Maru de Aragón

Demócratas temerosos por juicio a Trump

Vie 13 Diciembre 2019 17:00

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La semana próxima será crucial para Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Después de poco más de dos meses dedicados a recabar información y a escuchar testimonios, los Demócratas de la Cámara de Representantes presentaron formalmentedos cargos en su contra: abuso de poder y obstrucción al Congreso, con lo que se convierte en el cuarto dirigente en la historia de EU en enfrentar su remoción del poder. 

El diario USA Today explica claramente en qué consisten estos cargos y las siguientes fases de este proceso.

La acusación de abuso de poder surge de la decisión de Trump de retener 400 millones de dólares en ayuda militar y de seguridad para Ucrania – asistencia aprobada por el Congreso de EU- hasta que el presidente de esta nación, Volodymyr Zelensky, aceptara investigar a Joe Biden, quien podría ser su rival político en la elección presidencial del próximo año. El “favor”, como lo calificó Trump en la llamada con Zelensky el 25 de julio pasado, fue solicitado a pesar de que no hay pruebas que indiquen que Biden o su hijo Hunter hayan incurrido en actos de corrupción cuando éste último fue ejecutivo de una empresa de energía ucraniana, según indica el informe del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja. Los Demócratas argumentan que la presión ejercida por Trump sobre un aliado extranjero equivale a un uso inconstitucional de su cargo para obtener beneficios políticos y personales ignorando o dañando los intereses nacionales.

La acusación de obstrucción al Congreso se centra en los esfuerzos de la Casa Blanca para bloquear las investigaciones al prohibir a funcionarios federales acudir a rendir testimonio y presentar documentos. La Casa Blanca argumentó que la investigación se realizó de manera tal que “viola el debido proceso establecido constitucionalmente”. Sin embargo, los Demócratas sostienen que, al actuar de ese modo, Trump violó el sistema de contrapesos entre los poderes, vital para la supervivencia de la democracia. Pese a las amenazas de Trump, varios funcionarios respondieron a los citatorios y testificaron.

Una vez que el Comité Judicial de la Cámara Baja apruebe los cargos el pleno de la Cámara votará, la semana próxima, si enjuicia a Trump. Al estar controlada por los Demócratas, es un hecho que habrá un “sí” para el juicio. De los 435 miembros con derecho a voto 233 son demócratas y se necesitan 218 votos.

Sin embargo, el Washington Post informa que el panorama podría complicarse debido a que hay dos grupos de Demócratas que no están de acuerdo con el juicio. El primergrupo, de Demócratas moderados, temen el revés que podrían sufrir en los comicios del año próximo. Prefieren un castigo menos severo: un voto de censura. El otro grupo, también de moderados que quieren demostrar su independencia del partido, han insinuado que rechazarían la acusación de obstrucción al Congreso. Les preocupa que no haya evidencia suficiente para demostrar que Trump trató de burlar la autoridad del poder legislativo.

No obstante, hay otro asunto que divide a los Demócratas. Aunque ya se presentaron los cargos, hay un fuerte debate entre los legisladores sobre qué tan extensos deben ser éstos. 

Muchos Demócratas, en particular los más progresistas, quieren que estos cargos abarquen también el tema de la obstrucción a la justicia por los actos cometidos por Trump para frenar las investigaciones sobre la interferencia de Rusia en las elecciones del 2016.

La revista Newsweek se pregunta ¿por qué los Demócratas en general rechazan un voto de censura si saben que Trump será absuelto en el Senado, controlado por los Republicanos? El voto de censura es una desaprobación formal que puede ser adoptado por una o ambas Cámaras del Congreso. La resolución de censura es una reprimenda pero no conlleva ningún castigo material como la remoción del cargo o la pérdida de los poderes presidenciales. De acuerdo con Newsweek, al contar con el apoyo de muchos Republicanos, con el voto de censura los Demócratas podrían conseguir que se dañen sus expectativas de reelección en el 2020 y se manche su reputación y legado. Apenas hace unos días, la legisladora Brenda Lawrence señaló que censurarlo, en vez de enjuiciarlo, sería lo más apropiado debido a la proximidad de las campañas electorales del año próximo. Cabe recordar que el juicio tendrá lugar durante los días de cierre de los caucus presidenciales en Iowa y las primarias en New Hampshire. Censurar a un presidente no es común en EU. La primera y única vez que se hizo fue en 1834 cuando el Senado censuró al presidente Andrew Jackson. No obstante esta opción, todo indica que el liderazgo demócrata se mantendrá firme ya que considera que nunca antes ha habido un caso tan fuerte para enjuiciar a un presidente. Si no hubiera sorpresas en la votación, ¿qué sigue?

El proceso pasará al Senado, el cual deberá realizar el juicio. Mitch McConnell, Líder de la Mayoría del Senado declaró recientemente que una vez aprobados los cargos, el Senado no tendrá más opción que realizar el juicio para decidir si se remueve o no a Trump del cargo. El juicio comenzaría en enero. En la Cámara Alta, controlada por los Republicanos, se necesitarían los votos de por lo menos dos terceras partes de los 100 senadores (67 votos) para declarar culpable a Trump y removerlo del cargo. Y, en opinión de los expertos esto no sucederá debido a que los Republicanos han cerrado filas con Trump. El propio McConnell adelantó que el presidente sería absuelto por el Senado.