Mario Campos

López Obrador puede perder

Mié 11 Abril 2018 01:00

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No se trata de una profecía ni de un deseo, sino del registro de una posibilidad real a partir de dos factores: el comportamiento de elecciones pasadas y la condición misma de una elección que todavía no tiene lugar.

En el primer caso la evidencia está ahí para quien quiera comprobar que las campañas pueden mover las preferencias electorales. Como señala un texto de Nicolás Loza Otero y Benjamín Temkin, publicado recientemente en Nexos, si nos atenemos a la evidencia de los últimos procesos “las campañas van a cerrar la distancia entre el primero y el segundo lugar, y el segundo lugar mismo podría modificarse”.

Los autores toman como base las encuestas del diario Reforma de procesos anteriores. Por ejemplo, en marzo del año 2000 Francisco Labastida se encontraba 8 puntos arriba de Vicente Fox. Cuando llegó la elección, la historia - como todos sabemos - fue distinta. En marzo del 2006, López Obrador estaba diez puntos arriba de Felipe Calderón- en la misma medición - y el resultado ya lo conocemos; en tanto que, en 2012, López Obrador era el tercer lugar en marzo, y en los meses de campaña AMLO subió diez puntos en tanto Enrique Peña Nieto retrocedió siete.

¿Estos datos dicen que va a ocurrir lo mismo en estos meses? No, por supuesto que no. Pero sí son un recordatorio claro de cómo las campañas pueden mover las preferencias, y en algunos casos, cambiar los resultados esperados.

El recordatorio viene a cuento porque es claro que la estrategia de López Obrador parte de asumir que su triunfo es inevitable. Por eso habla como si ya fuera presidente, anuncia a su gabinete, adelanta ternas para puestos clave y hasta graba videos desde un escritorio que remite a una figura de autoridad. Todo para motivar a sus electores y desmovilizar a los adversarios.

Se entiende, está en lo suyo. Solo que una cosa es reconocer que es favorito en todas las encuestas y otra asumir que eso es un hecho consumado. Porque la democracia también implica incertidumbre y es falso que solo “algo muy grave” puede hacer que pierda la elección.

Sí, AMLO ha dicho -en la entrevista de Milenio, por ejemplo - que sabe que puede no ganar a la buena; pero también es cierto que para muchos de sus seguidores solo con un fraude se puede concretar esa posibilidad. No es así. Las elecciones se ganan el día de las votaciones, no antes, y quien diga otra cosa puede estar haciendo propaganda, pero no debe confundirse eso con la realidad.

Sí, es probable que AMLO gane el 1 de julio, pero también puede perder a la buena y eso a nadie se le debería olvidar. 

@mariocampos

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