
Daphne Caruana Galizia fue asesinada el 16 de octubre de 2017, luego de años de investigar redes de corrupción y cuentas en paraísos fiscales en Malta. - Foto: AFP Agencia de Noticias
La periodista maltesa fue asesinada en 2017 tras investigar corrupción, empresas offshore y vínculos entre empresarios y políticos

Daphne Caruana Galizia fue asesinada con una bomba colocada en su automóvil después de años de investigar corrupción, empresas offshore y posibles vínculos entre empresarios, figuras políticas y altos funcionarios de Malta.
Su muerte, ocurrida el 16 de octubre de 2017, no solo conmocionó al país: desencadenó una crisis política que terminó con la renuncia del entonces primer ministro Joseph Muscat.
El pasado 2 de septiembre de este año, un jurado en Malta absolvió a Yorgen Fenech, el empresario señalado por los fiscales como presunto autor intelectual del asesinato de la periodista de investigación.
La periodista había construido una carrera basada en investigaciones sobre corrupción y negocios offshore. Sus trabajos alcanzaron a integrantes del círculo cercano de Muscat, a quienes señaló por mantener sociedades en paraísos fiscales que aparecieron en los Panama Papers, aunque también investigó a figuras de políticas y a empresarios malteses.
La tarde del 16 de octubre de 2017, Caruana Galizia salió de su vivienda en Bidnija y abordó un Peugeot 108. Poco después, un explosivo colocado debajo del asiento del conductor fue detonado a distancia y provocó que el automóvil saliera de la carretera. La periodista murió en el acto.
La investigación contó con apoyo internacional y permitió identificar teléfonos utilizados por los responsables materiales del atentado.
En diciembre de 2017 fueron detenidos George Degiorgio, Alfred Degiorgio y Vince Muscat, vinculados con la ejecución y logística del homicidio.

El arresto de Melvin Theuma, un taxista vinculado con actividades financieras clandestinas, abrió una nueva etapa en la investigación. Theuma obtuvo un perdón presidencial a cambio de colaborar con las autoridades y entregó información sobre la persona que habría coordinado el asesinato.
Las indagatorias apuntaron entonces hacia Yorgen Fenech, uno de los empresarios más poderosos de Malta y vinculado al consorcio Electrogas. En noviembre de 2019 fue detenido cuando intentaba abandonar el país a bordo de su yate.
La detención de Fenech provocó una crisis política. Durante el proceso, el empresario involucró a Keith Schembri, entonces jefe de gabinete de Muscat, lo que incrementó la presión sobre el gobierno. Schembri terminó renunciando, mientras otros funcionarios también abandonaron sus cargos.
Los tribunales comenzaron a dictar sentencias contra algunos de los implicados. Vince Muscat se declaró culpable en 2021 y recibió una condena de 15 años de prisión. En 2022, George y Alfred Degiorgio también fueron declarados culpables y sentenciados a 40 años de cárcel cada uno.
Fenech fue acusado formalmente en 2021 de complicidad y conspiración criminal y los fiscales sostuvieron que había sido el autor intelectual del asesinato. El empresario se declaró inocente y finalmente fue absuelto por un jurado maltés de ambos cargos.
Su juicio cerró una de las etapas principales del proceso contra quienes fueron señalados por su participación en el asesinato, aunque el caso de Caruana Galizia permanece como uno de los episodios más graves de violencia contra la prensa en Europa.

La muerte de la periodista también impulsó una discusión internacional sobre la protección de los periodistas de investigación y el uso de demandas para intimidar a medios y reporteros.
A partir de su caso, organizaciones periodísticas y de derechos humanos promovieron nuevas medidas contra las llamadas demandas estratégicas contra la participación pública, conocidas como SLAPP.