
Los dirigentes de los partidos políticos estarían impulsando distintas estrategias para promover sus agrupaciones para las elecciones del 2027 - Foto: Cuartoscuro
Los líderes nacionales de los principales partidos del país han cobrado cierta notoriedad debido a las estrategias que buscan emplear rumbo a los próximos comicios

Rumbo a las elecciones de 2027, los dirigentes nacionales de los principales partidos políticos han comenzado a reforzar sus estrategias para ganar presencia ante el electorado y fortalecer sus posiciones de cara a la disputa por las gubernaturas. En un escenario marcado por el avance de Morena y la fragmentación de la oposición, cada liderazgo ha optado por una ruta distinta para diferenciarse y mantener vigencia.
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Para ello, comenzaron a buscar una mayor exposición tomando como bandera alguna causa como la defensa de la libertad de expresión, estableciendo posibles alianzas con perfiles crecientes o bien defendiendo a sus partidos de las controversias para legitimar su imagen.
El líder del PRI, Alejandro ‘Alito’ Moreno es quien ha acaparado mayor protagonismo en los últimos días debido a las confrontaciones directas que ha tenido con Morena y el gobierno federal. El más reciente fue el encontronazo con el INE, luego de que su Consejo General determinó que este debía borrar unas publicaciones en donde llamó a Morena ‘narcopartido’.
Moreno Cárdenas acusó censura y presentó una denuncia contra los consejeros electorales ante Estados Unidos.

Con ello ‘Alito’ y su partido han decidido mantener la lucha por la libertad de expresión como principal bandera en contra del gobierno de la 4T, pues han insistido en que seguirán denunciando las arbitrariedades de Morena.
“Desde el PRI vamos a defender nuestra libertad de expresión y utilizaremos todas las vías legales e internacionales para que se conozca lo que está sucediendo”, aseguró en redes sociales.
Debido a las críticas, Alito Moreno también ha señalado que es víctima de persecución, pues cuenta con un proceso pendiente de juicio político en el Congreso y recientemente un contador ligado a su hermano fue detenido por presuntamente participar en un desfalco en el estado de Campeche cuando ‘Alito’ fue gobernador.
Aunado a esto su partido ha sufrido una serie de pérdidas electorales a nivel federal y en los distintos estados del país, a lo que se suman encuestas que no marcan un futuro favorable para el partido tricolor.
Por ello, aunque asegura que el PRI puede dar pelea, ‘Alito’ es el único líder opositor que insiste en una alianza opositora para hacer frente a Morena: “La oposición está obligada a dejar a un lado los egos y construir un gran frente unido político, ciudadano y blindado para frenar la destrucción de este país. Las coaliciones llegaron para quedarse”.
Las opiniones sobre el dirigente priista se encuentran muy divididas. De acuerdo con una encuesta de Polikratos, es el líder partidista que menos se asocia con la corrupción con un 12.4%, sin embargo, una medición realizada por Poligrama señala que cuenta con un 29% de aprobación, posicionándose en el último lugar entre los presidentes de partidos.
Desde el 2024, con la llegada de Jorge Álvarez Máynez a la dirigencia de MC, el partido ha sostenido un camino en solitario en las últimas elecciones, pues busca mostrar que es una alternativa ante los partidos tradicionales.
Máynez ha apostado por impulsar las candidaturas de Luis Donaldo Colosio Riojas y Mariana Rodríguez en Sonora y Nuevo León, pero también posa su mirada en un nuevo terreno mediante una figura independiente: la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, con quien ha mantenido cercanía en días recientes hasta el punto de enunciar públicamente su apoyo al Movimiento del Sombrero.

“La vieja política ha intentado acorralar al Movimiento del Sombrero, no quieren que compitan en las próximas elecciones, les tienen miedo. Pero no están solos, Movimiento Ciudadano defenderá a Grecia Quiroz y el legado de Carlos Manzo, (...) cuenten con nosotros”, dijo en su momento.
Aunado a esto, el propio Máynez es uno de los perfiles que figuran para ir por una candidatura en las elecciones del 2027, especialmente en Zacatecas.
Y aunque no lo ha oficializado, este no descartó la posibilidad de ser nuevamente un candidato, siendo su última participación en una contienda su búsqueda por la Presidencia en 2024, antes de convertirse en líder nacional de MC.
“Tengo los derechos políticos garantizados por haber sido zacatecano de nacimiento. Tengo eso, me permite tener las condiciones legales y no lo descarto, pero la verdad es que como dirigente de movimiento ciudadano estoy concentrado en las 32 entidades”, señaló en entrevista con Carlos Zuñiga.
La percepción ciudadana sobre Máynez también es un tanto positiva, ya que la encuesta de Poligrama lo posiciona como el segundo dirigente con la mayor aprobación con un 52%, aunque un 24.7% lo asocia con corrupción, de acuerdo con Polikratos.
Desde el PAN se encuentra Jorge Romero, quien de los cuatro dirigentes nacionales ha mantenido una estrategia menos agresiva como la del PRI contra Morena. Romero se ha centrado más en los procesos internos del partido rumbo a la elección de candidatos para las 17 gubernaturas abriendo su proceso a la ciudadanía.
Romero Herrera también apunta a la defensa de la libertad de expresión como principal estandarte, pero desde otro derrotero: el derecho de réplica. Desde su partido ha impulsado la presentación de una propuesta legislativa para garantizar el acceso al derecho de réplica en la mañanera en medio de la polémica por los lineamientos de los derechos de audiencia.

En cuanto a la posición con respecto a las alianzas, este ha sostenido que se esforzarán en impulsar la marca del partido en solitario, cerrando las puertas a las coaliciones. Sin embargo, algunos liderazgos locales y aspirantes a gubernaturas, como Marco Bonilla en Chihuahua, parecen querer lo contrario.
Romero Herrera también cuenta con una aprobación relativamente alta con un 44% en la encuesta de Poligrama; pero un 20.1% de lo asocia con corrupción, según Polikratos.
Aunque Morena logró convertirse en el partido más grande del país en tan solo una década, su dirigencia ha sufrido distintos cambios.
Las derrotas electorales en Durango y Veracruz, la poca participación en la elección judicial, así como los crecientes escándalos dieron pie a la salida de Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán de la dirigencia de esa fuerza política. Y así llegó la exsecretaria del Bienestar Ariadna Montiel.

Su papel aparte de mantener la unidad de camino a los procesos internos con miras electorales, se ha enfocado principalmente en ser control de daños del partido al centrar sus esfuerzos en desmentir las constantes controversias de sus integrantes.
Tal ha sido el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, a quienes el gobierno de EUA busca por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. La morenista ha señalado que estos mantendrán su registro pese a las investigaciones oficiales y en cambio ha insistido en que la actual administración combate al crimen poniendo como ejemplo el reciente arresto de Ernesto Ruffo.
Igualmente salió a defender al hijo del líder moral de Morena, ‘Andy’ López Beltrán luego de que le retiraron la visa en EUA, alineandose a la narrativa de que se trata de un acto con la intención de intervenir en la política nacional, aún cuando el nombre del hijo de AMLO ha sido mencionado en investigaciones de la FGR sobre huachicol.
“Es un intento de intervenir en la política de nuestro país y que ante ello siempre vamos a plantear la defensa de la soberanía (...) en México manda el pueblo, no mandan los interese extranjeros, mucho menos las agencias norteamericanas que quieran incidir en la política de nuestro país”, señaló este martes en su conferencia de prensa.
Estos escándalos han causado cierta mella en la reputación de Montiel, pues de acuerdo con la encuesta de Polikratos, Ariadna es la dirigente que los mexicanos asocian más con la corrupción obteniendo un 42.8%, aunque en la encuesta de Poligrama fue bien evaluada al conseguir un 61% de aprobación.
Las estrategias de los cuatro dirigentes reflejan que la carrera rumbo a 2027 ya comenzó también en el terreno de la percepción pública. Entre confrontaciones, defensa de sus marcas partidistas, búsqueda de nuevos aliados y control de daños, cada liderazgo intenta capitalizar sus fortalezas y contener sus negativos. El reto será convertir esa exposición en respaldo ciudadano cuando comiencen a definirse las candidaturas y, sobre todo, demostrar que sus estrategias pueden traducirse en resultados electorales frente a un Morena que mantiene una posición dominante a nivel nacional.