
Foto: Redes
El periodista Jesús Esquivel afirma que pandillas, redes de distribución y corrupción dentro de EUA son una parte clave del problema que pocas veces se discute

Jesús Esquivel, periodista mexicano radicado en Estados Unidos desde 1998 y corresponsal en cortes federales donde se procesan casos de narcotráfico, advirtió que la discusión pública se ha cargado casi siempre contra los cárteles mexicanos, mientras en la Unión Americana se habla poco de sus propias organizaciones de distribución, del consumo interno y de la corrupción que sostiene ese mercado.
En entrevista para Político MX, Esquivel sostuvo que el problema no se explica sólo desde México, porque Estados Unidos tiene el mayor mercado de demanda y consumo de narcóticos del planeta. Bajo esa lógica, señaló que los grupos mexicanos han dejado parte de la operación en manos de organizaciones estadounidenses que se encargan del transporte, distribución, venta, lavado de dinero y tráfico de armas dentro de su propio territorio.

Para el periodista, ahí está uno de los puntos menos abordados, los llamados “cárteles gringos” no operan como una sola estructura nacional, sino como pandillas, clubes y redes con presencia fragmentada en ciudades, condados y estados. “Son igual de terribles, peligrosos y corruptos los cárteles en Estados Unidos”, afirmó al comparar su capacidad criminal con la de las organizaciones mexicanas.
Esquivel mencionó a pandillas y clubes como los Bloods, los Crips, los Ángeles y los Mongoles, además de otras organizaciones que, según dijo, forman parte de un universo mucho más amplio.
“Son muchas las pandillas, son más de 48”, explicó, al señalar que la dificultad para combatirlas está en que no responden a un solo jefe nacional, sino a estructuras locales con intereses distintos.
Sostuvo que esa fragmentación hace más complejo el mapa criminal en Estados Unidos, porque detener a una célula no significa desarticular toda una red. A diferencia de México, dijo, estas organizaciones no recurren a ejecuciones públicas espectaculares porque saben que una acción de ese tipo provocaría una respuesta inmediata del aparato policial y federal estadounidense.

También apuntó hacia el problema de adicciones y al manejo del dinero. Afirmó que Estados Unidos ha descuidado campañas de educación y salud, mientras la discusión pública prefiere centrar la responsabilidad en México. Además, señaló que el lavado de dinero sigue siendo un punto incómodo porque tocar a bancos o instituciones financieras podría tener consecuencias mayores en los mercados.
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En ese contexto, criticó la forma en que el sistema judicial estadounidense ha convertido los acuerdos de cooperación en una vía para que delincuentes mexicanos, sobre todo, para reducir sus condenas.
“Antes los criminales tenían miedo de ser extraditados a Estados Unidos; se volvió un chiste el sistema judicial estadounidense para el narcotráfico y la narcocorrupción”, dijo al referirse a los beneficios que obtienen quienes aceptan colaborar con los fiscales.
Esquivel advirtió que el proceso contra Ismael “El Mayo” Zambada puede abrir un capítulo delicado para la política mexicana.
Señaló que, si el líder del Cártel de Sinaloa coopera con autoridades estadounidenses, podrían surgir nombres de políticos, empresarios y militares vinculados durante años con esa organización: “Si hay alguien que tiene una lista enorme y sorprendente de corrupción bajo su mando en el Cártel de Sinaloa, es él”.