
Morena buscará mantener las gubernaturas, alcaldías y legisladores rumbo al 2027. - Foto: Cuartoscuro
Rumbo a las elecciones intermedias de 2027, Morena parte con ventaja como la principal fuerza política; sin embargo, su principal desafío será avanzar sin perder lo ganado.

A poco más de un año de las elecciones intermedias de 2027, Morena se consolida como la principal fuerza política de México gracias al amplio control territorial e institucional acumulado en los últimos procesos electorales.
Sin embargo, ese mismo dominio representa ahora uno de sus mayores desafíos: conservar los espacios de poder que actualmente gobierna y evitar que el desgaste de sus administraciones o las disputas internas reduzcan su influencia política.
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Morena llegará a la contienda con 24 de las 32 entidades federativas, una presencia que le permite contar con estructuras políticas, operadores territoriales y una capacidad de movilización superior a la de cualquier otra fuerza política.
Ese control ha sido uno de los pilares de Morena para impulsar su proyecto político y fortalecer su presencia en prácticamente todo el país.
No obstante, el amplio mapa que administra también implica mayores riesgos. En los procesos de sucesión suelen intensificarse las diferencias entre grupos internos que buscan impulsar a sus propios candidatos, mientras que el desgaste natural de los gobiernos en funciones puede traducirse en un menor respaldo ciudadano.
Por ello, mantener la cohesión interna será uno de los factores determinantes para evitar fracturas que puedan ser aprovechadas por la oposición.
La fortaleza de Morena tampoco se limita a las gubernaturas. Actualmente, el partido cuenta con 253 de los 500 diputados federales, una mayoría simple que, en alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, le ha permitido mantener la mayoría calificada necesaria para aprobar reformas constitucionales.

Conservar esa capacidad legislativa será uno de los principales objetivos en 2027, ya que una reducción significativa en el número de curules limitaría el margen de maniobra del oficialismo durante la segunda mitad del sexenio, lo que podría frenar las reformas importantes que impulse el gobierno federal.
En la Ciudad de México, considerada uno de los principales bastiones electorales del partido, Morena y sus aliados gobiernan 11 de las 16 alcaldías: Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa, La Magdalena Contreras, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza y Xochimilco.
Mantener el control de la mayoría de estas demarcaciones será clave para preservar su peso político en la capital del país, donde la oposición ha mostrado avances en los últimos procesos electorales.
Ante este panorama, Morena tiene como reto apostar candidatos competitivos, mantener la unidad entre sus distintas corrientes y responder a las demandas ciudadanas en los territorios que gobierna.
Actualmente, Morena y sus partidos aliados gobiernan un total de 24 entidades federativas en México. Esta hegemonía territorial posiciona al partido guinda al frente de la gran mayoría del mapa político de cara a las próximas elecciones intermedias.

Político MX revisó tres encuestas (Electoralia, Crispeso y La Encuesta MX) y Morena mantiene ventajas en la intención de voto que van del 28% al 54.2%, dependiendo del ejercicio estadístico.
El bloque oficialista se posiciona para conservar las gubernaturas que actualmente administra.
Sin embargo, las proyecciones en Chihuahua muestran una contienda competitiva en la que Morena registra una intención de voto de entre 37% y 43.1%, ubicándose con una ventaja proyectada de entre 5 y 7 puntos porcentuales sobre el PAN.
En entidades como Aguascalientes y Querétaro, también gobernadas por el PAN, las encuestas ubican a Morena en un segundo lugar, muy distante de la cima de las preferencias.
Respecto a las proyecciones en la CDMX, bastión de Morena, las encuestas de Gobernarte, Rubrum y Massive Caller muestran que podría retener las alcaldías que gobierna actualmente.
Sin embargo, la oposición mantiene alta competitividad en zonas estratégicas como Cuauhtémoc, donde Morena figura en segundo lugar con un 30.8% de las preferencias, y Cuajimalpa, donde el partido oscila entre el 24.6% y el 33.3% en la intención de voto.
En el ámbito legislativo, según las encuestas de Enkoll, de las Heras Demotecnia y Gobernarte, Morena lidera la intención de voto en la Cámara de Diputados, con lo que según la proyección podría obtener la mayoría legislativa rumbo al 2027.
El balance hacia 2027 dependerá de la capacidad de Morena para conciliar aspiraciones locales, evitar fracturas en las encuestas internas y ofrecer propuestas competitivas en las zonas urbanas donde la oposición ha ganado terreno.