
Foto: Claudia Sheinbaum
La presidenta rechazó que exista tensión con Estados Unidos; aseguró que la relación avanza por canales institucionales.

La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “propaganda política” la petición de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para entregar a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, a Estados Unidos.
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Cuestionada durante su conferencia matutina sobre los señalamientos, Sheinbaum descartó entrar en una confrontación pública.
“Es propaganda política. No voy a caer en un asunto de propaganda política, en un debate con la gobernadora de Chihuahua. Cada quien que cumpla con su trabajo. Ella que cumpla con el suyo y yo cumplo con el mío y hay una relación institucional”, respondió.
La mandataria también negó que exista una crisis en la relación con Estados Unidos y sostuvo que tanto los temas comerciales como los de seguridad siguen avanzando mediante los mecanismos establecidos entre ambos países.
Sheinbaum explicó que las discusiones sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrollan en el contexto de la visión económica impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha manifestado una postura más proteccionista frente al comercio internacional.
Sheinbaum señaló que México ha trabajado de manera permanente para mantener una posición favorable dentro de las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá, al tiempo que destacó que el acuerdo sigue siendo benéfico para las tres naciones.
Además, sostuvo que la cooperación bilateral en materia de seguridad avanza por una ruta distinta y con mecanismos de coordinación entre ambos gobiernos.
La presidenta reconoció que existen diferencias con la administración estadounidense en algunos temas, pero enfatizó que la relación entre ambos países se mantiene debido a los vínculos económicos, comerciales y geográficos.
“Lo otro es politiquería, la verdad”, afirmó.

El pasado domingo, la gobernadora de Chihuahua difundió un video en redes sociales en el que cuestionó la estrategia del Gobierno Federal en materia de seguridad y advirtió sobre las posibles consecuencias que, a su juicio, podría tener la presunta protección de funcionarios señalados por vínculos con el crimen organizado.
Entre otras cosas, Campos exigió que se investigue y procese al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros personajes que han sido señalados por autoridades estadounidenses.
La mandataria panista sostuvo que una eventual afectación al T-MEC o incluso una intervención extranjera en territorio mexicano serían responsabilidad del Gobierno Federal y de Morena por no actuar contra funcionarios acusados de presuntos nexos con grupos criminales.

Sus declaraciones ocurrieron tras la polémica generada por las acusaciones del oficialismo sobre una supuesta violación a la soberanía nacional derivada de presuntas operaciones de agentes de la CIA en la sierra de Chihuahua.
También se producen semanas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara a 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos, entre ellos el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
