
El presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, consideró que discutir ahora quién lo sucederá podría generar diferencias innecesarias dentro del máximo tribunal. - Foto: Cuartoscuro
El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz reconoció que el relevo en la presidencia de la Suprema Corte podría generar tensiones internas, en medio de la incertidumbre sobre cuánto debe durar su gestión y cómo deberá elegirse a su sucesor.

El futuro de la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) enfrenta un escenario de incertidumbre jurídica y política. El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz reconoció que la definición de su eventual relevo podría generar tensiones al interior del máximo tribunal; por lo que este año el tema no se abordará entre los ministros.
En entrevista para La Jornada, Hugo Aguilar explicó que será la propia Corte la encargada de determinar tanto la duración de su mandato y el mecanismo de sucesión, ante la contradicción entre los artículos 94 y 97 de la Constitución.
“Ya llegará el momento. O sea, temas va a haber y dificultades, y esa es la naturaleza de la Corte, resolver controversias, resolver situaciones y pues en su momento pondré al pleno el tema, pero ahorita no me parece ni siquiera prudente abordarlo… Este año no”, declaró el ministro presidente.
La falta de certeza sobre el relevo ha llamado la atención de distintos sectores, entre ellos empresarios que han manifestado ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo su preocupación por la posibilidad de que la ministra Lenia Batres Guadarrama encabece la Suprema Corte el próximo año.
El debate se centra en dos disposiciones encontradas tras la reforma al Poder Judicial.
Esta diferencia abre la puerta a distintas interpretaciones sobre cuánto debe durar el actual periodo de Aguilar Ortiz y cómo tendría que efectuarse su eventual relevo.

El propio presidente de la Corte ironizó sobre quienes ya dan por concluida su gestión. Al referirse a las versiones que anticipan su salida, comentó: “lamento que de pronto esto se vuelva un tema, porque ya me dan por muerto cuando todavía me falta un año y un mes”.
La declaración adquiere relevancia porque la duración de su mandato dependerá de cuál de las dos disposiciones constitucionales se considere aplicable. Mientras una interpretación apunta a que le restaría alrededor de 13 meses, otra podría permitir que permaneciera varios años más al frente del máximo tribunal.
A la disputa constitucional se suman las versiones al interior de la Suprema Corte donde se plantearía impulsar a la ministra Yasmín Esquivel Mossa para ocupar la presidencia el próximo año.
Sin embargo, tampoco existe claridad sobre el mecanismo jurídico que permitiría concretar ese escenario.

Ante las distintas versiones, Aguilar Ortiz ha optado por no anticipar la discusión. El ministro sostuvo que, por ahora, la prioridad del pleno es preservar los acuerdos alcanzados y concentrarse en la resolución de los asuntos que tiene pendientes.
En ese sentido, advirtió que abrir prematuramente el debate sobre su sucesión podría alterar el ambiente de entendimiento que actualmente existe entre los integrantes del máximo tribunal.
“Yo me digo para mí mismo que introducir ese tema ahorita en el pleno, cuando tenemos armonía, tenemos buen entendimiento, los debates son naturales en un cuerpo colegiado, no es útil” para nadie, afirmó.