LOS LÍDERES DE LA POLÍTICA

CDMX

‘Los Tanzanios’, el grupo criminal que ya se infiltró en la política de CDMX

El periodista Antonio Nieto explicó la estructura criminal de “los Tanzanios” y su operación en la CDMX

Escena del crimen en Morelos

Foto: Cuartoscuro

Salvador Maceda

Salvador Maceda

Publicada: may 29 a las 07:00, 2026

“Los Tanzanios” dejaron de ser un grupo de control callejero en Iztapalapa para convertirse en una de las estructuras criminales más fuertes de la Ciudad de México, con narcomenudeo, trata de personas, cobro de cuotas, operación en el transporte informal, así como con presuntas conexiones con proyectos políticos y servidores públicos.

La investigación del periodista Antonio Nieto evidencia un problema mayor en la capital del país, donde al menos diez organizaciones delictivas disputan territorios, buscan legalizar actividades, se acercan a políticos y abren un riesgo hacia los próximos años: que el crimen ya no solo compre protección, sino que intente colocar a sus propias piezas en alcaldías, congresos o cargos de mayor poder.

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Foto: Cuartoscuro

Los Tanzanios

En entrevista con Político MX, Antonio Nieto explicó que “los Tanzanios” llevan décadas operando en Iztapalapa. Primero controlaron rutas de microbuses, transporte público y taxis tolerados. Después diversificaron sus actividades hacia el narcomenudeo, la trata de personas, la operación de hoteles y el cobro de dinero en transacciones comerciales e informales dentro de la alcaldía.

De acuerdo con el periodista, la Fiscalía capitalina tiene organigramas de inteligencia sobre esta organización. En ellos aparece “El Nico” como principal operador, además de otros liderazgos como “El Chuki” y los hermanos “Liebre”, señalados como enlaces con otros grupos delictivos, entre ellos "La Unión Tepito".

“Recientemente publiqué unas fotografías donde aparecen algunos de los miembros de ‘Los Tanzanios’ identificados en estos organigramas, y aparecen en un evento de Aleida Nuñez, la alcaldesa de Iztapalapa. Claro que la fotografía, sin el contexto que tenemos de ‘Los Tanzanios’, no implica nada, porque son sujetos que fueron fotografiados por agentes de inteligencia y que acudían frecuentemente a los eventos de Aleida Nuñez”, reveló.

Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en Tepito

Foto: Cuartoscuro

Sostuvo que la fuerza de “Los Tanzanios” no solo está en su control territorial, sino en su capacidad para mezclarse con la vida cotidiana de Iztapalapa.

Afirmó que sus integrantes han organizado bailes, se han acercado a artistas, han realizado obras de beneficencia y han buscado presencia en espacios políticos y comunitarios.

Dice que personas identificadas como objetivos de las autoridades habrían aparecido en eventos públicos y en un proyecto relacionado con la regularización de mototaxis en Iztapalapa. Entre ellas mencionó a “El Oso” y a Jacqueline N., señalados con antecedentes de extorsión y narcomenudeo, además de audios donde presuntamente exigen cuotas a mototaxistas.

“Sí en los últimos años su nombre aparece en eventos cada vez más importantes, en eventos violentos, y sobre todo en que se han infiltrado en la política mexicana, de tal manera que es difícil ahora distinguir si sus integrantes incluso puedan llegar a tener un puesto político, o si son delincuentes”, apuntó.

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Foto: Cuartoscuro

Las organizaciones en la Ciudad de México

El caso de “Los Tanzanios” no aparece aislado, pues afirmó que en la Ciudad de México operan por lo menos diez organizaciones delictivas de relevancia, con presencia sostenida en la última década y capacidad para afectar directamente a la población mediante violencia, extorsión, control territorial y cobro de cuotas.

Entre los grupos mencionó a “La Unión Tepito”, “La Antiunión”, “Los Catalinos”, células ligadas a Tlalpan, estructuras derivadas de viejas disputas criminales y organizaciones vinculadas a zonas como Iztacalco, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza y Cuauhtémoc.

También explicó que Tlalpan mantiene una disputa histórica por su conexión con Morelos, el Estado de México, zonas boscosas, caminos de terracería y rutas usadas para el traslado de armas y droga.

“Hay grupos que ya no pueden por el nombre que tienen, como ‘La Unión’. ‘La Unión’, en lugar de eso, ha aprovechado ese nombre para rentarlo a grupos pequeños que puedan extorsionar en nombre de ‘La Unión’ y ellos cobran un dinero. Ellos ya tienen su outsourcing”, precisó.

Operativo CDMX

Foto: Cuartoscuro

Nieto agregó que varias organizaciones han buscado bajar el perfil y presentarse como sindicatos o grupos de apoyo a transportistas, gaseros, piperos, taxistas o trabajadores de la construcción.

En ese terreno ubicó a estructuras como ‘Los Julios’, ‘Los 300′ y ‘La Choquiza’, que presuntamente se acercan a políticos porque les ofrecen fuerza de calle, golpeadores, operadores de movilización, apoyo en redes y capacidad para presionar en conflictos urbanos.

La narcopolítica y el riesgo de colocar piezas en altos puestos

Para el periodista ya no solo hay organizaciones en la capital que delinquen, sino estructuras criminales que buscan hacer política, legalizar actividades, influir en proyectos públicos y acercarse a funcionarios, legisladores o liderazgos territoriales.

Advirtió que asesinatos de alto impacto, como el del jefe Milton Morales y el de colaboradores cercanos a Clara Brugada, muestran que la política también está siendo presionada o amenazada por el crimen organizado. En ambos casos cuestionó que no exista una respuesta clara sobre los móviles, los autores intelectuales y las fallas o irregularidades alrededor de las investigaciones.

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Hasta el momento el fenómeno Pablo Escobar no ha llegado, pero estamos cerca. No ha llegado un criminal 100% verificado por así decirlo que aspire a un cargo político más alto de lo que es una alcaldía. Más alto me refiero a la jefatura de gobierno o un senador o un diputado. Pero estamos viendo todo esto que está ocurriendo no me sorprendería que en los próximos años llegáramos al punto más álgido de la narcopolítica mexicana”, concluyó.