Andrés Manuel López Obrador, determinaron ir en alianza con PAN y PRD en el Frente. Ante esto, AMLO lanzó un ultimátum a MC y PRD en 2017: “Hacen alianza con Morena para las elecciones de Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz, o voy solo en 2018. 


3 partidos en crisis y el crecimiento de otro 

Morena arrasó en los comicios presidenciales, ganó 5 de nueve gubernaturas en juego y se colocó como la primera fuerza política del Congreso de la Unión. Mientras Morena creció PRI y PAN entraron en crisis. Priistas de cepa se rebelaron contra la cúpula, culparon a Peña Nieto y sus allegados de lo que calificaron como “la peor derrota de su historia” y reclamaron que los hayan dejado fuera del reparto de candidaturas. 

En el PAN los liderazgos de la vieja escuela responsabilizaron a Ricardo Anaya y su gente por “el fracaso electoral” y la coalición con el PRD. Actualmente se encuentran en medio de un proceso para renovar la dirigencia nacional, en poder de los anayistas que siguen teniendo el control del partido. 

El PRD estuvo a punto de perder el registro y sus corrientes siguen en una lucha encarnizada por la dirigencia del partido. Liderazgos clave en el PRD renunciaron al partido, y se fueron a Morena que poco a poco fue debilitando al Sol Azteca hasta dejarlo al borde de la extinción. 

En los tres partidos se habla de refundarlos y hasta cambiarles el nombre rumbo a las elecciones intermedias de 2021

Cárdenas, Muñoz Ledo y Bartlett, decanos políticos activos en 18