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Foto: debrown

Banco de ADN y derechos humanos: un necesario debate

Vie 27 Septiembre 2019 13:34

Por: Temístocles Villanueva, diputado por Morena del Congreso de Ciudad de México.

El pasado 23 de septiembre la Jefa de Gobierno envió al Congreso de la Ciudad de México la iniciativa de Ley para la Creación del Banco de ADN para uso forense, la cual es parte del Plan de Acción Inmediata de Atención a la Violencia contra las Mujeres. El tema, además de ser abordado bajo la perspectiva de género, también debe abrir la reflexión pública sobre el respeto a los derechos humanos.

La información genética, o biométrica, se ha convertido en un instrumento esencial y poderoso de las técnicas de la medicina forense para la investigación de delitos; y el objetivo del Gobierno de la Ciudad para su aprovechamiento es acabar con la impunidad y disminuir la reincidencia delictiva.

Respecto a la creación y uso por parte de los Estados de bases de datos biométricos a gran escala, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha hecho un llamado a los gobiernos para considerar las consecuencias de las tecnologías de datos de esta naturaleza en los derechos humanos.

No obstante, en la Ciudad de México antes de esta iniciativa, no se contaba con un marco jurídico específico que regulara la recopilación de ADN con fines forenses. Mucho menos se habían establecido las obligaciones del gobierno sobre los procedimientos y salvaguardias para respetar los derechos humanos de todas las personas involucradas.

La iniciativa de la Jefa de Gobierno, definitivamente, muestra un avance sobre el tema. Además, al enfocar la recopilación de datos biométricos a la investigación de delitos sexuales, violencia de género y secuestro; responde a los principios de necesidad y proporcionalidad.

Aún así, es necesario despertar el debate público sobre las asimetrías de poder entre el Estado y la ciudadanía cuando el primero concentra datos que son indisociables a la identidad de las personas, como lo es el ADN. Sobre todo porque, de contar con pocas garantías de protección, estas asimetrías de poder podrían convertirse en graves violaciones de derechos humanos.

Es fundamental que en el Congreso de la Ciudad de México contemos con un enfoque de derechos humanos para el análisis de la iniciativa de Ley para la Creación del Banco de ADN; que no olvidemos el principio de indivisibilidad de los derechos, tampoco que las personas privadas de su libertad son un grupo de atención prioritaria. Todo con el propósito de contar con una ley sólida y rigurosa respecto a la protección del derecho a la privacidad, tanto de las personas víctimas como de las personas implicadas.

De ser así, la Ciudad de México se convertiría en una de las ciudades que implementa una herramienta científica y tecnológica para la investigación de delitos, pero respetando plenamente los derechos humanos.