Hannia Novell

Las simulaciones. Promesas de campaña

Sáb 16 Febrero 2019 01:00

Recibe el presidente AMLO de regalo una campana en Hidalgo

La lucha contra la corrupción es una simulación para el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sí: quien se describe a sí mismo como representante de la honestidad y como el hombre del Tsuru y el Jetta, los autos de las campañas electorales, automóviles blancos, inmaculados como él. 

El líder de la 4T ha faltado a su palabra. Vamos a demostrar que no somos lo mismo, tenemos que dar el ejemplo, dijo eufórico al anunciar que todo su gabinete había presentado sus declaraciones patrimoniales y además las había hecho públicas.

Falso. Al cierre de esta edición, hay funcionarios que aún no han presentado su declaración patrimonial, otros determinaron no hacer pública su relación de bienes, algunos optaron por ocultar sus declaraciones de conflicto de interés y otro tanto realizó aclaraciones de último momento.

Este es el detalle de los hallazgos del portal oficial.  Ahí se puede comprobar que ni Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía; ni Natalia Toledo Paz, subsecretaria de Diversidad Cultural de la Secretaría de Cultura, habían presentado sus respectivas declaraciones patrimoniales en la plataforma DeclaraNet.

Jorge Alcocer Villanueva, coordinador de asesores de la Secretaria de Gobernación; así como Ernesto Acevedo, subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía; y Jesús Seade, subsecretario  para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, decidieron ocultar sus datos patrimoniales.

Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; Miguel Tomás Torruco Marqués, secretario de Turismo; así como Gilberto Guevara Niebla, subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública.

Además de Zoé Robledo Aburto, subsecretario de Gobernación de la Segob; y Martha Delgado, subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) aunque marcaron la opción de declaración pública, se reservan datos sobre la propiedad de inversiones, bienes raíces y hasta vehículos.

Otros funcionarios de la 4T registraron aclaraciones de última hora, casi todas relacionadas con estudios y posibles conflictos de interés. Tal es el caso de Josefa González Blanco Ortiz Mena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quien dio cuenta de su parentesco con Tania Ortiz Mena López Negrete, quien se desempeña como directora general de Infraestructura Energética Nova (IEnova), empresa descalificada por el presidente López Obrador en alguna de sus conferencias mañaneras, porque es dirigida por Carlos Ruiz Sacristán, a quien acusó de “inmoral” por servir para una empresa privada.

También el canciller Marcelo Ebrard Casaubon, y Víctor Villalobos, secretario de Agricultura, declararon conflicto de interés. En el primer caso porque la esposa trabaja en una empresa de medios y comunicación y en el caso de Sagarpa, por ser consuegro del consejero Jurídico de la Presidencia.

Está claro que para AMLO lo importante no es la realidad, sino la percepción. Si él dijo en la conferencia mañanera del 12 de febrero que todos presentaron voluntariamente e hicieron pública su declaración patrimonial, los mexicanos deberán creer en su palabra. La realidad es diferente, como se ha dado cuenta en esa columna.  

Fue el propio López Obrador quien señaló el 30 de enero como la fecha límite para presentar y hacer públicas sus declaraciones patrimoniales. “El que no presente su declaración de bienes no puede trabajar en el Gobierno”, sentenció. Ya estamos en febrero, sus colaboradores a nivel de secretario y subsecretario lo han desafiado. ¿Saldrán del Gobierno por no cumplir con un mandato del Jefe máximo o serán cómplices de la simulación?