
Foto: Desconocido
En menos de un mes, la Refinería Olmeca sigue acumulando polémicas y despertando alertas ante los últimos accidentes registrados.

La refinería Olmeca, uno de los proyectos emblemáticos del sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, atraviesa su momento más crítico desde su inauguración. En un lapso de apenas 24 días, el complejo petrolero ubicado en Tabasco acumuló cuatro incidentes de gravedad, encendiendo las alarmas sobre su funcionamiento.
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El saldo de esta racha incluye un incendio con víctimas mortales, un derrame ambiental, una alerta por supuesta fuga química y un nuevo siniestro en la zona de almacenamiento de coque.
El 1 de julio de 2022, la refinería fue presentada como un “símbolo de soberanía energética” para México; López Obrador la calificó entonces como un “sueño convertido en realidad”. Sin embargo, en pleno 2026, la narrativa ha dado un giro drástico y ha colocado a Dos Bocas bajo el ojo del huracán por sus condiciones operativas y de seguridad.

Tras esta serie de emergencias, las dudas sobre uno de los proyectos insignia de la Cuarta Transformación (4T) dejan al aire serios cuestionamientos sobre el mantenimiento de las instalaciones y el manejo de riesgos ambientales por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El primer evento de esta racha ocurrió el 17 de marzo, cuando se registró un incendio dejó cinco personas muertas.
El siniestro fue provocado por el desbordamiento de aguas aceitosas con residuos de hidrocarburos, que al entrar en contacto con un vehículo generaron una chispa y la posterior explosión.

Según la información de Petróleos Mexicanos, el siniestro ocurrió alrededor de las 6:00 de la mañana, debido al desbordamiento de aguas aceitosas y residuos de hidrocarburos, provocado por fuertes lluvias e inundaciones en la zona de almacenamiento.
Apenas 24 horas después, la situación escaló a un desastre ambiental. Los residuos de hidrocarburos alcanzaron el Río Seco y playas de Paraíso, afectando a la fauna marina y paralizando las actividades pesqueras de la región.
La emergencia obligó a desplegar barreras de contención para evitar daños mayores en la Laguna de Mecoacán.

En aquella ocasión, Pemex indicó que con la instalación de barreras de contención se habría logrado confinar el producto y evitar su dispersión.
Sin embargo, los residuos llegaron a manto de agua, por lo que la petrolera realizó un barrido con cordones oleofílicos para la recolección de los residuos.
Semanas después, el 7 de abril, una nube blanca dentro de la refinería generó temor en el municipio tabasqueño, luego de reportar en redes sociales una fuga de gas en las instalaciones de la refinería Olmeca.
En aquella ocasión, en los videos circulados se escucharon sirenas de alarma mientras una presunta nube de gas cubría el piso en la instalaciones.
Tras la difusión de los videos, Pemex negó una fuga y atribuyó el fenómeno a vapor de agua por procesos internos durante las operaciones de la planta coquizadora. Además indicó que no representaban ningún riesgo para la comunidad, el personal ni el medio ambiente.
El cuarto incidente se registró este jueves 9 de abril, con otro incendio en una zona de almacenamiento de coque.
En redes sociales, la columna de humo generada por el incendio fue captada por usuarios quienes difundieron los videos.

En la tarde de este jueves, Petróleos Mexicanos reportó que el incendio ocurrió en la bodega de coque de la refinería Olmeca, localizada en Dos Bocas, Tabasco.
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Pemex informó a través de sus redes sociales que tras mitigar el incendio, el director general, Víctor Rodríguez Padilla, se trasladó a la refinería para supervisar las labores del personal de Dos Bocas.
La reciente situación de la Refinería de Dos Bocas se suma a otros proyectos de AMLO que, años después de ser inaugurados, continúan representando una severa carga para las finanzas públicas de México, pues hay desde empresas estatales inoperantes y otras enormes obras que requieren constantes subsidios para salir a flote.