
Foto: Especial
La consulta ciudadana dejó al descubierto una crisis política profunda al gobernador Salomón Jara, mientras sus propios aliados del PT operaron en su contra

El ejercicio de revocación de mandato en Oaxaca, realizado el pasado domingo, no solo midió la popularidad del gobernador Salomón Jara, sino que exhibió una fractura crítica dentro de la coalición de la Cuarta Transformación.
Según el análisis del columnista Juan Ortiz, el resultado mostró que el respaldo del Partido del Trabajo (PT) hacia Morena ya no es automático, transformando al aliado en el principal adversario local.
Ortiz afirma que a pesar de que Jara conservará su cargo, el costo político mostrado ha sido calificado como alto, pues casi cuatro de cada diez ciudadanos que acudieron a las urnas votaron a favor de su salida.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y recibe gratis nuestro boletín diario
Esta cifra de rechazo se acentuó en zonas urbanas como Oaxaca de Juárez y municipios conurbados, donde los votos por la revocación superaron con amplitud a los de permanencia.
Según Ortiz, el PT operó abiertamente en contra del mandatario estatal durante la jornada electoral. Juan Ortiz destacó algunos puntos clave de esta ruptura en la que se encuentran:

El columnista destaca que aunque el ejercicio de revocación no fue vinculante debido a que la participación no alcanzó los umbrales legales, la crisis política en Oaxaca envía una señal de alerta a nivel nacional para Morena.

La unidad de la coalición gobernante se ha visto comprometida, especialmente tras las denuncias de presuntos despilfarros en turismo y salud, donde se acusa el gasto de millones en conciertos mientras persisten carencias en hospitales.
Sigue el canal de Político MX en WhatsApp
Esta fractura sugiere que, en futuros procesos legislativos o electorales, Morena tendrá que vigilar de cerca la lealtad de sus aliados pequeños, quienes han comenzado a "cobrar facturas" políticas de manera pública y contundente.