
Foto: Gabinete de Seguridad
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el presunto líder criminal es considerado uno de los principales generadores de violencia en la zona sur del estado.

En un operativo conjunto realizado en el sur de Sinaloa, elementos del Ejército, la Guardia Nacional y autoridades estatales capturaron a Gabriel “N”, alias “Gabito” o “El 80”, identificado por el gobierno federal como un objetivo prioritario.
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De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el ‘Gabito’ es el presunto jefe regional de la facción de “Los Menores” del Cártel del Pacífico y uno de los principales operadores de la delincuencia organizada en la entidad.
Según la información, el detenido mantenía su zona de influencia en los municipios de Escuinapa, San Ignacio, Cosalá, El Rosario, Concordia y Mazatlán, además de ser considerado un colaborador de primer nivel y compadre de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias “Chapito”.

La detención de Gabriel “N” se concretó este 1 de junio de 2026 durante una intervención táctica coordinada por las fuerzas federales y el Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en el municipio de El Rosario.
Las autoridades ministeriales informaron que el imputado ya contaba con diversas carpetas de investigación por los delitos de secuestro, extorsión, homicidio y delitos contra la salud.
Al momento de su arresto, los elementos de seguridad le aseguraron:
Todo el material decomisado y el presunto líder criminal fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad a las instalaciones de la Fiscalía General de la República con sede en Culiacán para determinar su situación jurídica.
La captura de “El Gabito” cobró relevancia debido a que las áreas de inteligencia lo vinculan de manera directa con la privación de la libertad y el homicidio de seis trabajadores y cuatro proveedores de una empresa minera, quienes desaparecieron el pasado 23 de enero de 2026 en las inmediaciones del municipio de Concordia.
Aquel suceso provocó el despliegue de operativos en las comunidades serranas tras las denuncias de los familiares.
Semanas después de la desaparición, personal forense localizó fosas clandestinas en la comunidad de El Verde, donde tras realizar estudios periciales y pruebas genéticas, se confirmó de manera gradual que los restos humanos correspondían a las personas vinculadas con la actividad minera de la región.
