
Foto: Cuartoscuro
De acuerdo con el medio Latinus, el dictamen de la FGR evidenció deficiencias en seguridad dentro del Tren Interoceánico.

El dictamen de la Fiscalía General de la República (FGR) referente al descarrilamiento del Tren Interoceánico el pasado mes de diciembre y dejó 14 muertos reveló deficiencias en materia de seguridad que no se dieron a conocer.
Así lo dio a conocer el medio Latinus, que tuvo acceso a la carpeta de investigación de la Fiscalía y reveló que en ella queda registrada que dentro del tren había diferentes deficiencias, pero más importante, la unidad no contaba con velocímetro.
Fue este martes que la titular de la FGR, Ernestina Godoy, dio a conocer los avances iniciales de la investigación en donde se expuso que el accidente se debió a un exceso de velocidad.
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En mensaje a medios anunció también que irían en contra de los maquinistas del tren al responsabilizarlos del mal manejo, asegurando que los peritos no encontraron fallas en los trenes accidentados. Sin embargo, parece ser que no es así.

De acuerdo con la investigación, las órdenes de aprehensión contra el maquinista, despachador y conductor, por homicidio culposo y lesiones, señalan que dentro de la cabina faltaban varias cosas indispensables.
Según la página 86 citada por Latinus, el mayordomo de locomotoras del ferrocarril, Manuel Gaytán, explicó a la FGR que “debido al tipo de locomotora, el conductor no cuenta con un velocímetro en su tablero, por lo que no le es posible saber si el maquinista va a exceso de velocidad”.
Hay que recordar que se reportó que los trenes eran de segunda mano y contaban con una antigüedad considerable: fueron construidos entre 1976 y 1982 en Reino Unido.
De igual modo, señaló a las autoridades que una de las radios de comunicación no servía porque no era compatible y las cámaras de vigilancia “no están habilitadas toda vez que no se cuenta con el software para su funcionamiento”.
Juan Carlos Ojeda, garrotero de la locomotora, también declaró a las autoridades que trabajaba desde el 2019 en el tren, el cual dijo que el día del accidente iba a la velocidad de siempre, lo que enciende alarmas ante la falta de vigilancia.

Por otro lado, uno de los expedientes señala que una inspección realizada en abril del año pasado la unidad no contaba con equipo contra incendios.
El medio menciona que estos aspectos no fueron mencionados por la fiscal en su mensaje a medios, donde solo se centró en señalar la presunta negligencia por parte de los operadores.

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Durante el reportaje, el periodista Carlos Loret de Mola expuso sus cuestionamientos a las omisiones hechas por la FGR durante el mensaje público que hizo, debido a que se ha señalado la presunta responsabilidad que tuvo el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que fungió como supervisor honorario del Tren.
Durante el mensaje que brindó, Godoy señaló que no se detectó ninguna falla en la infraestructura ferroviaria, luego de que el análisis del balasto, los rieles, fijaciones y durmientes, no mostraron que hubiera daños previos o malas condiciones que ocasionaran el accidente.
Esto contrasta con algunos videos que se dieron a conocer por personas que iban a bordo de la locomotora donde mostraron que varios de los durmientes no eran nuevos.
Cabe recordar que Gonzálo ‘Bobby’ López Beltrán, designado como supervisor honorario del tren, y su hermano Andrés Manuel López Beltrán han sido señalados de encabezar una presunta red de tráfico de influencias que benefició a sus amigos con obras en el tren.
Uno de los empresarios cercanos a la familia y que fueron beneficiados es Amílcar Olán, que es señalado como el encargado de suministrar balasto no solo al Tren Interoceánico, también al Tren Maya y del cual se ha documentado que ha pagado sobornos para obtener la aprobación del material, sin realizar revisiones reales.