
Foto: Cuartoscuro
El partido Morena se encuentra en una situación complicada luego de que políticos que pertenecen a la fuerza son acusados de narcotráfico y huachicol fiscal.

Las acusaciones de huachicol fiscal y narcotráfico contra figuras de Morena representan un problema que golpea directamente el eje central de su identidad política: el combate a la corrupción.
Al tratarse de delitos que implican evasión fiscal y redes ilegales de gran escala, el costo político puede ser alto, especialmente en un contexto electoral donde la percepción de integridad es clave.
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Diversos políticos de Morena han sido señalados en investigaciones o versiones periodísticas por presuntos nexos con el crimen organizado, entre ellos, Alfredo Ramírez Bedolla, Américo Villarreal e incluso el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Aunque en varios casos no existen acusaciones formales, los señalamientos han generado un desgaste político constante.

El caso más reciente, son las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de presuntos vínculos con el narcotráfico, donde incluso piden su extradición.
De acuerdo con la Fiscalía de Nueva York, Rocha Moya y otros nueve funcionarios clave del gobierno estatal como el alcalde de Culiacán con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil, Dámaso Castro Zaavedra: Vicefiscal de Sinaloa (con licencia) y Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Gobierno, quienes habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como “Los Chapitos”.

Sin embargo, el caso Rocha Moya no es el único, ya que hay otros morenistas que han sido señalados de tener nexos con el crimen organizado.
El problema del huachicol fiscal en Morena radica en que los señalamientos contra algunos de sus integrantes por presunta participación en redes de contrabando de combustibles y evasión de impuestos contradicen el discurso anticorrupción con el que el partido llegó al poder.
Uno de los casos más recientes radica en las declaraciones del diputado del Partido Verde, Mario López Hernández, de que existe una red de huachicol fiscal que involucraría a Mario Delgado y Américo Villareal.

Tanto en el caso del titular de la SEP y el gobernador de Tamaulipas han sido vistos en imágenes con Sergio Carmona, conocido como “El Rey del Huachicol”, quien presuntamente habría financiado campañas políticas en el noreste del país.
Otros morenistas que han sido señalados o vinculados a presuntos casos de huichol fiscal son:
Más allá de la veracidad de cada acusación, el impacto en la opinión pública es evidente y representa un desafío para un partido que construyó su identidad en torno al combate a la corrupción.