
Foto: The White House
El plan de Washington para recuperar el control total del hemisferio occidental

Bajo la segunda administración de Donald Trump, la política exterior de Estados Unidos hacia el hemisferio occidental ha adoptado un enfoque que analistas y medios, como el New York Post, han denominado la Doctrina ‘Donroe’.

Este término fusiona el apellido del mandatario con el de James Monroe, en referencia a la política del siglo XIX, y se caracteriza por el uso de acciones unilaterales y fuerza militar para asegurar los intereses de Washington.
El inicio de esta nueva fase se marcó el pasado 3 de enero con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, mediante un operativo militar estadounidense, acompañado por el despliegue de una flota naval frente a costas sudamericanas.

Sin embargo, para entender los movimientos de Trump debemos mirar hacia atrás, una política que lleva 200 años recorriendo el continente.
La premisa central de esta doctrina es el tránsito de la diplomacia multilateral a lo que especialistas denominan “intercambio forzado”. Esta estrategia establece que la alineación con los intereses de seguridad de Estados Unidos es un requisito para evitar sanciones económicas o intervenciones militares directas.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y recibe gratis nuestro boletín diario
A diferencia de la doctrina original, que buscaba limitar la influencia europea, la versión de 2026 tiene como objetivo contrarrestar la presencia de China y Rusia en la región, así como combatir amenazas no estatales.

Para comprender el marco actual, es necesario revisar la Doctrina Monroe (1823), resumida en la frase “América para los americanos”. Según Yapsia K. Serrano en su artículo “Evolución de la Doctrina Monroe”, lo que inició como una postura contra el colonialismo europeo derivó en una serie de intervenciones estadounidenses en la región:
El componente legal de la Doctrina ‘Donroe’ se sustenta en la redefinición de la “seguridad nacional”. A través de la Orden Ejecutiva 14157, la administración Trump ha clasificado a los cárteles del narcotráfico como Organizaciones Terroristas Extranjeras.
Esta designación jurídica faculta al Departamento de Defensa (El Pentágono) para planificar y ejecutar operaciones en suelo extranjero sin requerir necesariamente la autorización del gobierno local, bajo el argumento de combatir amenazas terroristas.
En este contexto, la relación bilateral enfrenta nuevos retos. Tras la operación en Venezuela, el gobierno estadounidense ha intensificado su retórica respecto a la seguridad en México. La administración Trump sostiene que es necesario realizar operaciones en terreno (“tocar tierra”) para neutralizar a los grupos criminales.

Sigue el canal de Político MX en WhatsApp
Con medidas como la mencionada orden ejecutiva y el reposicionamiento estratégico en zonas como el Golfo, la política exterior de la Casa Blanca prioriza la acción unilateral sobre la soberanía territorial de sus vecinos cuando considera que existen amenazas directas a su seguridad nacional