
Foto: Cuartoscuro
La alianza legislativa atraviesa su momento más crítico. Desde abstenciones en reformas económicas hasta insultos en el Pleno por el desafuero de Cuauhtémoc Blanco, el Partido del Trabajo ha pasado de ser un aliado incondicional a una “oposición interna”

Dentro de la Cuarta Transformación, la alianza entre Morena y el Partido del Trabajo (PT) enfrenta problemas visibles de coordinación y lealtad política.
Aunque el origen de las fricciones comenzó con el reparto de candidaturas estatales —monopolizadas por perfiles morenistas—, el conflicto ha escalado al ámbito legislativo. Hoy, la relación entre el partido guinda y los petistas se tensa cada vez más; aunque ambos bandos juran lealtad a la presidenta Claudia Sheinbaum, en el Congreso hay legisladores que no temen votar en contra de la aplanadora oficialista.
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Estos son los tres frentes que exhiben la fractura:
El primer choque frontal ocurrió durante la discusión para prohibir los vapeadores en la Ley General de Salud. Mientras Morena buscaba una prohibición total, el PT advirtió que la redacción criminalizaba al consumidor, coincidiendo con los argumentos de la oposición.
Durante la discusión en el pleno, la diputada petista Margarita García García lanzó un ultimátum:
“En el PT propusimos, y lo dije muy claro: si no se acepta la reserva donde quede claro que no se criminalice el consumo, no vamos (...) Tampoco venimos solamente a levantar el dedo, también proponemos”.
Al final, Morena cedió y el coordinador Ricardo Monreal presentó los cambios mediante una reserva.

La tensión económica estalló esa misma noche, durante la aprobación de la Ley de Aranceles para aumentar impuestos a productos asiáticos como autopartes, electrodomésticos, vestido, textiles, entre otros.
Esta fue aprobada por las bancadas de Morena y el Partido Verde, con los votos en contra de MC, las abstenciones del PRI, PAN y para sorpresa del oficialismo del el PT.
El coordinador de la bancada Reginaldo Sandoval señaló que aunque estaban de acuerdo con el diagnóstico económico adverso y que se debe apuntar a la producción interna, un aumento arancelario podría afectar a la industria.
“El grupo parlamentario del Partido del Trabajo irá en abstención. Un incremento abrupto en los aranceles, especialmente a bienes intermedios, puede en el corto plazo generar presiones inflacionarias, como ya está sucediendo, al incrementar los costos de producción de las empresas productoras, al no ser fácilmente reemplazables con sustitutos de origen nacional”, señaló.
Además, señalaron que estas medidas cerraban la puerta a que hubiera más comercio con otros países y se dependiera más de Estados Unidos, el cual ha mantenido una relación llena de amenazas arancelarias y de presión hacia México.

Tras la votación y la postura del PT, el diputado Ricardo Monreal lanzó una crítica velada contra su aliado señalando que ellos sí apoyaban a la presidenta, a la que le debían sus lugares en la Cámara: “Como coordinador quiero decirles a Morena y al Verde que estamos en el camino correcto”.
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La división más visceral se dio con el intento de desafuero del diputado morenista y exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, acusado de intento de violación.
Por primera vez, el PT rompió filas abiertamente y votó contra el dictamen que protegía al exfutbolista. La diputada Lilia Aguilar acusó a Morena de traicionar la lucha feminista y destapó una “cloaca de machistas enclosetados”.
La indignación llegó a los insultos en el Pleno: la petista Aracely Cruz confrontó a Blanco llamándolo “violentador” y le “mentó la madre” desde su curul; el exgobernador respondió lanzándole un beso, incendiando los ánimos de la bancada aliada.

A pesar de que la alianza oficialista logró mantener el fuero del exgobernador, el PT ha dejado claro que continuarán presionando por la vía judicial.
Otro de los motivos por los que se cree que el PT podría romper con Morena es por la posibilidad de que copie al Partido Verde y apueste por ir en solitario en Veracruz.

En el proceso electoral de 2024, el partido de Alberto Anaya ganó en 28 municipios en solitario, mientras que Morena ganó 11 de forma individual y 60 en alianza con el PVEM.
Tras los resultados, Reginaldo Sandoval reveló que su partido rompió la alianza luego de que Morena actuó “con una soberbia enorme”.
El PT pidió encabezar 38 candidaturas; sin embargo, Morena solo le ofreció 22, por lo que decidió dejar la alianza.
Ante esta posibilidad, la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde ha insistido en que mantienen la unidad y el diálogo, sin embargo, no ha sido categórica.
“Hemos mantenido diálogo con los partidos que nos han acompañado, el Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo y creemos que vamos a mantener una alianza firme para 2027. Claro que todavía no son los tiempos de formalizar esta alianza, pero mantenemos una alianza permanente”, señaló en octubre de este año.
Con ese precedente, y ante la negativa de Morena de ceder espacios, el PT perfila una ruta independiente rumbo a las elecciones intermedias de 2027.