
Foto: Cuartoscuro
El Gobierno Federal presentó a un equipo multidisciplinario de académicos y especialistas encargados de evaluar la factibilidad técnica, ambiental y social de la explotación de yacimientos no convencionales

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la integración de un grupo de académicos de alto nivel para orientar las decisiones del país respecto al uso de la fracturación hidráulica o fracking.
Bajo la coordinación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), este comité tiene el objetivo de buscar la soberanía energética sin comprometer la seguridad hídrica ni la salud de los ecosistemas.
Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí
El grupo está diseñado para abordar la complejidad de los yacimientos no convencionales desde diversas ópticas: geología para entender la estructura terrestre; fluidos y perforación para recomendar químicos biodegradables; y especialistas en agua para garantizar circuitos cerrados que no afecten el consumo humano.
Rosaura Ruiz, titular de la SECIHTI, presentó a los investigadores que fungen como punta de lanza de este esfuerzo colectivo, el cual integra a instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM, el TecNM, la UANL y la Universidad Autónoma de Coahuila.

Los integrantes presentados son:
Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí

Además de la academia, el proyecto incorpora la colaboración del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y diversos centros públicos de investigación, con un enfoque inicial en estados como Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz.
La presidenta Sheinbaum enfatizó que tras la definición técnica de los académicos, cualquier proyecto pasará por una consulta con las comunidades para asegurar que sea una decisión colectiva y respetuosa del entorno social.
El fracking o fracturación hidráulica es una técnica de perforación utilizada en yacimientos no convencionales para la extracción de hidrocarburos.
Este proceso consiste en la inyección a alta presión de agua combinada con arena y químicos específicos para fracturar la roca y liberar el gas o petróleo atrapado en su estructura.
