
Foto: Cuartoscuro
Tras los casos presentados en Chihuahua y Sinaloa, la presidenta de México aseguró que en el país ya no deciden unos cuantos ni los grupos de poder económico.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un mensaje en el que defendió la soberanía nacional, asegurando que su gobierno no responde a presiones externas. Esto ocurre en medio de las tensiones institucionales por el cerco judicial de Estados Unidos en Sinaloa y las protestas de Morena en Chihuahua por presuntas violaciones soberanas.
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Durante la inauguración del Hospital General “Dr. Agustín O’Horán” en Mérida, Yucatán, Sheinbaum señaló que las políticas de su administración están blindadas contra la influencia de minorías privilegiadas, marcando una separación definitiva entre el poder político y el poder económico.
La presidenta señaló que la actual gestión gubernamental camina de la mano de la ciudadanía, lo que permite defender la dignidad del país frente a cualquier intento de injerencia por parte de organizaciones o capitales financieros, descartando de manera frontal que agendas ajenas dicten el rumbo de la nación.
“Ya no son los tiempos de privilegios, corrupción y saqueo de nuestro país. Aquí ya no deciden unos cuantos, aquí no mandan intereses extranjeros ni grupos de poder económico. México es una nación libre, independiente y soberana. Y mientras exista esta unión entre pueblo y gobierno, mientras exista el compromiso con la justicia, la honestidad y la dignidad nacional, la Transformación seguirá avanzando”, expresó.
Las afirmaciones de la mandataria federal sobre la soberanía nacional coincidieron con un periodo de alta tensión institucional provocado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las autoridades norteamericanas formularon acusaciones formales contra diez funcionarios del estado de Sinaloa por presuntos nexos con el narcotráfico, una crisis que provocó que el gobernador Rubén Rocha Moya solicitara licencia a su cargo.
La presión sobre la estructura de Morena escaló drásticamente luego de que dos piezas clave de la administración sinaloense cruzaran la frontera para entregarse a las agencias estadounidenses:

De manera paralela, Morena organizó una movilización este sábado en el estado de Chihuahua en contra de la gobernadora panista María Eugenia Campos.
La protesta, convocada por militantes y simpatizantes del partido guinda, se desarrolló en la explanada de la Glorieta de Pancho Villa, en la capital del estado, sirviendo como escenario para denunciar presuntas violaciones a la soberanía del territorio nacional.
La manifestación ocurrió en medio de la controversia generada por el caso de los supuestos agentes de la CIA fallecidos en la entidad norteña, situación que ha elevado la confrontación política entre el gobierno estatal y el oficialismo.
La marcha masiva contó con el respaldo de la dirigencia partidista, destacando la participación de Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización, y la senadora Andrea Chávez Treviño.
El objetivo central de la movilización en el norte del país fue exigir formalmente acciones legales y constitucionales en contra de la gobernadora Maru Campos, promoviendo el inicio de un eventual proceso de juicio político relacionado directamente con el operativo de seguridad especial realizado en la región de la sierra de Chihuahua.
