
Foto: Presidencia
Durante un evento de la presidenta Claudia Sheinbaum, pobladores increparon al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta.

Pobladores de San José Chiapa increparon al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, mientras acompañaba a la presidenta Claudia Sheinbaum en un evento oficial.
En un video que circula en redes sociales, se ve a los pobladores gritar “el pueblo no te quiere, Armenta”, mientras la presidenta ofrece una breve entrevista a medios de comunicación.
El gobernador, visiblemente incómodo, guardó silencio y se retiró junto a la mandataria sin responder ni atender a los ciudadanos que exigían su renuncia.
Previo al incidente, los pobladores ya habían convocado a una protesta pacífica debido a que no están de acuerdo en la construcción de un parque de reciclaje.
De acuerdo con medios locales, los pobladores han denunciado que no fueron informados ni consultados sobre el proyecto.
Además, insisten en que no se llevó a cabo la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), y temen que se convierta en un basurero o relleno sanitario.
El reciente incidente en San José Chiapa no es un hecho aislado en la administración de Alejandro Armenta.
Desde su llegada al poder y durante su paso por el Senado, el gobernador de Puebla ha acumulado una serie de episodios que han desgastado su imagen pública:
En 2023, su principal operador político y coordinador de asesores, José Luis García Parra, fue captado adquiriendo un auto deportivo de lujo con un valor superior a los 3 millones de pesos.
El caso fue tomado como una contradicción al discurso de austeridad de la 4T y obligó a la renuncia del funcionario.
Armenta protagonizó un choque nacional al denunciar presuntas amenazas vía WhatsApp por parte de la ministra presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña. Aunque la ministra reconoció los mensajes como una crítica personal, el gobernador intentó judicializar el caso, lo que fue visto por críticos como un uso político de las instituciones.
Acusaciones de misoginia
A inicios de 2025, se viralizó un video donde el mandatario le tronaba los dedos de forma imperativa a su secretaria de Turismo durante un evento oficial. El gesto fue calificado como un acto de prepotencia y violencia de género, obligándolo a ofrecer una disculpa pública tras la presión de colectivos feministas.
El gobernador encendió alertas de inversión al amenazar con la expropiación de tierras al Grupo Proyecta, bajo el argumento de “recuperar lo que pertenece al pueblo”. El sector privado denunció estas tácticas como autoritarias y carentes de certeza jurídica.