
Foto: TOMAS CUESTA
El presidente de Estados Unidos, junto con su gabinete de Seguridad, informó que el operativo en el que se detuvo a Maduro fue planeado de manera quirúrgica durante meses

El mundo amaneció con una noticia que cambia el tablero geopolítico. Tras años de sanciones y aislamiento, Nicolás Maduro fue detenido por fuerzas estadounidenses en suelo venezolano. Pero, ¿cómo ocurrió, bajo qué cargos y qué pasará ahora con Venezuela?
Aquí te explicamos punto por punto lo que está ocurriendo:
El presidente de Estados Unidos, junto con su gabinete de Seguridad, informó que el operativo en el que se detuvo a Maduro fue planeado de manera quirúrgica durante meses y participaron 150 bombarderos.
Los ataques fueron dirigidos contra Fuerte Tiuna, el mayor complejo militar de Venezuela, y una base aérea, entre otros sitios, según periodistas de AFP.
Trump consideró ilegítimo al mandatario, un exchofer de autobús y exsindicalista, quien llegó al poder en 2013 tras la muerte del presidente Hugo Chávez.

Comandos de Operaciones Especiales conocidos como Delta Force, fueron los encargados de ejecutar el operativo, el cual duró aproximadamente 30 minutos.
Las fuerzas especiales fueron recibidas con ataques de la milicia venezolana, pero al final, tanto Maduro como su esposa Cilia Flores se rindieron y fueron trasladados vía helicóptero hacia aguas internacionales, donde aterrizó en el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima (LHD-7).
Horas después arribó a Nueva York, donde espera fecha para su primera audiencia.

Aunque la crisis política en Venezuela es el telón de fondo, la detención se fundamenta en cargos criminales. El gobierno de Estados Unidos acusa a Madero de narcoterrorismo y ser el líder del “Cártel de los Soles”, una organización criminal incrustada en el Estado venezolano que traficaba cocaína y fentanilo en alianza con guerrillas colombianas y cárteles mexicanos.
A finales de 2025, la administración de Trump designó formalmente a esta estructura como una “Organización Terrorista Extranjera”, lo que dio luz verde legal, según las leyes estadounidenses, para actuar militarmente contra sus líderes.
Se prevé que el dictador venezolano sea recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn o una prisión de máxima seguridad similar.
Las personas con las que compartiría pasillos serían sus presuntos socios comerciales: capos mexicanos como Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero.
Además enfrentará una acusación federal que conlleva una pena mínima de 20 años y una máxima de cadena perpetua.

La comunidad internacional se ha fracturado en dos bloques: los que celebran la detención y quienes aseguran que se trata de una violación a la soberanía de Venezuela.
Entre los que celebraron la detención están María Corina Machada, líder opositora y Nobel de la paz; Javier Milei, presidente de Argentina, Daniel Noboa, presidente de Ecuador y Emmanuel Macron, presidente de Francia.
La respuesta de los aliados estratégicos de Maduro no se hizo esperar. Rusia e Irán emitieron comunicados condenando la intervención militar, asegurando que el uso de la fuerza por parte de EUA rompe con todos los protocolos del derecho internacional.
Trump dijo que Estados Unidos “dirigirá” Venezuela hasta que una transición política “segura” pueda instalarse en el país, aunque no precisó cómo lo concretará.
Sin embargo, María Corina Machado, dio a conocer que el candidato de la oposición a las elecciones presidenciales de 2024, Edmundo González Urrutia, debe “asumir inmediatamente” la presidencia “y ser reconocido como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas”.
“Ha llegado la hora de la libertad”, declaró la líder opositora.

Stephen Wertheim, del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, explicó que lo hecho por Estados Unidos no cambia la realidad en Venezuela.
“Por ahora, el ataque de Trump contra Venezuela no ha resultado en un cambio de régimen, sino en un cambio de líder. El régimen permanece, y lo único que se ha logrado es capturar a Maduro, asesinar personas, violar el derecho nacional e internacional y aventurarse en lo desconocido”, declaró a la AFP.
La Constitución establece que si la falta del presidente ocurre una vez iniciado el mandato, será la figura del Vicepresidente Ejecutivo, en este caso Delcy Rodríguez, quien asuma las riendas del país, para posteriormente convocar elecciones en 30 días.
Sin embargo, analistas advierten que podrían intentar calificar la captura como un “secuestro” (falta Temporal, Art. 234) para evitar llamar a elecciones y gobernar por decreto hasta por 180 días, buscando reorganizar sus fuerzas.
Con información de AFP.