
Foto: Cuartoscuro
Versiones en el Congreso apuntan a que Movimiento Ciudadano condicionaría su apoyo a ajustes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral y a acuerdos políticos rumbo a Nuevo León y Sonora.

Dicen los que saben que aunque los partidos de oposición rechazaron públicamente la reforma electoral del Ejecutivo Federal, en lo individual ya andan haciendo cuentas para ponerle “precio” a su voto.
Nos cuentan que los primeros en la fila serían los de Movimiento Ciudadano (MC).
El partido naranja estaría dispuesto a transitar con la iniciativa a cambio de que se suavice el recorte presupuestal al INE, pero, más importante aún, estarían buscando el visto bueno del partido oficialista para conservar la gubernatura de Nuevo León y amarrar la de Sonora en el 2027.

Si ese cálculo se confirma, la reforma dejaría de ser un debate sobre representación o costos electorales para convertirse en moneda de cambio.