
Nicholas Palmeri, exdirector regional de la agencia para México y Centroamérica, investigado por EUA por presuntos nexos con el narco - Foto: Redes Sociales
El expediente de Palmeri volvió a cobrar relevancia luego de que la presidenta Sheinbaum utilizó el caso para cuestionar las recientes advertencias emitidas por la DEA contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado

Las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia la Administración para el Control de Drogas (DEA) volvieron a colocar bajo los reflectores a Nicholas Palmeri, exdirector regional de la agencia para México y Centroamérica, quien fue investigado en Estados Unidos por presuntos vínculos con integrantes del narcotráfico.
Durante su conferencia, la mandataria respondió a las declaraciones del jefe de la DEA, Terry Cole, quien aseguró que la institución perseguirá a funcionarios públicos que colaboren con organizaciones criminales.
Como respuesta, Sheinbaum sostuvo que la agencia también debe rendir cuentas sobre los casos de presunta corrupción registrados entre sus propios mandos.
“Ellos tienen mucho trabajo que hacer en Estados Unidos, muchísimo... Esta persona que estaba en México, que lo acusaron de andar en fiestas con narcos. ¿Qué pasó con esta persona?”, cuestionó la presidenta.
Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí
Nicholas Palmeri fue el responsable de dirigir las operaciones de la DEA en México y Centroamérica hasta marzo de 2022, cuando abandonó el cargo tras una investigación interna impulsada por autoridades estadounidenses.
La indagatoria fue realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Oficina del Inspector General (OIG), luego de detectarse presuntas conductas irregulares durante su gestión. Aunque dejó la agencia, no enfrentó cargos penales.
Las investigaciones internas señalaron que Palmeri habría mantenido una relación cercana con exagentes de la DEA y abogados que representaban a presuntos integrantes del narcotráfico.

Entre las acusaciones destacan la presunta aceptación de boletos para eventos deportivos, comidas en restaurantes exclusivos y otros beneficios que según las investigaciones, fueron financiados con recursos provenientes de actividades ilícitas.
También fue cuestionado por haberse hospedado en la residencia de un abogado vinculado con la defensa de narcotraficantes y por un posible conflicto de interés relacionado con actividades profesionales desempeñadas por su esposa.
Además de los presuntos vínculos con esa red, Palmeri fue objeto de investigaciones administrativas por el supuesto uso indebido de recursos de la DEA.
Los expedientes mencionan presuntos gastos personales cargados al presupuesto de la agencia, compras y eventos reportados con conceptos presuntamente irregulares, así como cuestionamientos por su actuación durante la pandemia de COVID-19, cuando un brote entre agentes obligó a evacuar personal destacado en México.
Asimismo, testimonios recabados durante la investigación lo describieron como un funcionario con constantes conflictos internos y problemas en la conducción de la oficina regional.

A pesar de las investigaciones abiertas en su contra y de los señalamientos documentados por autoridades estadounidenses, el Departamento de Justicia no presentó cargos criminales contra Nicholas Palmeri.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y síguenos en X (Twitter).

El exjefe regional de la DEA optó por retirarse de la institución antes de enfrentar un procedimiento disciplinario, conservando los beneficios correspondientes a su retiro, mientras las investigaciones concluyeron únicamente en el ámbito administrativo.