Maru de Aragón

Desaceleración económica pega en todo el mundo

Vie 15 Marzo 2019 17:26

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Una década después de la gran crisis financiera del 2007-2008  muchas naciones aún no se recuperan del todo  y ya se preparan para un nuevo golpe. Los “cielos encapotados”  que, desde finales del año pasado  pronosticaban  instituciones como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)  entre otras, se están materializando y con fuerza. ¿Cuáles son los factores que están provocando la desaceleración de la economía global?


En primer lugar hay que considerar que existen ciclos económicos. Actualmente se está dando un debilitamiento después de varios años de crecimiento relativamente fuerte. Pero hay otros centrados básicamente en Estados Unidos y China, las mayores economías del planeta.

Según un estudio de la Universidad de California en Los ángeles (UCLA), EU está creciendo menos como consecuencia de los recientes aumentos en las tasas de interés, las tensiones comerciales y  de que se ha ido desvaneciendo el impacto de la reforma fiscal del presidente Donald Trump. El crecimiento de la economía se reducirá del 3%, alcanzado en el 2018, al 2.3% para este año, 2% para el 2020 y 1.8% para el 2021, de acuerdo con información  de la Reserva Federal. Cifras dadas a conocer en los últimos días hablan por sí solas: el mercado laboral está perdiendo fuerza. Según el Departamento del Trabajo, en febrero se crearon sólo 20 mil empleos.  Los analistas esperaban 175 mil nuevas fuentes de empleo. Además, el Índice General de Producción Industrial cayó 0.3% en enero pasado. 

En el caso de China, su economía se ha ido desacelerando  desde  principios de la década. China cerró el 2018 con un crecimiento del 6.6%, el más lento desde 1990 y este debilitamiento se ha ido intensificando.  Para el 2021, la economía china crecerá a una tasa del 6%, espectacular y envidiable para cualquier nación, pero muy lejos del 10% que alcanzó entre 1980 y el 2010.


En cuanto a las tensiones comerciales, la  guerra  que libran EU y China representa uno de los mayores riesgos para la economía global. Juntos, EU y China, constituyen  el 20% del comercio mundial y 40% del PIB global. Si sus economías decaen, como ya está ocurriendo, hay consecuencias en todo el planeta. Actualmente, ambos países negocian para  tratar de evitar una escalada mayor. Sin embargo, Trump ha abierto un nuevo frente de batalla comercial, esta vez con India, a la que ha amenazado con poner fin al trato preferencial que permite que una gran cantidad de productos indios entren a territorio estadunidense sin pagar impuestos. 


El panorama de las tensiones comerciales  y el proteccionismo económico podría agravarse aún más debido a que el déficit comercial de EU, en el 2018, alcanzó los 620 mil millones de dólares, el más alto en diez años a pesar de las políticas de Trump. Los saldos negativos  e históricos con China, la Unión Europea y México, tienen muy molesto a Trump, quien ha retomado su viejo discurso de que el déficit es resultado “prácticas comerciales desleales”. Esta situación podría impactar en los acuerdos de libre comercio. Phil Levy, investigador del Chicago Council on Global Affairs declaró a la agencia de noticias EFE que “el gobierno estadunidense ha dado a entender que quiere modificaciones rápidas en algunos acuerdos comerciales”. 

Cabe  recordar que  el Tratado Comercial entre México, EU y Canadá, T-MEC, está pendiente de aprobación en el Congreso estadunidense. 
Otro riesgo es el Brexit, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.  La posibilidad de que se produzca la salida sin finalizar todos los acuerdos legales plantea riesgos adicionales para la estabilidad financiera. Gran Bretaña deberá salir formalmente del bloque europeo el 29 de marzo y ambas partes aún no llegan a un acuerdo.


En la Unión Europea, hay evidencias muy claras de una desaceleración más pronunciada a lo previsto el año pasado. Las economías más grandes son las más afectadas.  Alemania, la mayor economía de esta zona,  estuvo a punto de caer en recesión a finales del 2018;  Italia entró en  recesión en enero.
 En cuanto a América Latina, también se prevé un menor crecimiento, salvo los casos de Argentina  y Venezuela que ya está en recesión. 


En el caso de México, tanto el FMI como la OCDE han recortado los pronósticos de crecimiento a alrededor del 2%. El FMI señaló que” la revisión a la baja tiene que ver con la incertidumbre política y el efecto que podría tener en la inversión privada”.  Por su parte, el Banco de México también revisó a la baja las expectativas de crecimiento. El rango para este año quedó entre 1.1% y 2.1% con una media de 1.6%. El presidente Andrés Manuel López Obrador  ha reconocido que la economía está creciendo poco pero subraya que “no hay asomo de recesión”.

Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, declaró a la cadena de televisión estadounidense CNBC que ve probable que EU y la economía mundial entren en recesión este año o en el 2020. Sin embargo, subrayó que esta contracción probablemente no alcanzaría las dimensiones  que tuvo la del 2008.