
Foto: Captura de pantalla y Cuartoscuro
La intervención militar a Venezuela ha abierto la posibilidad de que Estados Unidos pueda intentar lo mismo con México

El golpe militar de Estados Unidos para derrocar a Nicolás Maduro ha generado incertidumbre no solo dentro de Venezuela por cómo se llevará a cabo la supuesta transición de régimen luego de que han tomado control del país, sino a nivel internacional.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y recibe gratis nuestro boletín diario
Este escenario podría abrir la posibilidad de que la Casa Blanca replique la fórmula en otros territorios como Cuba, Colombia y México, esto bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
México ha estado en la mira de Trump debido al tráfico de drogas y en varias ocasiones ha dicho que está dispuesto a realizar ataques en el país con el pretexto de ayudar con el tema de los cárteles.

Si bien desde que llegó por segunda vez a la Casa Blanca, Trump ha expresado en diferentes ocasiones su deseo de anexar territorios a Estados Unidos, como cuando insistió en que Canadá sería el estado 51 o que recuperaría el Canal de Panamá. Hasta ahora, esas declaraciones habían sido consideradas como meras ocurrencias.
Pero tras el éxito alcanzado en Venezuela, sus dichos adquieren un nuevo matiz. En una entrevista con distintos medios de comunicación, Trump abrió la puerta a seguir el mismo camino con Colombia al acusar a Gustavo Petro de ser narcotraficante, y aseguró que Cuba pronto caerá.
Pero las amenazas también fueron para nuestro país.
“México tiene que ponerse las pilas porque el país está siendo inundado con drogas y tendremos que hacer algo”.
Esta no es la primera vez que pone sobre la mesa el emprender acciones en contra de México. Durante el cerco militar a Venezuela, Trump aseguró que si por él fuera, estaría bien realizar ataques en México.
Estas declaraciones las ha justificado acusando que el país está gobernado por los cárteles de la droga, mismo discurso que aplicó contra Maduro al ligarlo con el Cártel de los Soles, aunque esta vez, Trump no vincula directamente a la presidenta. Al contrario, afirma que es una “excelente mujer”, pero que teme enfrentar al crimen. organizado.
“Está preocupada. Tiene un poco de miedo (...) los cárteles controlan México, no es agradable decirlo, pero los cárteles controlan México”.

Además, en el 2022, el exsecretario de Defensa Mark Esper reveló en su libro que Trump barajó la posibilidad de lanzar misiles a laboratorios de droga en México de forma sorpresiva: “Podríamos disparar varios misiles Patriot y eliminar esos laboratorios, sin ruido. Nadie sabría que fuimos nosotros”, habría dicho Trump en el 2020, durante su primer administración.
La idea de una intervención o introducir a las fuerzas armadas también han rondado las cabezas de diferentes republicanos quienes han presentado este tipo de propuestas ante el Congreso de EUA bajo el lema de detener el tráfico de fentanilo a su país, el cual ha causado miles de muertes.
Tal fue el caso de los congresistas republicanos Dan Crenshaw y Lindsey Graham, quienes en 2023 impulsaron propuestas legislativas que buscan autorizar el uso de las fuerzas armadas estadounidenses para combatir a los cárteles.

Graham propuso en su momento designar como “organizaciones terroristas extranjeras” a los cárteles para intervenir directamente en territorio mexicano.
Por su parte, Crenshaw presentó una resolución que otorgaría al presidente de EUA el poder de utilizar la fuerza militar contra los cárteles responsables de traficar esta sustancia, argumentando que se trata de un asunto de seguridad nacional.
Estas generaron polémica por lo que Crenshaw defendió su postura aclarando que su intención no es realizar una “invasión” a México, sino establecer colaboración.
Ya con Trump al mando, sus allegados y funcionarios continúan con esta retórica.
No es poca cosa las acusaciones, pues a lo largo del 2025 políticos mexicanos, principalmente morenistas, estuvieron rodeados de acusaciones por estar implicados con el crimen organizado. Incluso Estados Unidos comenzó a revocarle sus visas por estar bajo investigación.
De acuerdo con la agencia Reuters, el gobierno norteamericano ha revocado visas a más de 50 políticos y funcionarios mexicanos, siendo la mayoría de Morena, pero también a miembros de otros partidos.

El primer caso fue el de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar y su esposo Carlos Torres, pues de acuerdo con investigaciones periodísticas, autoridades tanto federales como estadounidenses los vincularon a una red de huachicol fiscal en el estado.
A esta se le suma la morenista Hilda Brown, quien fue acusada por el Departamento del Tesoro de EUA de haber facilitado operaciones criminales en el municipio de Rosarito. Otros han sido Norma Alicia Bustamante, alcaldesa de Mexicali; Juan Francisco Gim, alcalde de Nogales; Héctor Astudillo, exgobernador de Guerrero; Óscar Eduardo Castro, alcalde de Puerto Peñasco, y Alberto Granados Fávila, alcalde de Matamoros, por mencionar algunos.
Pero no son los únicos que se encuentran en la polémica, pues varios de los miembros de la cúpula morenista han sido acusados de tener nexos con el crimen organizado y que pese a las investigaciones periodísticas y algunas denuncias a nivel federal estos han logrado mantenerse en sus cargos.

Tal es el caso del senador Adán Augusto López, que ha sido ligado al grupo criminal La Barredora durante su gobierno en Tabasco o ‘Andy’ López Beltrán, acusado de liderar una red de huachicol durante el gobierno de su padre Andrés Manuel López Obrador.
Además, el gobierno federal lleva a cabo una investigación en contra de una red de huachicol fiscal operada por altos mandos de la Marina durante el gobierno de AMLO y que involucraría a cientos de funcionarios aduanales. Esto ha puesto en duda la legitimidad del gobierno de la 4T y sus acciones en contra de la corrupción y el crimen.
Sigue el canal de Político MX en WhatsApp
Pese al envalentonamiento de Trump y las constantes denostaciones, quien se mantiene escéptica ante la posibilidad de una invasión es la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su conferencia matutina de este lunes, descartó de lleno que EUA replique la acción, pues eran dichos de Trump y la idea ni siquiera sería tomada en serio dentro del país: “Son formas de hablar del presidente Trump. Yo no creo en la invasión”.
Además consideró que la violencia y el tráfico de drogas no se detienen con la intervención militar, por lo que mantendrá su posición en contra de cualquier medida injerencista, como la presencia de tropas en el país, propuesta que le ha hecho 14 veces.
Aunque el gobierno ha defendido a Venezuela, Sheinbaum rechazó que los hechos cambien la relación con Estados Unidos, continuando con la colaboración y coordinación para luchar contra el narcotráfico.