LOS LÍDERES DE LA POLÍTICA

Opinión

Cosechando tempestades

La CNTE representa a una minoría del magisterio, pero mantiene capacidad para paralizar la capital del país.

Marcha de la CNTE sobre Calzada de Tlalpan

Foto: Cuartoscuro

Vicente Gálvez

Vicente Gálvez

Publicada: jun 11 a las 09:00, 2026

Tuvieron la primera advertencia de lo que se venía hace poco más de un año, pero su impericia política y sus estrechez ideológica los mantiene rehenes de ese grupo paradelincuencial que es la CNTE.

El 15 de mayo del 2025, como cada año, la disidencia magisterial se apersonó en la Ciudad de México para extorsionar al Gobierno Federal en turno. Una tradición tan mexicana como las Posadas Navideñas.

CNTE protestas

Foto: Cuartoscuro

Sus demandas eran las mismas de ahora, las principales: Derogación de la Ley del ISSSTE del 2007, incremento salarial del 100%, que no se les evalúe y que el sindicato controle los ascensos y salarios. Nada de mejorar la educación, nada de mejorar el plan de estudios, nada de no abandonar a los alumnos para irse a pasear.

23 días de presión con marchas, cierres de avenidas, la toma del Aeropuerto (el que sirve, no el AIFA) y el secuestro del Zócalo fueron suficientes para doblar al gobierno, un gobierno que aterrorizado por el fantasma del 68 abdicó desde diciembre de 2019 a su principal función que es la hacer valer la ley.

La falta de visión y pericia de los titulares de la SEP, Mario Delgado; la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez y el ISSSTE, Martí Batres, no pudieron prever que al año siguiente, sí, este 2026, la Coordinadora regresaría con la misma lista de demandas, con la exigencia de que Sheinbaum les cumpliera lo prometido en campaña hace apenas 2 años y con el añadido de la inauguración del Mundial de futbol. Patearon el balón para delante y entregaron lo poco que tenían para negociar.

Mario Delgado, Rosa Icela Rodríguez, Martí Batres

Foto: Redes

Para apaciguar al monstruo que López Obrador revivió en 2019 con su contrarreforma educativa, el gobierno de Sheinbaum modificó el año pasado, por decreto, la edad de jubilación para los maestros a 56 años para las mujeres y 58 para varones (disminuirán hasta 53 y 55 para el 2034), también pusieron sobre la mesa la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), órgano encargado de la selección para la admisión, promoción y reconocimiento de los docentes y con el cual la CNTE perdió mucho de su poder coercitivo contra la base magisterial. No tienen nada más que ofrecer y les ofrecieron todo.

CNTE bloque Tlalpan y se dirige al Estadio Azteca

Foto: Cuartoscuro

La demanda actual de la CNTE es imposible de cumplir (aunque se las hayan prometido). Regresar al Régimen Solidario de Pensiones, para que se jubilen con sólo 28 años de servicio, con el 100% de su salario a los 50 años de edad (con una expectativa de vida de 78 años en promedio) costaría al país 7 billones de pesos, 3 billones menos que el presupuesto total del gobierno federal este año.

Los mismos dirigentes de la Coordinadora saben que su petición es inviable y ahora deslizan la idea de que el gobierno concentre en un solo fondo las AFORES de todos los trabajadores del país para con ese dinero financiar su retiro soñado. ¡Cómo les gusta decidir sobre el dinero y la propiedad de los demás!

Y que nadie se engañe, la CNTE no son todos los maestros, ni siquiera son la mayoría, ellos afilian máximo al 7% de los profesores del país y no es coincidencia que su mayor fuerza está en los estados en los que los niños y adolescentes tienen los peores niveles educativos y de rendimiento.

52 reuniones han tenido los negociadores del gobierno con los representantes de la Coordinadora, 52 reuniones y lejos de distender las protestas cada vez son más los integrantes de este grupo de extorsionadores que se trasladan a la Ciudad de México para subir la presión y complicar la existencia de los capitalinos.

Les prometieron sin pensar a cambio de su voto; llegó el momento de pagar la factura. Sembraron vientos, ahora les toca cosechar tempestades.