
Foto: Cuartoscuro y captura de pantalla
Las autoridades de EUA aseguran que el capo mandó a asesinar a su sobrino meses antes de ser capturado

Cobrar deudas en nombre de Ismael “El Mayo” Zambada y quedarse con el dinero sin tener autorización habría provocado la muerte de su sobrino Eliseo Imperial Castro, “Cheyo Ántrax”, quien fue emboscado en Culiacán en mayo de 2024.
La Fiscalía de Estados Unidos atribuye directamente al capo la orden de asesinarlo y presenta el caso como uno de los episodios más recientes que demuestran que todavía controlaba la violencia del Cártel de Sinaloa poco antes de ser detenido.
Según la petición de cadena perpetua entregada al juez Brian Cogan, Zambada descubrió que su sobrino recorría la zona cobrando adeudos supuestamente por instrucciones suyas. Imperial Castro utilizaba el nombre y la autoridad de su tío para exigir los pagos, pero se quedaba con los recursos para beneficio propio y actuaba sin su consentimiento.

La respuesta, de acuerdo con el informe citado por los fiscales, fue ordenar su muerte. “Cheyo Ántrax” fue atacado en una emboscada y después apareció sin vida dentro de un automóvil abandonado a un costado del camino en Culiacán.
No identifican a los autores materiales ni explica cómo se organizó el ataque, pero sostiene que la instrucción provino de Zambada.
El asesinato ocurrió en mayo de 2024, apenas dos meses antes de que “El Mayo” fuera detenido el 25 de julio en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México. Para la Fiscalía, la cercanía entre ambos hechos muestra que el narcotraficante mantenía capacidad para ordenar ejecuciones y aplicar castigos dentro de su organización hasta el final de su periodo en libertad.
El gobierno estadounidense utiliza la muerte de “Cheyo Ántrax” como uno de los ejemplos más fuertes y recientes de la peligrosidad que atribuye a Zambada. En su relato, el homicidio no fue resultado de una disputa externa, sino de una decisión interna para sancionar a un integrante de su propia familia que habría utilizado su nombre y cobrado dinero sin permiso.
Los fiscales sostienen que durante décadas “El Mayo” contó con sicarios, escoltas fuertemente armados y armas de uso militar para protegerse, resguardar cargamentos y mantener el control de la organización. Esos grupos también habrían sido utilizados para cometer asesinatos, secuestros y castigar a quienes desobedecían, desafiaban sus intereses o podían colaborar con las autoridades.
La muerte de su sobrino forma parte de los argumentos con los que la Fiscalía solicita cadena perpetua y un decomiso monetario de 15 mil millones de dólares. La audiencia de sentencia está prevista para el 20 de julio ante el juez Brian Cogan, quien también deberá considerar la advertencia del gobierno de que Zambada podría conservar influencia sobre su facción incluso desde prisión.