
Foto: Cuartoscuro
A dos años del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, los reflectores se han posicionado en el secuestro del ‘Mayo’ Zambada, quien habría sido de las últimas personas en verlo con vida

Mientras que el secuestro y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos ha concentrado la atención pública y política, el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén, aún permanece sin esclarecerse.
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Ambos hechos ocurrieron el pasado 25 de julio de 2024 en Sinaloa y aunque en un inicio se indagaron por separado, una carta del capo obligó a la FGR atraer el caso del homicidio del también exfundador del Partido Sinaloense.

Hasta julio de 2026, la FGR no ha reportado personas detenidas, órdenes de aprehensión cumplimentadas o imputaciones por el asesinato de Cuén.
La última actualización de la dependencia se dio el pasado 13 de mayo, en la cual la Fiscalía aclaró que la carpeta de investigación “no se encuentra ni archivada ni suspendida”, subrayando que seguía la integración de pruebas.
Por su parte Héctor Melesio Cuén Díaz, hijo de la víctima, declaró el pasado 10 de julio que continúa sin recibir información sobre avances en la pesquisa para esclarecer el crimen.
“Hasta este momento no hemos recibido información nueva sobre el avance de las investigaciones. En múltiples ocasiones hemos solicitado información directamente ante la FGR...; sin embargo, no ha existido comunicación con nosotros”, declaró en una carta enviada al periodista Ciro Gómez Leyva.
Las primeras horas posteriores al asesinato estuvieron marcadas por una versión distinta a la que hoy sostiene la Fiscalía General de la República.
La Fiscalía de Sinaloa informó inicialmente que Héctor Melesio Cuén había sido atacado durante un presunto intento de robo en una gasolinera de Culiacán. Incluso se difundieron videos de cámaras de seguridad que buscaban respaldar esa narrativa.

Días después, 10 de agosto de 2024, el “Mayo” Zambada difundió una carta a través de su defensa en la que aseguró que el mismo día de su captura ocurriría el asesinato de Cuén; pues el capo, el exrector y el gobernador Rubén Rocha Moya, acudirían a una reunión en una finca ubicada en Huertos del Pedregal, por una disputa entre estos dos últimos.
De acuerdo con su relato, en ese lugar, Melesio Cuén habría sido privado de la vida durante los hechos que antecedieron al traslado de Zambada hacia Estados Unidos.

La FGR atrajo posteriormente la investigación y descartó la versión presentada por la fiscalía estatal.
Según los peritajes federales, existían rastros de sangre de Cuén en la finca señalada por Zambada, además de otros elementos periciales que no coincidían con el supuesto intento de robo.
La dependencia federal concluyó que la evidencia física ubicaba el homicidio en la finca y no en la gasolinera.
Esto trajo como consecuencia la renuncia de Sara Bruna Quiñónez como fiscal de Sinaloa.

Fausto Corrales, quien es identificado como exsecretario particular de Cuén Ojeda, es uno de los personajes clave en el caso.
En primera instancia, Corrales habría declarado a las autoridades locales que el asesinato del exrector de la UAS ocurrió en la gasolinera de La Presita, por lo que el Fiscalía de Sinaloa estableció ese hecho como principal línea de investigación.
Sin embargo, la FGR desmintió dicha versión y aseguró que fue Fausto Corrales quien traslado el cadáver de Cuén Ojeda de la finca a la gasolinería citada.
Desde que rindió su declaración, el excolaborador de Cuén se encuentra en libertad, pero se desconoce su paradero de acuerdo con reportes periodísticos.
El asesinato ocurrió en medio de uno de los principales conflictos políticos de Sinaloa.
Héctor Melesio Cuén y Rubén Rocha Moya compartieron una trayectoria dentro de la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde ambos fueron rectores en distintos periodos. Con el paso de los años se convirtieron en adversarios políticos.

El Partido Sinaloense, fundado por Cuén, rompió con el gobernador y mantuvo diferencias con el gobierno estatal, principalmente por el control administrativo y político de la universidad y por diversas investigaciones impulsadas desde el ámbito estatal.
La carta difundida por “El Mayo” Zambada también colocó el nombre de Rocha Moya dentro del contexto de los hechos, al afirmar que el gobernador acudiría a la reunión donde presuntamente se encontraba Cuén. Rocha negó esa versión y sostuvo que ese día se encontraba fuera del país.
Hasta ahora, la FGR no ha imputado al exgobernador por el homicidio de Cuén ni ha informado que forme parte de ese expediente como probable responsable.
Sin embargo, el contexto dio un giro en 2026, cuando autoridades de Estados Unidos formularon acusaciones contra Rocha Moya por presuntos nexos con el narcotráfico.
De acuerdo con la FGR, esas investigaciones son independientes a la carpeta sobre el asesinato de Cuén, aunque ambos asuntos tienen como punto de partida los acontecimientos ocurridos el 25 de julio de 2024.
Recientemente, El Universal aseguró que Cuén Ojeda contaba con un expediente que presuntamente vinculaba a empresas contratistas del gobierno de Sinaloa con transferencias hacía cuentas de los hijos del gobernador con licencia.