
Foto: Cuartoscuro
La Secretaría de Medio Ambiente de Puebla clasificó la información como reservada, argumentando una auditoría en curso.

El Gobierno de Puebla, encabezado por Alejandro Armenta, clasificó como reservada por un periodo de cinco años toda la información y estudios de impacto ambiental relacionados con el proyecto del Sistema de Transporte por Cable (Cablebús), obra en la que se contempla una inversión pública cercana a los 7 mil millones de pesos.
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La opacidad en torno al megaproyecto fue expuesta por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) tras presentar una solicitud formal de acceso a la información para conocer el estado ambiental de la obra.

Como respuesta, la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT) notificó su imposibilidad legal para entregar la documentación requerida.
De acuerdo con la respuesta de la dependencia estatal, la restricción se fundamenta en el artículo 105, fracción 5 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Puebla, el cual cataloga como reservada aquella información que pueda obstruir procesos pendientes de verificación, inspección o auditoría.
La SMADSOT argumentó que la evaluación ambiental forma parte de una auditoría en curso por parte de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno del Estado, la cual aún no ha concluido.
A través de sus redes sociales, el Igavim denunció que esta no es la única traba a la rendición de cuentas del proyecto, pues previamente la Secretaría de Infraestructura del Estado aplicó el mismo criterio de reserva por cinco años a los estudios técnicos y de viabilidad de la obra.
Ante esto, el organismo calificó como “una vergüenza” que persista este nivel de opacidad gubernamental en una obra de tal magnitud.
Hasta el momento, el Gobierno de Puebla ha evitado hacer públicos los análisis que justifiquen la necesidad, el costo-beneficio y el impacto social del Cablebús, lo que ha encendido las alarmas entre diversas organizaciones civiles y colectivos ecologistas.
Los ambientalistas exigen transparencia inmediata debido a que el trazo de las líneas y estaciones del teleférico afectaría directamente de manera física a importantes pulmones urbanos, parques públicos y reservas arboladas de la capital poblana, entre los que destacan el Parque Juárez, el Parque Ecológico, el cerro de Amalucan, el parque Biblioteca y las inmediaciones de la Universidad para Adultos de la BUAP.