LOS LÍDERES DE LA POLÍTICA

Nacional

La ministra Ríos y el arte de enredarse en vivo desde la Corte para hacerse viral

María Estela Ríos se volvió tendencia tras afirmar que el estado civil “divorciado” no existe legalmente.

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, María Estela Ríos González, ahora asegura que no existe la denominación divorcio

Foto: Cuartoscuro

Salvador Maceda

Salvador Maceda

Publicada: abr 23 a las 08:00, 2026

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, María Estela Ríos González, volvió a colocarse en el ojo de redes sociales y los círculos de juristas tras afirmar en sesión que jurídicamente sólo existen las categorías de soltero y casado, por lo que el término “divorciado” es inexistente en el registro civil; al disolverse un vínculo matrimonial, la persona simplemente retoma su estatus de soltería.

Cargando contenido de twitter

Ríos González sostuvo que incluir dicha información en el documento de identidad original resulta improcedente, ya que el acta de nacimiento debe limitarse a datos biográficos invariables.

Argumentó que obligar a una persona a exhibir su historial de matrimonios o divorcios en trámites cotidianos vulnera el derecho a la privacidad y al libre desarrollo de la personalidad, al tratarse de información que no altera la identidad básica del ciudadano.

Tras estas declaraciones, la ministra fue objeto de críticas por parte de especialistas en derecho civil, quienes señalaron que su postura ignora las consecuencias legales de la disolución matrimonial. Los cuestionamientos se centraron en que el estatus de “divorciado” conlleva obligaciones específicas, como el pago de pensiones alimenticias o restricciones temporales para contraer nuevas nupcias, elementos que otorgan certeza jurídica a terceros y que no desaparecen bajo la etiqueta de “soltero”.

Suscríbete a nuestro newsletter. Da click aquí

Pero más allá de este pronunciamiento le acompañan otras críticas mas en días y semanas recientes por pronunciamientos que se han vuelto virales.

No comprendió el sentido de su propio voto

En la sesión del 20 de abril de 2026, el Pleno de la Suprema Corte revisó la Acción de Inconstitucionalidad 152/2024, la cual analizaba el artículo 189 del Código Penal de Sinaloa relacionado con el delito de discriminación y los discursos de odio.

El debate se centró en el proyecto presentado por el ministro Arístides Guerrero, que proponía mantener la validez de sancionar a quien provoque o incite al odio, pero invalidar únicamente la porción normativa que castigaba a quien “apoye a difundir” estas expresiones, al considerar que era ambigua y generaba inseguridad jurídica.

El momento de confusión ocurrió cuando la ministra María Estela Ríos tuvo que emitir su voto. Ella argumentó que estaba a favor de invalidar todo el precepto, y no solo la porción señalada.

Sus compañeros, incluyendo el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz y el propio ministro Arístides Guerrero, le explicaron que, como ella buscaba la invalidez de la norma, su postura coincidía técnicamente con el proyecto en discusión y su voto debía registrarse a favor.

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)

Foto: Cuartoscuro

A pesar de los intentos por explicarle la técnica de la votación, la ministra Ríos protagonizó un intercambio que se volvió viral, negándose a aceptar que su voto fuera a favor. Cuando el ministro presidente intentó resumir la situación para el registro diciendo “el voto de la ministra es a favor del proyecto por la invalidez, porque ella estaba por la invalidez de toda la porción”, la ministra lo interrumpió tajantemente: “en contra de todo el proyecto, insisto”.

El episodio concluyó cuando el secretario general de acuerdos registró su voto contando a favor de la propuesta, pero haciendo la precisión expresa de que la ministra Ríos votaba por la invalidez total.

Habló del derecho de propiedad y dejó en claro su derecho a confundirse

Durante la sesión del 6 de abril de 2026, mientras se discutía la facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para bloquear cuentas bancarias sin orden judicial, Ríos intentó defender la medida pero generó gran desconcierto.

La ministra hizo una argumentación enredada en la que distinguió entre el “derecho a la propiedad” y el “derecho de propiedad”, afirmando que este último no lo disfrutan todas las personas simplemente porque no todos poseen cuentas bancarias.

“Porque debe prevalecer una situación de equilibrio entre el interés privado que parte del derecho de propiedad, derecho de propiedad que desgraciadamente no todos disfrutan, porque no todos tienen una cuenta bancaria que pueda ser bloqueada, entonces, perdón, pero defender como si fuera un derecho universal el derecho de propiedad, que es el derecho a la propiedad, sí se tiene, pero no el derecho de propiedad, y no es absoluto ese derecho de la propiedad desde hace ya tiempo en nuestro régimen y en todos los demás regímenes de los Estados” dijo textual.

Los nacidos in vitro

Otra polémica declaración sobre nacimientos in vitro encendió las redes sociales. Apenas en marzo, al debatir sobre la competencia de una fiscalía de atención a mujeres en Chihuahua para conocer asuntos familiares, la ministra desató una fuerte polémica al excluir del concepto de familia a las personas concebidas mediante fertilización in vitro.

Cargando contenido de twitter

Textualmente aseguró que, salvo en el caso de las personas que hayan nacido mediante ese método, a quienes “a lo mejor podríamos estimar que no forma parte de la familia”, hombres y mujeres sí forman parte de ella, lo que le valió fuertes críticas.

En noviembre del año pasado protagonizó una confrontación al confundir una técnica argumentativa con un insulto. Durante la resolución de una acción de inconstitucionalidad de la CNDH, el ministro Giovanni Figueroa utilizó la técnica de “argumento al absurdo” para explicar una postura legal.

Ríos González se molestó profundamente y lo tomó como una ofensa personal, reclamando que se estaba calificando su razonamiento como “absurdo”. Aunque Figueroa le aclaró que se trataba simplemente de una técnica argumentativa y no de una alusión personal, ella insistió en sentirse atacada.