
El secretario de Seguridad se ha vuelto una pieza clave para la relación con Estados Unidos - Foto: Captura de pantalla
El secretario al frente de la SSPC ha ganado protagonismo tanto en México como en EUA debido a los resultados en contra de grupos criminales

En medio de las tensiones que han marcado la relación entre México y Estados Unidos durante la segunda administración de Donald Trump, Omar García Harfuch se ha consolidado como uno de los principales interlocutores en materia de seguridad entre ambos países.
Mientras Washington ha elevado sus críticas contra México por la presencia del crimen organizado y el tráfico de drogas, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana ha recibido reconocimientos públicos, elogios y hasta el respaldo de funcionarios estadounidenses por los resultados de la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum.

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En un contexto marcado por amenazas arancelarias, cancelación de visas, acusaciones estadounidenses contra funcionarios mexicanos y el debate sobre la presencia o intervención de agencias de ese país en México, Harfuch aparece como una pieza clave que ha logrado mantener abiertos los canales de cooperación bilateral en seguridad.
Su papel al frente del Gabinete de Seguridad, lo ha llevado a sostener reuniones con los principales funcionarios de seguridad en Estados Unidos para tratar dos temas que han sido fundamentales para ambos países: el narcotráfico y el tráfico de armas.
Harfuch ha sostenido al menos seis encuentros públicos documentados con altos funcionarios de seguridad de Estados Unidos desde 2025 a la fecha.
Entre estos encuentros destaca el de febrero de ese año con el secretario de Estado de EUA, Marco Rubio.
Ese mismo mes participó en una reunión de alto nivel con autoridades estadounidenses, entre ellas la zar antidrogas Sara A. Carter y el embajador Ronald Johnson.
En marzo, también se reunió con Kash Patel, director del FBI en el marco de la entrega de 29 narcotraficantes a EUA.
Además de sus encuentros privados con el director de la CIA, John Ratcliffe, y la directora Nacional de Inteligencia, Tulsi Gabbard.
Harfuch también ha sostenido reuniones en Washington con el Departamento de Justicia y de Estado ante la tensión generada por las amenazas de Trump de imponer aranceles del 25%.
Así como dos reuniones con el director de la DEA, Terrance Cole, en marzo en Washington y la más reciente en agosto en Buenos Aires, Argentina.
Dichos encuentros han colocado a México bajo una mayor presión para demostrar resultados contra las organizaciones criminales, particularmente aquellas relacionadas con el tráfico de fentanilo, armas y lavado de dinero.
Este último viaje a Argentina al que Harfuch acudió para asistir a la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC por sus siglas en inglés) convocado por la DEA, fue crucial ya que también estuvieron presentes numerosos funcionarios de seguridad del mundo.

Aunque Claudia Sheinbaum inicialmente dudaba sobre la conveniencia de que García Harfuch realizara el viaje y se inclinaba por que no asistiera, puso la decisión a consideración de su Gabinete. De manera unánime, los integrantes consideraron que la presencia del secretario de Seguridad sería positiva para la imagen de México y para la relación con Estados Unidos.
Uno de los principales antecedentes de la tensión entre México y la DEA fue la detención del general Salvador Cienfuegos en Estados Unidos en octubre de 2020, acusado de presuntos vínculos con el narcotráfico. Tras su regreso a México y la determinación de que no había elementos suficientes para procesarlo, se profundizó el distanciamiento con la agencia estadounidense. Posteriormente, México reforzó las reglas para la cooperación con agencias de Estados Unidos bajo principios de soberanía, responsabilidad compartida, respeto, confianza mutua y cooperación.

Otra reunión crucial que tuvo García Harfuch con funcionarios estadounidenses fue la del pasado 8 de agosto con Ronald Johnson, embajador de EUA en México tras el retiró temporalmente a sus inspectores del Departamento de Agricultura de Michoacán en medio del clima de violencia que se vive en el estado.
El encuentro desembocó en una reanudación de las actividades en el estado y mostró la influencia del secretario en la relación con EUA.
Por otro lado, ha recibido elogios públicamente por parte de algunos funcionarios estadounidenses, siendo de los primeros y quizá el único secretario de estado mexicano que ha sido alabado por parte del gobierno estadounidense.
El más reciente fue el de Terry Cole, administrador de la DEA durante su visita al evento de la agencia antidrogas llevado a cabo en Argentina.
También aseguró que ha sido una pieza clave a la hora de mantener a raya el trasiego de drogas hacia la frontera, asegurando que lo considera “un socio de confianza y buen amigo de los Estados Unidos”, cosa que contrastó con las aseveraciones del mismo Cole sobre la supuesta defensa de criminales por parte del gobierno mexicano.
“Conoce la importancia de compartir la inteligencia, capturar criminales, alterar las cadenas de suministro y desmantelar redes de arriba hacia abajo”, aseguró Cole.
Por otro lado, el embajador de EUA en México, Ronald Johnson se mostró de acuerdo con las declaraciones del secretario de Seguridad donde destacó la importancia de la inteligencia para las investigaciones y operaciones coordinadas, así como su compromiso para aumentar la cooperación con EUA.
Aunque la estrategia de seguridad de Sheinbaum mantiene algunos elementos del modelo implementado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, particularmente el papel central de las Fuerzas Armadas, también incorpora cambios al dar mayor peso a la coordinación entre las instituciones de seguridad y las fiscalías, así como nuevas facultades para la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Durante su participación en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), García Harfuch destacó que la estrategia se sustenta en cuatro ejes: atención a las causas, fortalecimiento de la Guardia Nacional, inteligencia y coordinación interinstitucional.
Para el secretario, esto ha dado como resultado la disminución en el promedio diario de homicidios en un 51%, pasando de 86 homicidios diarios a 42 homicidios en julio del 2026, de acuerdo con cifras oficiales. Así como el desmantelamiento y destrucción de más de 2 mil 700 laboratorios clandestinos.
De igual modo, operativos han dado golpes importantes al crimen organizado. Destacó que se han capturado a 14 objetivos prioritarios para EUA y mantiene 155 órdenes de captura con fines de extradición.
De este modo, el secretario se ha convertido en uno de los elementos clave de la relación entre México y EUA, pues en medio de las revocaciones de visas a funcionarios morenistas, lo que mantiene cierta legitimidad ante los ojos de norteamérica han sido las colaboraciones en la lucha contra las drogas.