Mario Campos

Primero, todos pobres

Lun 18 Mayo 2020 05:00

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Hace varios años descubrí que en varios puntos del país la principal aspiración de las y los jóvenes era conseguir un empleo en el gobierno local. Y era y es así, no porque existiera una especial devoción por el servicio público sino porque sabían - y con razón -. que era ahí donde podían encontrar las mejores oportunidades para su desarrollo, pues no había un sector privado dinámico en el que se pudieran emplear.

Esa imagen, que estoy seguro no es ajena para millones, ilustra con claridad la idea de país que tiene el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Empeñado en destruir las condiciones para la creación de empleos, esta semana dio un nuevo golpe, esta vez, a las empresas del sector energético que han apostado por las energías limpias. Y una vez más, la medida se explica no por razones técnicas o ambientales sino por motivaciones políticas.

Hay que decir que la historia no es nueva. Ocurrió con el aeropuerto de Texcoco, después con otros rubros del sector energético a los que le quitaron los órganos autónomos, le suspendieron las nuevas subastas y luego le cambiaron las reglas, pese a que el Presidente había jurado que no sería así.

Recientemente se repitió la historia con la cervecera de Mexicali, en donde una consulta patito con menos del 4 por ciento de participación frenó una obra que tenía todos sus permisos en regla; y ahora pasa lo mismo con el campo de las energías renovables, y todo, para favorecer la visión presidencial en la que lo único importante es salvar, a toda cosa, a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad, así sea con cargo a los usuarios, a los empleos, a los inversionistas y al medio ambiente.

Las consecuencias, claro, van más allá del sector. En medio de un ambiente en que hay dudas en el mundo sobre dónde, cuándo y cómo invertir, el gobierno mexicano hace todo lo que puede para que el país no sea una buena elección.

Peleado con el sector privado - nacional y ahora internacional - y desconectado de los pronósticos que advierten sobre el aumento de la pobreza, el Presidente está cada vez más lejos del crecimiento, de la creación de empleos, del bienestar del país y de los mexicanos.

Hasta ahora, pese a todo, hay millones que lo siguen apoyando. Sin embargo, llegará el día en que la propaganda no alcance - aunque se hagan conferencias todo el día - y la realidad se termine por imponer en la mente de todos.

@MarioCampos