Hannia Novell

El INSABI, en terapia intensiva

Sáb 11 Enero 2020 05:00

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El Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) tiene 10 días de nacido y enfrenta graves problemas. Está en terapia intensiva.

Mientras las autoridades del sector salud ofrecen escenarios optimistas, los directores de los hospitales federales y locales toman decisiones contradictorias; los médicos y enfermeras rezan por la multiplicación de medicinas; y los pacientes enfrentan situaciones de dolor y desesperación. La muerte y la enfermedad los acechan.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se empeñó en sepultar al Seguro Popular y ofreció extender los servicios de salud pública a los más de 60 millones de mexicanos que carecen de seguridad social. No hay duda, la falta de planeación es el sello de la casa, la marca que fatalmente distingue a la 4T.

En 2004, cuando Vicente Fox puso en marcha el Seguro Popular, se establecieron procesos y planes de acción con al menos 12 meses de anticipación. Desde el principio, la meta fue garantizar la operación de los hospitales, clínicas y centros de atención.

Hoy, con el Insabi reina el caos y la incertidumbre. Las reglas de operación son inexistentes y, por lo tanto, la confusión impera en los hospitales. Mientras algunos centros médicos cobran la hospitalización y las cirugías a todos los pacientes, con o sin inscripción en el Seguro Popular, otros no lo hacen hasta recibir indicaciones, pero temen que su presupuesto se agote.

Las benditas redes sociales fueron el primer escenario de las denuncias que terminaron multiplicándose en los noticiarios de radio y televisión. Los pacientes y familiares han dado testimonio de abusos y excesos en los precios que pagan por los servicios de salud.

"Del 28 para acá ya debemos 30 mil pesos, no tenemos para pagarlos, la verdad. No sé qué vamos a hacer”, lamentó una mujer al detallar que en el Hospital General -con el esquema del Seguro Popular-, el costo de la cama por noche valía 84 pesos. Hoy pagan 474 pesos.

Las historias que difunden los medios de comuncación son desgarradoras. Una joven pareja lucha por recuperar el cuerpo de su bebé. Están de luto: perdieron a su hijo recién nacido y se ven en la necesidad urgente de conseguir dinero para saldar su deuda con el Hospital General, para que les entreguen el cuerpo. “No nos dejan sacar a nuestro hijo, acaba de fallecer ayer, se debe una cuenta de más de 13 mil 285 pesos”.

Las autoridades del Insabi piden paciencia, aseguran que gradualmente el sistema funcionará con regularidad. El problema es que las enfermedades no tienen palabra de honor ni tienen calendarios. Una vez que se presentan es indispensable atenderlas.

El gobierno del presidente López Obrador ha sido rebasado por la realidad y el desabasto de medicinas, tratamientos y materiales quirúrgicos ponen en riesgo de muerte a millones de mexicanos.

Los grandes fracasos son resultado de buenas intenciones marcadas por la improvisación y ese, por desgracia, es el sello del autodenominado gobierno de la 4T.