
Foto: Cuartoscuro
De acuerdo con El Universal, la renovación de la dirección en la Auditoría Superior de la Federación desata un jaloneo interno entre grupos del partido oficialista previo a la votación de marzo.

El proceso para definir la titularidad de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha provocado una división de posturas dentro de las filas de Morena en la Cámara de Diputados.
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De acuerdo con la columna Bajo Reserva de El Universal, el actual titular del órgano fiscalizador, David Colmenares Páramo, buscará la reelección en el cargo, lo que ha activado un conflicto de intereses entre distintos liderazgos del partido que buscan influir en la decisión final del organismo encargado de revisar la cuenta pública.

La disputa se centra en definir qué grupo decidirá al próximo auditor, en un escenario donde la mayoría parlamentaria de Morena le otorga la facultad de definir el perfil, aunque la falta de consenso divide a la bancada.
En la Cámara de Diputados ha trascendido que David Colmenares buscará mantenerse en su posición apoyado en los vínculos que mantiene con el liderazgo de la coordinación de la bancada guinda, encabezada por Ricardo Monreal.
Esta facción espera consolidar el apoyo necesario para la reelección del auditor, apostando por la relación de cercanía que este ha cultivado con los mandos parlamentarios que dirigen la agenda legislativa actual.

En contraparte, el vicecoordinador parlamentario de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, ha manifestado rechazo abierto a la gestión actual, denunciando que la Auditoría Superior de la Federación enfrenta riesgos estructurales y una agenda basada en intereses propios.
El legislador sostiene que existe una brecha significativa entre la identificación de sectores estratégicos y el presupuesto efectivamente auditado, lo que cuestiona la capacidad real del órgano para combatir la corrupción.
“Es urgente reconstruir el sistema nacional de auditorías y fiscalización. En los últimos años ha disminuido la importancia de la ASF como organismo facilitador de la rendición de cuentas, al imponer una agenda política basada en intereses propios”, declaró el morenista, según El Universal.

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El legislador también señaló fallas en el modelo de designación, criticando la concentración de decisiones en el titular y el riesgo que implica la reelección para la independencia e imparcialidad de la institución.
Asimismo, denunció la ausencia de reglas claras contra el nepotismo, argumentando que el marco normativo actual permite vínculos familiares entre el titular de la ASF y altos funcionarios, lo que genera conflictos de interés severos.
Independientemente del resultado de este jaloneo interno, la votación definitiva se llevará a cabo en el mes de marzo, donde se determinará cuál de las corrientes del partido impondrá su visión sobre el futuro de la fiscalización en el país.
La polémica en torno a una posible reelección de David Colmenares o a su salida del cargo como titular de la ASF se suma a la denuncia que presentó la presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), Vania Pérez Morales, el pasado mes de diciembre.
A través de redes sociales, la funcionaria señaló que la denuncia contra David Rogelio Colmenares Páramo se da por el supuesto incumplimiento de las obligaciones legales del aún titular de la ASF.
Esta denuncia se trata de una acusación promovida ante la Unidad de Evaluación y Control (UAC) en la Cámara Baja.
“He presentado una denuncia ante la UEC, en mi calidad de presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción, en contra del titular de la ASF por el incumplimiento de sus obligaciones legales. México y la ciudadanía necesitan instituciones que cumplan, que respondan y que no normalicen la omisión”, se lee en su mensaje.
La funcionaria agregó que “cuando una autoridad falla, se debe activar el Estado de derecho”, por lo que “es relevante actuar con firmeza para que la legalidad se respete y la integridad pública no sea negociable”.
Entre los señalamientos incluidos en la denuncia destaca la inoperancia del Sistema Nacional de Fiscalización (SNF).
Aunque la ley dispone que este órgano, copresidido por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), debe reunirse por lo menos una vez cada seis meses para dar seguimiento a sus funciones, no hay evidencia de que haya celebrado sesiones desde 2019.
Esta falta de actividad, que se ha prolongado por casi cinco años, refleja que el Comité Rector del SNF no ha llevado a cabo acciones para convocar ni organizar reuniones de trabajo.