
Foto: Tomada de X
El legislador es identificado como cercano y compadre de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia señalado por autoridades de Estados Unidos.

La designación de un perfil cercano al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al frente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local ha generado cuestionamientos sobre el control político que mantiene en la entidad, en medio de los señalamientos que pesan sobre varios morenistas.
El Congreso de Sinaloa eligió a Eligio López Portillo como nuevo presidente de la Jucopo, instancia encargada de definir la agenda legislativa, ya que desde ahí se negocian los temas prioritarios, se construyen mayorías, se define el rumbo de las iniciativas que llegan al pleno y la distribución de recursos dentro del Poder Legislativo.
La llegada de López Portillo ocurre luego de que Teresa Guerra Ochoa solicitó licencia a su cargo para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura de Sinaloa.
Con ello, la coordinación política del Congreso quedó en manos de un diputado identificado como uno de los perfiles más cercanos al círculo político de Rocha Moya.
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La designación ha llamado la atención debido a que López Portillo ha sido señalado como un operador político cercano al gobernador con licencia.
De acuerdo con Proceso, el legislador mantiene una relación de compadrazgo con Rocha Moya y formó parte de su primer gabinete estatal antes de llegar al Congreso como diputado plurinominal de Morena.
Actualmente también preside la Comisión de Fiscalización, una de las áreas con mayor relevancia dentro del Poder Legislativo por su papel en la revisión del ejercicio de recursos públicos.

El nombramiento se produce en un contexto complejo para Morena en Sinaloa, luego de que autoridades de Estados Unidos abrieran investigaciones y realizaran señalamientos de narcotráfico contra Rocha Moya y 10 funcionarios más de su gobierno.
El propio Rocha Moya enfrenta acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, situación que ha generado una crisis política dentro del morenismo sinaloense.
A ello se suma que Omar López Campos, hijo de Eligio López Portillo, actualmente se desempeña como secretario de Bienestar en Sinaloa y además es suplente del senador Enrique Inzunza, otro de los nombres que ha aparecido en el debate público derivado de los señalamientos realizados por autoridades estadounidenses.

La llegada de López Portillo a la presidencia de la Jucopo ha sido interpretada por críticos de Morena como una señal de continuidad del grupo político encabezado por Rocha Moya dentro de las estructuras de poder del estado.
Los cuestionamientos se centran en si el relevo representa un cambio real en la conducción política del Congreso o si, por el contrario, mantiene la influencia del mismo círculo que ha gobernado Sinaloa durante los últimos años.
Con el control de la Jucopo, López Portillo se da en una etapa marcada por la disputa interna de Morena rumbo a la sucesión gubernamental y por la presión política derivada de las investigaciones que involucran a figuras cercanas al gobierno estatal.