
El Universal documentó que desde 2022 a la fecha, autoridades federales aseguraron centros clandestinos de procesamiento de hidrocarburos en cinco estados del país. - Foto: X Manuel Lopez San Martin (Mejorada con IA)
Un análisis de El Universal documentó que entre 2022 y 2026 autoridades federales aseguraron centros clandestinos de procesamiento de hidrocarburos en cinco estados del país, una modalidad que muestra la evolución del huachicol.

El robo de combustible en México dejó de concentrarse únicamente en las tomas clandestinas a ductos de Pemex. En los últimos años, autoridades federales han asegurado instalaciones donde grupos criminales procesaban hidrocarburos para obtener diésel, gasolinas y otros derivados, una práctica que evidencia un cambio en la operación del llamado huachicol.
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De acuerdo con un análisis publicado por El Universal, entre 2022 y 2026 se documentaron aseguramientos de centros clandestinos de procesamiento en al menos cinco estados del país.
Los casos muestran una evolución desde patios de almacenamiento y destilación artesanal hasta instalaciones con infraestructura industrial capaz de procesar millones de litros de combustible.

Los aseguramientos registrados por autoridades federales permiten identificar cinco entidades donde fueron descubiertas instalaciones utilizadas para procesar hidrocarburos obtenidos de manera ilícita:

El análisis de El Universal también retoma el caso de Hidalgo como antecedente de la evolución del huachicol. Antes de que las autoridades detectaran instalaciones dedicadas al procesamiento de hidrocarburos, los principales aseguramientos estaban relacionados con centros de almacenamiento, rebombeo y combustible ya refinado.
En 2019 y 2021 fueron asegurados predios con miles de litros de gasolina y centros clandestinos de almacenamiento en esa entidad. De acuerdo con el diario, estos casos muestran cómo las organizaciones criminales pasaron del robo y distribución ilegal de combustible a la instalación de centros para procesarlo y obtener derivados.

Otro de los elementos identificados en el análisis es que los aseguramientos de estas instalaciones suelen realizarse en predios abandonados o sin personas presentes al momento de los cateos.
Según El Universal, en los casos revisados entre 2022 y 2026 las autoridades lograron decomisar combustible, maquinaria e infraestructura, pero persiste el reto de identificar y detener a los responsables de operar estos centros clandestinos de procesamiento.

El análisis también señala que parte de esta evolución ha sido posible porque existe un mercado internacional donde pueden adquirirse plantas de procesamiento de hidrocarburos.
De acuerdo con la investigación, plataformas de comercio electrónico “como el consorcio chino Alibaba Group” ofertan este tipo de infraestructura, mientras que la legislación mexicana no establece restricciones específicas para la compra, importación o transporte de estas instalaciones, lo que, según especialistas citados por El Universal, representa un vacío legal que puede ser aprovechado por organizaciones criminales.