Lo veíamos viajar y hospedarse en los mejores hoteles de Japón, Aspen, Houston o Nueva York. Igual de compras en Loro Piana que liquidando una cuenta de 47 mil pesos por una cena de teppanyaki en el Sazanka de Tokyo, pero él mismo reventó la exclusiva.
Adelantándose, seguramente porque sabe que algo se viene, Andy López Beltrán anunció que le habían revocado la visa de turista para Estados Unidos y lo hizo a través de una carta-berrinche que no le pide nada en adjetivos a aquellas que redactaban los escribanos de antaño de la Plaza de Santo Domingo en el centro de la capital.
El morenismo en pleno estalló en indignación y plantó cara ante la afrenta, que consideran, no es sólo contra el más querido heredero del caudillo, sino contra la Patria misma y sus sienes ceñidas de oliva.
“Defenderemos siempre la soberanía nacional. No permitiremos la injerencia extranjera en asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo de México y a sus instituciones. México es un país libre, independiente y soberano, y así debe mantenerse.”, señalaron los gobernadores guindas en un comunicado. Por una visa.
“Por eso hoy lo decimos sin titubeos: México es un país libre que no regatea su soberanía. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dialoga con el mundo y construye relaciones de cooperación y respeto, no de subordinación.”, espetaron los legisladores de la 4T. ¿Por una visa?
“La relación entre México y Estados Unidos debe sostenerse en el respeto mutuo, la cooperación y la coordinación, pero nunca en la subordinación o las presiones en nuestra patria para incidir en la percepción o la persecución de un proyecto político humanista que ha sabido poner límites donde antes hubo entreguismo y subordinación.”, terció la dirigencia de Morena. ¡Por una visa!

Foto: Redes
“Desde nuestro punto de vista este es un asunto político, no tiene que ver con otros temas, de injerencia en las decisiones de México, porque HAY OTROS DELINCUENTES o presuntos delincuentes, vamos a ponerlo así, donde no hay problema”, derrapó Claudia Sheinbaum. Por una visa…
Pareciera que este agravio, superior a la toma del Castillo de Chapultepec en 1847, es porque Andy es al primer mexicano que le retiran la visa, pero no, ni siquiera es el primer morenista.
La lista, extensa, pero no exhaustiva, incluye a figurones como:
-Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa
-Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California
-Carlos Torres Torres, exmarido de Marina del Pilar
-Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas
-Alfonso Durazo, gobernador de Sonora
-Óscar Eduardo Castro, alcalde de Puerto Peñasco, Sonora
-Juan Francisco Gim, alcalde de Nogales, Sonora
-César Iván Sandoval Gámez, alcalde de San Luis Río Colorado, Sonora
-José Luis Dagnino López, alcalde de San Felipe, Baja California
-Alex Tonatiuh Márquez, exdirector general de investigación de aduanas de la ANAM
-Myrna Brighite Granados, presidenta estatal de Morena en Chihuahua
-Norma Alicia Bustamante Martínez, alcaldesa de Mexicali
-Luis Samuel Guerrero Delgado, esposo de Norma Alicia Bustamante y funcionario del Coepra
-Hilda Araceli Brown Figueredo, diputada federal por Morena
-Melissa Cornejo, consejera estatal de Morena en Jalisco
Para ninguno de ellos hubo “cierre de filas” de todo el aparato gobernante, tampoco comunicados de fervorosos abajofirmantes difundidos en todas las redes sociales. Los que alcanzaron mención en la mañanera fue para decir que ya tendrían que explicar ellos y que se trataba de una decisión, esa sí soberana, del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Pero claro, tampoco ninguno de ellos se llama Andrés Manuel y lleva el apellido del tercer López más pernicioso que ha tenido el país, pero que insisten en entronar como el mesías anunciado por los antiguos en el Códice de la Tetratransformación.
Tal vez la situación sería otra si Andy López Beltrán no estuviera mencionado en la carpeta de investigación sobre huachicol fiscal de los hermanos Farías, también si muchos de sus amigos no estuvieran en cargos clave de la administración pública o se hubieran convertido en exitosos empresarios de los ramos más variados durante el pasado sexenio.
A lo mejor no habría tal escándalo si al junior se le conociera algún empleo adicional a los 20 meses que fue secretario de Organización en su partido, sin embargo su vida es la que es.
“Una visa no define a una persona” han repetido hasta el hartazgo los defensores de oficio de Andy, pero por las reacciones, se puede inferir, sin lugar a dudas, que tenerla y después perderla, es una de las mayores afrentas que el morenismo puede tolerar.