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Durante su gobierno, el expresidente Ernesto Zedillo cesó las actividades de la Corte por 30 días y luego procedió a jubilar a los ministros.
El expresidente Ernesto Zedillo tiene en su historial el asestar un golpe a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En ese momento, obligó a cerrar actividades por un mes, separó del cargo a todos los ministros y los redujo de 26 a 11, lo que fue considerado por integrantes del sistema judicial como un “golpe de Estado” a la Corte.
En medio de una crisis económica ocasionada por el llamado “error de diciembre”, Zedillo impulsó su primera reforma constitucional en el Congreso de la Unión mediante una reestructuración de la Suprema Corte.
La reforma hecha por Ernesto Zedillo se enfocó en nueve puntos clave que llevaron a la reducción de los ministros:
La reforma judicial de Zedillo fue aprobada el 30 de diciembre de 1994 por la Comisión Permanente y se encontró con la oposición de solo tres senadores del PRD, quienes terminaron por abandonar la sesión ante la aplastante mayoría del PRI y el PAN. Entre los senadores de la oposición en esa época, se encontraba Félix Salgado Macedonio, actual senador de Morena.
La principal queja de la izquierda eran los tiempos en los que se estaban realizando las reformas, a unos días del inicio del sexenio del priista, pues acusaban que era “al vapor” y reclamaba entonces que no se pensara en la justicia social.
El decreto de Zedillo fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1994, 30 días después de que el mandatario tomó posesión de su cargo como presidente de la república.
La reforma no era tan relevante para los medios, pues el tema de interés público para la ciudadanía era la crisis económica derivada del llamado “error de diciembre”, que provocó la devaluación del peso mexicano.
Ernesto Zedillo justificó su decisión de reformar la Corte al decir que respondía a una exigencia ciudadana. Sin embargo, diversas voces afirmaron que se debía a que no confiaba en los ministros, ya que habían sido designados por sus antecesores Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.
30 años después, el presidente Andrés Manuel López Obrador y su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo buscan una reforma judicial que desintegre a la Corte como se conoce actualmente. Buscan que los perfiles de ministros no sean elegidos por el Senado de la República, sino que sean electos por voto popular.
Asimismo, también busca que pasen de 11 a 9 los ministros de la Suprema Corte, así como la eliminación del Consejo de la Judicatura Federal, que creó Zedillo, para regirse vía un Tribunal de Justicia Judicial y el Tribunal de Administración Judicial.