
Foto: Especial
Durante años, López Obrador y Sheinbaum respaldaron las causas de la CNTE. Hoy, esos compromisos son usados por los maestros para exigir respuestas y mantener la presión sobre el gobierno

La actual confrontación entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y el gobierno federal ocurre después de años de cercanía política entre el movimiento magisterial y los principales liderazgos de la autodenominada Cuarta Transformación. Desde antes del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la CNTE respaldó diversas causas impulsadas por Morena y recibió compromisos relacionados con la derogación de la reforma educativa, mejoras salariales y cambios al sistema de pensiones. No obstante, ante la falta de avances en algunas de sus principales demandas y el incumplimiento, según los docentes, de promesas planteadas durante campañas electorales, el descontento ha escalado hasta convertirse en una huelga nacional acompañada de bloqueos, plantones y complejas negociaciones con el Gobierno Federal.
Tanto el expresidente López Obrador como la presidenta Claudia Sheinbaum manifestaron durante años simpatía por las causas de la CNTE, respaldaron sus movilizaciones y criticaron abiertamente la Reforma Educativa impulsada durante la administración de Enrique Peña Nieto.
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Lo que antes fue una alianza política hoy se ha convertido en un conflicto abierto. Los gobiernos de la 4T que durante años mostraron simpatía y respaldo a las causas de la CNTE, ahora lidian con movilizaciones que han paralizado diversos puntos de la Ciudad de México y colocado al gobierno federal ante uno de sus retos más complejos en materia de gobernabilidad y negociación a poco de que inicie el Mundial 2026.
La relación entre López Obrador y la Coordinadora se fortaleció durante los años de oposición al gobierno de Peña Nieto. El entonces dirigente de Morena se convirtió en uno de los principales críticos de la Reforma Educativa y defendió públicamente a los maestros durante las protestas que sacudieron al país.
En junio de 2016, tras los hechos ocurridos durante las movilizaciones magisteriales, AMLO publicó un mensaje en redes sociales en defensa del movimiento.
“Celebro que la CNTE se deslinde y repruebe actos de vejación a profesores. Los responsables pueden ser agentes de Otto o Chong. Perversos”, escribió.
Ya como presidente, López Obrador llegó a reconocer públicamente a la CNTE como una organización clave en la defensa de la educación pública durante, lo que denominó, el periodo neoliberal, fortaleciendo la percepción entre sus bases de que existía una alianza política e ideológica con el nuevo gobierno.
Uno de los temas que hoy mantiene movilizada a la CNTE es el sistema de pensiones. Fue el propio López Obrador quien elevó las expectativas del magisterio al anunciar, durante la presentación de su paquete de reformas constitucionales en febrero de 2024, cambios para compensar los efectos de las reformas pensionarias de 1997 y 2007.
“Se propone revertir las reformas de pensiones tanto la aprobada durante el gobierno de Ernesto Zedillo en 1997 como la impuesta en 2007 por Felipe Calderón porque afectan injustamente a trabajadores del Seguro Social y del ISSSTE, pues les impiden jubilarse con el 100 por ciento de su salario”, dijo.
Asimismo, anunció la creación de un fondo destinado a complementar las jubilaciones de los trabajadores afectados.
“Desde el primero de mayo de 2024 se va a crear un fondo semilla de 64 mil 619 millones de pesos que se irá incrementando poco a poco, al mismo tiempo que se utilizará lo necesario para compensar a los trabajadores afectados por las reformas antilaborales del periodo neoliberal”.
Sin embargo, sectores de la CNTE consideran que las medidas adoptadas no han resuelto de fondo sus demandas sobre jubilaciones y régimen pensionario, lo que explica parte de la presión que actualmente mantienen sobre el gobierno.
La presidenta Claudia Sheinbaum también expresó durante años simpatía hacia las movilizaciones magisteriales. Durante su campaña rumbo a la presidencia, Sheinbaum respaldó públicamente las protestas contra la Reforma Educativa.
De igual manera, el 4 de septiembre de 2013, en plena confrontación entre el gobierno de Peña Nieto y la CNTE, escribió en redes sociales: “La CNTE es una lección de dignidad”.
Meses después, el 21 de noviembre de 2013, salió en defensa del magisterio ante las críticas por los bloqueos realizados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
En los últimos días, Sheinbaum ha insistido en que no responderá con medidas represivas y ha sostenido que existen grupos que buscan generar provocaciones: “No vamos a caer en provocaciones”.
Asimismo, ha señalado que algunas acciones del movimiento terminan favoreciendo políticamente a sectores opositores: “Le están haciendo el juego a la ultraderecha”.
Durante su campaña presidencial, Sheinbaum retomó una de las principales demandas históricas de los trabajadores del Estado al comprometerse a revisar el régimen pensionario heredado de los gobiernos anteriores.
“Vamos a echar para atrás la reforma a las pensiones del 97 y del 2007 que condenaron a las trabajadoras del Estado y afiliados al Seguro Social a pensiones de miseria. Eso quedó atrás con el neoliberalismo. Por eso vamos a echar para atrás, con ayuda de diputados y senadores, el régimen de pensiones que aprobó Zedillo y el innombrable de Calderón”, aseguró ante simpatizantes.
Esa promesa es hoy uno de los principales argumentos que utiliza la CNTE para exigir cambios más profundos al sistema de jubilaciones.
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El desenlace de este conflicto no solo definirá el futuro de miles de maestros y pensionados, sino que también pondrá a prueba la capacidad de la administración federal para resolver una inconformidad surgida precisamente entre uno de los sectores que más contribuyó al ascenso político del movimiento gobernante.