Mario Campos

Nueve claves para (tratar de) entender las listas del Frente y Morena

Lun 19 Febrero 2018 06:27

Asamblea nacional de morena donde se definieron candidaturas

Este fin de semana quedaron revelados algunos misterios rumbo al 2018 y no me refiero naturalmente a las confirmaciones de Meade, Anaya y López Obrador como aspirantes presidenciales (¡vaya sorpresa!) sino a las listas de diputados y senadores que les acompañarán a dos de ellos en las boletas. El proceso está todavía en desarrollo y nos faltan muchos nombres por conocer pero ya hay algunas claves que podemos apuntar.

1. Las listas son para los cuates. Desde Damián Zepeda, el reciente Presidente del PAN (ahora con licencia) hasta Ricardo Monreal, las candidaturas son la vía para ofrecer posiciones a quienes se la han jugado con los presidenciales. 

2. Las listas son para las cuotas. Y porque no todo es amor, hay que llevar a los que ofrezcan votos así sean expriistas de toda la vida recién convertidos al morenismo o perredistas impresentables de la Ciudad de México que tienen ya un lugar asegurado pese a su mala reputación.  

3. Las listas no son ideológicas. Quien lo dude que mire a policías comunitarias con profesores de La Salle, a filoperredistas postulados por el PAN y filopanistas en las listas del PRD. Aquí las visiones del mundo son irrelevantes a la hora de armar la oferta electoral. 

4. Las listas exigen amor incondicional a sus militantes. De cuates, al menos que les den un vaso con agua a los morenistas que llevarán con su voto al Congreso a un expresidente del PAN que fue pieza clave del gobierno de Felipe Calderón; los candidatos sacrifican pureza y congruencia por pragmatismo, confiando en que su seguidores les perdonarán eso y más. 

5. Las listas mandan señales confusas. ¿Cómo que la futura "Secretaria de Gobernación" de AMLO es también candidata al Congreso? Señales que hacen dudar de la confianza en el triunfo o de los "gabinetes" anunciados.

6. Las listas no son blancas o negras. Sí, la lista de impresentables (sin nombres, para no quemar a Napoleón) es grande y espanta a cualquiera pero en medio de todo hay figuras que ojalá lleguen por lo que puedan aportar. Sin dudarlo, pienso en Emilio Alvarez Icaza o en la propia Olga Sánchez Cordero como ejemplos de quien es deseable que llegue a una posición de poder. 

7. Las listas no están acabadas. Si armar las candidaturas por partido es complicado lo es todavía más cuando son bloques de tres partidos. ¿Quién quedará al final de la baraja de nombres anunciada este fin de semana? El proceso sigue en curso y habrá que hacer hasta un acordeón para entender al final quién quedó en qué posición y que posibilidades reales tienen de triunfo. 

8. Las listas son de los y las listas. Yo no sé si Andrés Manuel López Obrador o si Ricardo Anaya serán el próximo presidente, lo que sí es claro es que harán diputados y senadores a muchas personas que hoy ya se vieron en un carro, que pase lo que pase con quien va adelante, los llevará a un buen fin. 

9. Las listas son importantes. El foco naturalmente estará en la carrera Presidencial, en las batallas por los nueve estados y en los nombres más sonados pero lo cierto es que los hombres y mujeres que lleguen al Congreso tendrán un rol central, al menos, en el futuro del país durante los próximos tres y seis años, con el agregado de ser la primera generación de legisladores que podrá buscar la reelección consecutiva.

Por esto y más vale la pena seguir atentos, evitar las simplificaciones que dividen al mundo en buenos y malos, puros e impuros, pues a esta película todavía le falta mucho por transcurrir.