
Foto: SSPC
La captura del ‘Mantecas’ ocurre días después de que el gobierno de Trump exigiera a México mayores resultados en materia de seguridad.

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, celebró la captura de Iván Valerio “N”, alias “Mantecas”, un objetivo prioritario identificado como jefe de una facción ligada a la organización de los Beltrán Leyva.
“La justicia prevalecerá”, sentenció el embajador tras citar el reporte oficial emitido por el secretario de seguridad, Omar García Harfuch.
A través de sus redes sociales, el diplomático resaltó que cada delincuente que enfrenta la justicia contribuye directamente a que las comunidades sean más seguras y fortalece la protección del futuro compartido entre ambas naciones.
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Johnson enfatizó que este tipo de operativos no solo debilitan a las redes violentas, sino que tienen un impacto directo en la reducción del tráfico de fentanilo, destacando que la cooperación bilateral genera resultados reales en materia de seguridad.
La detención fue reportada inicialmente por el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, quien detalló que la captura ocurrió en el municipio de Badiraguato, Sinaloa.

El operativo fue un esfuerzo coordinado que involucró a diversas instituciones federales:
De acuerdo con el informe, agentes de seguridad realizaban labores de investigación y vigilancia en una brecha de la localidad El Rincón de los Monzón, en el municipio de Badiraguato, cuando detectaron a un grupo de personas armadas, quienes al percatarse de la presencia de las autoridades realizaron disparos de arma de fuego.
Junto con “El Mantecas”, fueron asegurados 7 integrantes de su grupo delictivo. Además, las autoridades incautaron armas, vehículos y desmantelaron un centro de producción de drogas sintéticas.

El secretario Harfuch confirmó que las investigaciones continúan para determinar el alcance de las operaciones de esta facción en la región.
Este golpe al crimen organizado ocurre apenas una semana después de que el secretario de Estado de EUA, Marco Rubio, sostuviera una llamada el 12 de enero de 2026 con el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente.
En dicha conversación, Rubio exigió al gobierno de México “mano dura” en el combate al narcoterrorismo y al flujo de fentanilo y armas.
La detención de Iván Valerio “N” se interpreta como una respuesta de la administración de Claudia Sheinbaum a las crecientes presiones de Washington.