
Foto: Cuartoscuro
La alcaldesa de Cuauhtémoc acusó que la iniciativa de Morena es una “herramienta del autoritarismo” que distrae del verdadero peligro en las urnas: el narcotráfico.

México se encuentra ante el riesgo de transitar por un terreno político sumamente peligroso. Así lo advirtió la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, quien encendió las alarmas ante una reciente iniciativa legislativa de Morena que busca abrir la puerta para anular elecciones bajo el argumento de “injerencia extranjera”.
A través de un mensaje en sus redes sociales, la funcionaria señaló que, aunque la propuesta impulsada por el senador Ricardo Monreal se disfrace de un discurso patriótico, esconde en realidad una de las herramientas más sofisticadas del autoritarismo moderno.
Rojo de la Vega enfatizó que las peores medidas de corte autoritario casi siempre llegan justificadas con buenas intenciones. En este sentido, cuestionó la falta de claridad conceptual en el proyecto promovido en el Congreso, dejando en el aire preguntas fundamentales para la certidumbre democrática:
La mandataria local expuso diversos escenarios para ilustrar la preocupante ambigüedad de la iniciativa. Detalló que, bajo estas nuevas reglas operativas, escenarios ambiguos podrían ser usados como pretexto para impugnar y echar abajo un proceso electoral legítimo, tales como:
“Si no se define con absoluta precisión, cualquier elección cerrada puede convertirse en una guerra jurídica interminable”, sentenció la alcaldesa, recordando la complejidad institucional de los pasados comicios en su propia demarcación.

Para la funcionaria, el verdadero peligro radica en que el foco democrático deje de ser la obtención de votos en las urnas y se traslade a una competencia de poder sobre quién tiene la capacidad de fabricar narrativas de injerencia según convenga políticamente, convirtiendo la voluntad popular en “papel mojado”.
El cuestionamiento central de Rojo de la Vega apunta a una contradicción en las prioridades de la agenda legislativa de Morena. Mientras el Poder Legislativo busca poner los reflectores sobre las declaraciones que provienen del extranjero, se ignora el verdadero factor de presión interna que vulnera la democracia mexicana de forma sistemática: el crimen organizado.
A diferencia de los actores internacionales, los grupos delictivos no se limitan a emitir opiniones. La alcaldesa fue contundente al señalar que el narcotráfico amenaza de forma directa, baja candidaturas de la contienda, financia campañas de manera ilegal y captura gobiernos enteros, provocando que en diversas regiones del país se vote bajo el cobijo del miedo.

Ante este panorama, lanzó una pregunta incómoda para el debate público: ¿Por qué se busca abrir una causal tan ambigua sobre la intervención extranjera mientras el país sigue sin ofrecer una respuesta contundente contra la intervención criminal? Para Rojo de la Vega, la falta de una estrategia equivalente resulta, por lo menos, “altamente sospechosa”.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a no normalizar estos cambios constitucionales presentados por Ricardo Monreal, advirtiendo que las democracias mueren de forma gradual cuando las leyes se interpretan por conveniencia política.