
Foto: Cuartoscuro
La ministra presidenta de la Corte habló de diversos temas en entrevista para La Silla Rota.
Previo a su último informe de labores como ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña advirtió sobre los riesgos que conlleva la reforma judicial.
En entrevista para La Silla Rota, Piña hizo referencia a la elección de jueces, ministros y magistrados y aseguró que cuando los juzgadores se convierten en políticos, se está comprometiendo su autonomía y criterio.
Además expuso que ha recibido ataques e insultos junto a otros ministros por sus deliberaciones.
“Impartir justicia de manera imparcial, de manera objetiva e independiente sólo es posible, precisamente, si no hay un compromiso con nada ni nadie. Esa es la esencia de la famosa independencia judicial. En los últimos meses, los ministros, magistrados y jueces que hemos resuelto conforme a la ley (...) se ha interpretado que resolvemos en contra del proyecto político mayoritario, hemos sido llamados traidores al pueblo, delincuentes. Se nos acusó de no ser parte de un proyecto político”, apuntó.
En ese sentido, la juzgadora defendió que los jueces, ministros y magistrados no son políticos y que están “al servicio del mandato constitucional, de los derechos de las personas”.
La ministra presidenta del máximo tribunal indicó que la reforma al Poder Judicial se trata de “un experimento a nivel internacional”, mencionando que la elección de personas juzgadoras podría afectar la independencia judicial y los derechos de los mexicanos.
“Advertimos que la elección popular de juzgadores pone en peligro la independencia judicial. Asimismo, alertamos de los riesgos que implica la falta de división de poderes. La reforma se hizo sin un diagnóstico, el representante del Estado mexicano lo reconoció ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, y si se desconocen los problemas reales que aquejan a la ciudadanía, la solución muy probablemente no implique una mejoría”, arguyó.
Piña también abordó los ataques que recibió por oponerse a algunas de las reformas constitucionales planteadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En la entrevista detalló que recibió comentarios machistas y enfrentó violencia de género.
“Lamentablemente no es un caso aislado. No soy solo yo, es un problema sistemático al que nos enfrentamos muchas mujeres mexicanas diariamente (...) se nos cobra una factura muy cara por estar donde estamos”, abundó.
Finalmente, dijo no estar de acuerdo con la expresión que utilizó la presidenta Claudia Sheinbaum de “no llego sola, llegamos todas”.
“Nunca me ha gustado la expresión de que si llega una, llegamos todas. ¿Qué hay de las víctimas de feminicidio? ¿Qué hay de las mujeres que no llegan a elegir sus proyectos de vida en libertad e igualdad por la discriminación, por la pobreza, por la violencia que no las deja? Más bien cuando una de nosotras llega, lo que nos toca es ser aún más conscientes de todas las que no han llegado", dijo.