
Foto: Cuartoscuro
Ulises Lara dejó la FGR tras meses de estar en la institución como titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes

Este lunes Ulises Lara López terminó su periodo dentro de la Fiscalía General de la República (FGR) tras presentar su renuncia por “motivos personales”.
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Dentro de la FGR estuvo al frente de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes y se desempeñó como vocero desde enero de este año tras ser nombrado por Ernestina Godoy, titular de la institución.
El funcionario tuvo un paso poco destacado dentro de la Fiscalía y mucho más discreto, pues anteriormente estuvo rodeado de polémicas en su carrera dentro de la procuración de justicia.

El 8 de enero el 2024, el Congreso de la CDMX bateó la ratificación de Ernestina Godoy al frente de la Fiscalía de la CDMX para un nuevo periodo, por lo que su estadía llegaba a su fin.
Ante su salida, el 9 de enero presentó su último informe de labores y nombró a Ulises Lara, entonces vocero de la Fiscalía, como coordinador general de Investigación Territorial, para que conforme a la ley pudiera quedar como encargado de despacho de la institución.

El anuncio no fue bien recibido, pues aparte de ser allegado a la 4T y tener cercanía con Martí Batres, entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México, no cumplía con uno de los requisitos: tener un título en Derecho.
En medio de la polémica generada y las quejas derivadas, el mismo 9 de enero, un día antes de asumir el cargo, se emitió su cédula profesional y su título de licenciatura en Derecho por el Centro Universitario Cúspide de México. Lara López se justificó asegurando que estudió la carrera desde el 2016, pero no había tramitado la cédula.
“Se ha dicho que ha sido un procedimiento exprés, novedoso. Yo lo que le puedo decir es que durante el tiempo estudié esta licenciatura, cubrí con todos los requisitos y no había solicitado el trámite de cédula”, señaló el funcionario a Milenio. Así, asumió el cargo de forma controvertida.
El mismo año, Ulises Lara tuvo su segunda polémica. Ya que la noche del 14 de agosto, elementos de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua irrumpieron en el restaurante Gin Gin en la colonia Roma Norte con una orden de aprehensión en contra del senador morenista Javier Corral por peculado.
La acción quedó grabada en video, donde se puede ver a Corral llamando a alguien por su celular mientras le leían la orden. Pocos minutos después, llegó el mismo Ulises Lara al lugar, pero lejos de continuar con el arresto, el entonces fiscal se negó a colaborar.
Pese a los reclamos de los agentes y del resto del personal de seguridad, lo escoltó fuera del establecimiento hasta su vehículo.
A través de un mensaje a medios, aseguró que no se trató de ningún rescate, sino que no se siguió el procedimiento adecuado, catalogando el intento de detención como ilegal pues tampoco se encontraba en la escena elementos capitalinos.
“Aclaramos que bajo ninguna circunstancia se trató de un rescate como equivocada y dolosamente se ha señalado. Cumplimos estrictamente la ley como nos fue conferido. La aprehensión de una persona sin agotar las formalidades esenciales del procedimiento constituye la privación ilegal de la libertad”, señaló.
El caso quedó ahí y en enero del 2026, la FGR terminó atrayendo el caso penal contra Corral, por lo que la Fiscalía de Chihuahua quedó fuera con el argumento de que esta carecía de imparcialidad.
Lara también ha sido relacionado con una de las familias más visibles de la administración pública capitalina.
Estuvo casado con Lenia Batres Guadarrama, actual y polémica ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por lo que fue cuñado de Martí Batres, exjefe de Gobierno de la Ciudad de México y director del ISSSTE, así como de la diputada local Valentina Batres.

Otra de las polémicas de las que fue protagonista se dio cuando su media hermana, Hilda Lara, lo acusó de utilizar su influencia dentro de la institución para despojarla de una vivienda y fabricar delitos en su contra y en contra de su esposo.
De acuerdo con una investigación publicada por Reforma, el conflicto se dio en 2021 y gira en torno a una casa ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, que perteneció a los padres de ambos. Hilda sostiene que la propiedad fue adquirida legalmente en 2013 mediante un crédito del Infonavit, cuyos recursos fueron entregados a su padre como parte de una compraventa. Sin embargo, tras la salida de éste del inmueble comenzaron las denuncias por presunto fraude y despojo.
La denunciante aseguró en su momento que los procesos judiciales estuvieron marcados por presuntas irregularidades y tráfico de influencias, ya que su esposo fue acusado sin que se le permitiera presentar pruebas para acreditar la adquisición legal del inmueble.
Aunque la madre de ambos declaró en 2022 que la compraventa sí existió, ese testimonio fue desestimado por las autoridades.
Desde septiembre de 2023, la vivienda permanecía bajo resguardo de la Fiscalía capitalina por orden judicial. Hilda Lara presentó denuncias por abuso de autoridad y tráfico de influencias contra Ulises Lara, mismas que, según su versión, fueron notificadas tanto al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador como a la entonces fiscal Ernestina Godoy, sin que hasta ahora se hayan producido consecuencias legales.
Horas después de darse a conocer la renuncia de Lara López, publicó un comunicado en redes sociales en el que insistió que su renuncia se debía estrictamente a “motivos personales”.
“Con motivo de diversas versiones difundidas en medios, informo que he presentado mi renuncia al cargo que venía desempeñando en la Fiscalía General de la República, por motivos estrictamente personales”, señaló.
Por otro lado, agradeció la confianza de Ernestina Godoy y se centrará en realizar una entrega ordenada de los asuntos bajo su responsabilidad.