Sergio Sarmiento

Encarrilado al triunfo

Mar 17 Abril 2018 20:33

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Ya no es una simple especulación ni una lejana posibilidad. El triunfo de Andrés Manuel López Obrador es la perspectiva más realista para este próximo 1 de julio. Lo anterior está haciendo que los principales protagonistas de la vida económica y social de nuestro país tomen decisiones que rompen con los protocolos del pasado. 

López Obrador, para empezar, ya no habla de las encuestas cuchareadas. No puede hacerlo porque todas lo colocan a él en primer lugar. El propio candidato hace todo lo posible por no meterse en líos. Constantemente sus “asesores” le recuerdan no responder con ira ante los cuestionamientos y las provocaciones. No es fácil para un político que siempre ha sido explosivo, pero el sentido del humor le ha permitido hasta ahora ir saliendo adelante sin provocar los desastres del “Cállate chachalaca” del 2006. 

El gran reto hoy para López Obrador es generar alianzas suficientemente amplias que le permitan gobernar. Muchos políticos que han militado en otros partidos lo buscan con el ánimo de no quedarse lejos del poder. Manuel Espino lo respalda, como Germán Martínez Cázares, los dos ex presidentes del PAN. Con él están también la ex panista Gabriela Cuevas, el ex perredista Marcelo Ebrard y el ex priista Alfonso Durazo. No parecen tener mucho en común más que la ambición. 

Los inversionistas parecen haber aceptado la inminencia del triunfo de López Obrador. El peso se fortalece en lugar de debilitarse, la Bolsa de Valores sube. La victoria del morenista parece estar descontada. Ya no genera el miedo del pasado. 

La gran prueba, sin embargo, vendrá a partir de hoy. El voto del PAN y del PRI puede empezar a fusionarse para evitar la victoria de López Obrador. Y el candidato de la izquierda tiene que ir decidiendo diferencias entre los radicales de su viejo equipo, los Martí Batres, Paco Ignacio Taibos y René Bejaranos, y los recién reclutados moderados que se han reunido en torno a Alfonso Romo. Si viene el triunfo, la gran batalla será entre estos dos grupos que se considerarán los verdaderos merecedores de las mieles de la victoria. 

Andrés Manuel parece estar encarrilado al triunfo, pero cuando gane pueden estallar las diferencias de los grupos discrepantes que han encontrado refugio bajo su sombra. Claro que quien busca el poder no se preocupa demasiado de los conflictos que puedan surgir entre quienes lo han conquistado. Gobernar solo empieza a preocupar cuando uno tiene el poder. 

Twitter: @SergioSarmiento