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De acuerdo con la investigación, agentes de la CIA habrían participado de forma “extraoficial” y sin que se haya informado de su presencia.

La investigación sobre el fallecimiento de agentes vinculados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la sierra de Chihuahua ha revelado una grave brecha en los protocolos de seguridad.
Wendy Chávez, titular de la unidad encargada del caso, señaló que existen indicios de que los agentes participaron de manera extraoficial tras el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la zona serrana del estado.
Además, señaló que sólo tuvieron contacto con el titular de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Oseguera.
“Existen elementos que sugieren una posible colaboración de carácter extraoficial (de los agentes extranjeros) , cuya naturaleza deberá determinarse con mayor precisión en la investigación”, explicó Chávez, en medio de la polémica generada entre autoridades estatales y federales por la intervención de personal extranjero en territorio mexicano.

De acuerdo con los testimonios recabados por la Agencia Estatal de Investigación, al menos cuatro personas no identificadas, vestidas de civil, sin armas ni insignias oficiales, se integraron al convoy que se dirigía al narcolaboratorio.
“Sobre la presencia de esos civiles extranjeros, de acuerdo con testimonios de la agencia estatal de investigación, se integraron al convoy que iba al narcolaboratorio cuatro personas no identificadas, vestidas de civil, sin armas, ni insignias distintivas de alguna corporación o agencias de seguridad”, detalló.
Chávez precisó que estos individuos habrían viajado desde la ciudad de Chihuahua junto con el director de la corporación estatal, aunque su participación fue limitada.
Según los testimonios, no ingresaron a reuniones con mandos militares en Guachochi ni tomaron parte en la planeación del operativo. Además, enfatizó que no portaban uniforme ni distintivos oficiales y mantuvieron su identidad resguardada durante la mayor parte del tiempo.
“Los testimonios coinciden que los agentes extranjeros no vestían ropa de la agencia estatal de investigación ni vestían insignias de la corporación. Mantuvieron su rostro cubierto la mayor parte del tiempo, no portaban armas de fuego. Hasta el momento no existe ningún indicio que permita suponer que las personas de origen extranjero se presentaron, ostentaban o actuaron como integrantes de agentes de alguna institución o agencia de seguridad”, precisó.
La funcionaria subrayó que la única interacción documentada de estas personas fue con el titular de la Agencia Estatal de Investigación y su equipo cercano de seguridad. En ese sentido, aclaró que no realizaron funciones propias de autoridad ni participaron en acciones operativas dentro del despliegue.
“Las personas de origen extranjero no realizaron actos propios de las autoridades mexicanas, o realizaron actos propios de mando o de ejecución de actos de autoridad”.

Uno de los puntos más sensibles de la investigación es que, según Chávez, la presencia de estos civiles extranjeros no fue informada ni autorizada por los superiores del director de la corporación estatal.
Esta omisión ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de coordinación y control en operativos de alto riesgo.
Como conclusión preliminar, la autoridad investigadora determinó que “las personas no pertenecientes a la agencia estatal de investigación, no formaban parte del despliegue institucional, la inclusión de las personas extranjeras en el convoy no fueron avisadas a sus superiores. Su participación se mantuvo limitada, reservada y sin operación directa, excepto con el director y su equipo de seguridad”.
El caso continúa en desarrollo y podría tener implicaciones tanto en la relación bilateral en materia de seguridad como en los mecanismos de supervisión de operativos conjuntos en territorio nacional.
Luego de que se dio a conocer los avances de la investigación, César Jáuregui presentó su renuncia como fiscal estatal.