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Los 7 cárteles que EUA ya considera organizaciones terroristas: quiénes son y cómo operan

El Cártel de Juárez y Los Viagras se suman a la lista de los cárteles mexicanos considerados como organismos terroristas

Nicolás Sierra, fundador de Los Viagras, y Amado Carrillo Fuentes, exlíder del Cártel de Juárez

Foto: FGE Michoacán/Creative Commons

Redacción Político MX

Redacción Político MX

Publicada: jul 18 a las 10:47, 2026

La decisión del gobierno de Estados Unidos de ampliar la lista de organizaciones terroristas extranjeras volvió a colocar bajo los reflectores a algunos de los grupos criminales más antiguos, violentos y con mayor capacidad operativa de México. Con la incorporación del Cártel de Juárez y Los Viagras, ya son siete las organizaciones del crimen organizado que Washington considera una amenaza para su seguridad nacional.

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Aunque cada uno tiene un origen, estructura y zona de influencia distinta, todos comparten un rasgo: han construido redes de narcotráfico, extorsión y control territorial que, durante años, les permitieron expandirse por buena parte del país e incluso operar más allá de las fronteras mexicanas.

A continuación te explicamos quiénes son, cómo surgieron y por qué Estados Unidos los incluyó en su lista de organizaciones terroristas.

¿Qué es una Organización Terrorista Extranjera?

El Departamento de Estado define a una Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) como un grupo ubicado fuera de Estados Unidos que representa una amenaza para la seguridad nacional o para los ciudadanos estadounidenses.

La designación se realiza conforme al artículo 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y forma parte de la estrategia de Estados Unidos para combatir el terrorismo y el crimen organizado transnacional.

Cartel de Juárez

El Cartel de Juárez es una de las organizaciones criminales más antiguas, pues data de la década de los 80s; además del narcotráfico, se ha expandido a la trata de personas, el secuestro, el microtráfico y la extorsión, de acuerdo con Insight Crime.

Hasta 1997, la organización era liderada por Amado Carrillo, también conocido como ‘El Señor de los Cielos’.Durante la década de los noventa controló cerca de la mitad del tráfico de drogas del país gracias a una sofisticada red de transporte aéreo que movía cargamentos de cocaína desde Colombia hacia México, para posteriormente introducirlos a Estados Unidos por vía terrestre.

Tras la muerte de Carrillo Fuentes en 1997, mientras se sometía a una cirugía plástica, el grupo enfrentó una disputa interna por el liderazgo que derivó en alianzas temporales con figuras como Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y Juan José Esparragoza Moreno, antes de romper definitivamente y dar paso a una de las guerras entre cárteles más violentas en la historia reciente del país.

Amado Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez

Foto: Especial

Aunque con el paso de los años perdió parte de su poder frente al Cártel de Sinaloa y otras organizaciones criminales, el Cártel de Juárez conserva presencia en la frontera de Chihuahua, particularmente en Ciudad Juárez y el Valle de Juárez, considerados corredores estratégicos para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos. Su estructura también evolucionó mediante brazos armados como La Línea, Los Aztecas y Los Linces, grupos que han protagonizado enfrentamientos con organizaciones rivales y que han sido señalados por su participación en hechos de alto impacto, como la masacre de integrantes de la familia LeBarón en 2019.

A pesar de su fragmentación, las autoridades estadounidenses siguen considerando al grupo una amenaza por su capacidad para mantener operaciones de narcotráfico, control territorial y vínculos con redes criminales transfronterizas.

Los Viagras

Los Viagras surgieron en el municipio de Buenavista Tomatlán, Michoacán, como un grupo encabezado por los hermanos Carlos Sierra Santana, alias “El Viagra”, y Nicolás Sierra Santana, conocido como “El Coruco”. De acuerdo con informes de inteligencia del Gabinete de Seguridad federal, la organización tiene sus orígenes en las estructuras criminales de La Familia Michoacana, encabezada por Jesús Méndez Vargas, “El Chango Méndez”, para posteriormente establecer vínculos con Los Caballeros Templarios y, más tarde, mantener alianzas tácticas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la disputa por el control de Michoacán.

Las autoridades mexicanas identifican a Los Viagras como una organización dedicada al narcotráfico, el sicariato, la extorsión y la producción y distribución de marihuana y drogas sintéticas.

Entre sus principales fuentes de financiamiento también figura el cobro de cuotas a productores agrícolas, especialmente de limón y ganado en la región de Tierra Caliente, actividades que, según reportes de inteligencia, fueron coordinadas durante años con el entonces líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta”.

Nicolás Sierra Santana

Foto: FGE Michoacán

Uno de los aspectos más controvertidos de su historia es que, tras el auge de los grupos de autodefensa en Michoacán, varios de sus integrantes fueron incorporados a la Fuerza Rural Estatal, corporación creada por el gobierno en 2014 para regularizar a las policías comunitarias.

Investigaciones de InSight Crime advirtieron que esa incorporación habría otorgado legitimidad a una organización que ya era señalada por actividades delictivas, fortaleciendo su presencia territorial y facilitando el control de comunidades bajo el discurso de combatir a otros grupos criminales.

Con el paso de los años, Los Viagras dejaron de ser vistos como una escisión de las autodefensas para consolidarse como una de las organizaciones criminales con mayor influencia en Michoacán.

Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG)

El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) surgió en 2010 tras la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel, uno de los principales operadores del Cártel de Sinaloa, y la fragmentación del Cártel del Milenio. De esa ruptura nació la facción conocida como Los Torcidos, que con el tiempo evolucionó hasta convertirse en el CJNG, organización que rápidamente consolidó una estructura propia y comenzó una agresiva expansión por gran parte del territorio nacional, según información de InSight Crime.

Durante años, el grupo estuvo encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, considerado uno de los narcotraficantes más buscados del mundo hasta su abatimiento en febrero de 2026.

Bajo su liderazgo, el CJNG fortaleció su capacidad operativa, amplió sus redes internacionales de narcotráfico y desarrolló una estrategia basada en el uso de armamento de alto poder, propaganda y una violencia extrema para disputar territorios a organizaciones rivales.

El Mencho

Foto: Redes Sociales

Las autoridades mexicanas y estadounidenses atribuyen al CJNG algunos de los ataques más violentos registrados en el país, como la emboscada en la que fueron asesinados 15 policías en Jalisco en 2015, el derribo de un helicóptero militar ese mismo año y el atentado contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, en 2020.

Estos episodios consolidaron la reputación del grupo como una de las organizaciones criminales con mayor capacidad de fuego y confrontación directa contra el Estado.

Actualmente, el CJNG mantiene presencia en la mayor parte del territorio mexicano y conserva influencia en regiones estratégicas para el trasiego de drogas, además de operar redes internacionales de suministro y distribución. Aunque la muerte de “El Mencho” abrió un periodo de reacomodo interno y de disputa por el liderazgo, la organización sigue siendo considerada una de las principales amenazas para la seguridad en México debido a su capacidad de expansión, sus alianzas criminales y los constantes enfrentamientos con grupos rivales como el Cártel de Sinaloa y organizaciones que operan en Tierra Caliente, entre ellas Los Viagras.

Cártel de Sinaloa

El Cártel de Sinaloa es considerado una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo y una de las principales responsables del tráfico internacional de fentanilo, metanfetamina, cocaína, heroína y marihuana hacia Estados Unidos.

A lo largo de varias décadas ha evolucionado de una estructura regional asentada en el Triángulo Dorado —que comprende zonas de Sinaloa, Durango y Chihuahua— a una red criminal con presencia en distintos continentes, apoyada en alianzas con grupos locales, proveedores internacionales de precursores químicos y una compleja estructura de operadores.

La organización tiene sus orígenes en el antiguo Cártel de Guadalajara, surgido durante las décadas de 1970 y 1980. Tras la desintegración de ese grupo, Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y otros líderes consolidaron el Cártel de Sinaloa, que con el tiempo desplazó a organizaciones rivales y se convirtió en el principal actor del narcotráfico en México.

Detención del 'Mayo' Zambada

Foto: FBI

La captura y extradición de “El Chapo” no significó el fin del grupo, sino el inicio de una reconfiguración interna que dio paso al ascenso de nuevas generaciones de dirigentes.

Actualmente, el cártel opera bajo una estructura descentralizada dividida principalmente en dos grandes facciones: la encabezada por los hijos de Joaquín Guzmán, conocidos como “Los Chapitos”, y la integrada por los operadores leales a Ismael “El Mayo” Zambada.

La detención de ambos líderes históricos en Estados Unidos y el presunto secuestro de Zambada en 2024 detonaron una disputa interna que provocó una nueva ola de violencia en Sinaloa, particularmente en Culiacán y otras zonas estratégicas del estado.

El Chapo Guzmán y Los Chapitos

Foto: Cuartoscuro / Redes sociales

Además de su capacidad operativa, el Cártel de Sinaloa ha sido señalado durante años por construir redes de protección mediante presuntos sobornos e infiltración en corporaciones de seguridad y estructuras gubernamentales.

Cártel del Noreste

Esta organización surgió tras la fragmentación de Los Zetas y heredó parte de las estructuras criminales que ese grupo había consolidado en el noreste del país; es conocido por extorsionar y amenazar a comunidades fronterizas y a los ciudadanos estadounidenses de esa región.

Entre sus liderazgos más conocidos están los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, conocidos como los ‘Z-40’ y ‘Z-42’

Tras la captura de Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como “Z-40” y “Z-42”, la estructura de Los Zetas se fracturó y dio origen a distintas facciones. Una de ellas fue el Cártel del Noreste (CDN), que quedó bajo el liderazgo de su sobrino, Juan Francisco Treviño Chávez, alias “El Kiko”.

z-40

Foto: X (antes twitter

El principal bastión del Cártel del Noreste es Nuevo Laredo, Tamaulipas, uno de los cruces comerciales más importantes entre México y Estados Unidos.

Desde esa ciudad fronteriza, la organización ha construido una red de control territorial basada en el cobro de cuotas a mercancías legales e ilegales que atraviesan la frontera, además de mantener influencia sobre diversas actividades del crimen organizado en la región.

En los últimos años, el CDN diversificó sus operaciones y fortaleció su participación en el tráfico de drogas sintéticas. De acuerdo con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), la facción conocida como La Mayiza, perteneciente al Cártel de Sinaloa, le suministra fentanilo, metanfetamina y cocaína para su traslado hacia territorio estadounidense. Además, el grupo cuenta con un brazo armado denominado Tropa del Infierno, utilizado para imponer control territorial y enfrentar tanto a autoridades como a organizaciones rivales.

La Familia Michoacana

La Familia Michoacana surgió a principios de la década de los 2000 en Michoacán, después de la ruptura de un grupo de antiguos operadores del Cártel del Milenio y de la llegada de Los Zetas a la entidad.

Inicialmente se presentó como una organización que buscaba expulsar a ese grupo criminal y combatir la producción y consumo de metanfetaminas, aunque con el tiempo evolucionó hasta convertirse en uno de los cárteles más violentos y poderosos del país. Su influencia llegó a extenderse a estados como Guerrero, Morelos, Guanajuato, Querétaro, Jalisco y la Ciudad de México.

Durante su auge, la organización no solo controló el tráfico de drogas, sino que construyó una estructura de poder regional basada en la extorsión, el secuestro y el cobro de piso. Aprovechó además la cercanía con el puerto de Lázaro Cárdenas para importar precursores químicos desde Asia y cocaína procedente de Sudamérica, lo que impulsó la producción de metanfetaminas. Al mismo tiempo, estableció redes de distribución en Estados Unidos y otros países, convirtiéndose en una organización con alcance internacional.

Bajo el liderazgo de Nazario Moreno González, alias “El Chayo”, La Familia también buscó legitimarse entre la población mediante un discurso religioso y comunitario. En varias regiones de Michoacán llegó a desempeñar funciones propias del Estado, resolviendo conflictos locales, financiando obras y ofreciendo empleo, lo que le permitió ganar respaldo social y consolidar su control territorial.

La Familia Michoacana

Foto: Cuartoscuro

Sin embargo, esa estrategia convivía con una extrema violencia, reflejada en hechos como la aparición de cinco cabezas humanas en una discoteca de Uruapan en 2006, episodio que marcó públicamente el surgimiento del grupo.

La muerte de Nazario Moreno provocó una profunda fractura dentro de la organización. José de Jesús Méndez, “El Chango”, encabezó una de las facciones, mientras que Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, fundó a los Caballeros Templarios, organización que terminó absorbiendo gran parte de la estructura criminal de La Familia. A partir de entonces, el grupo perdió buena parte de su poder y quedó dividido en células regionales que continuaron operando principalmente en Michoacán y Guerrero.

Aunque las autoridades llegaron a considerar prácticamente desmantelada a La Familia Michoacana, diversas células y remanentes permanecen activos hasta la actualidad. Estas estructuras continúan involucradas en actividades como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y el cobro de cuotas a productores agrícolas, mientras disputan el control territorial con organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otros grupos criminales en la región de Tierra Caliente y zonas del sur del país.

Cárteles Unidos

Cárteles Unidos es una alianza criminal integrada por diversas organizaciones que surgió para frenar la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán. Aunque el nombre ya había sido utilizado en el pasado por otros grupos, la estructura actual comenzó a consolidarse en 2019 cuando el Cártel de Tepalcatepec, conocido como el grupo de “El Abuelo”, y Los Viagras decidieron unir fuerzas ante la ofensiva del CJNG en la región de Tierra Caliente.

La organización opera principalmente en Michoacán y basa buena parte de sus ingresos en actividades como el narcotráfico, la producción y tráfico de metanfetaminas, la extorsión a productores agrícolas —especialmente de limón y aguacate—, el cobro de piso y el control de rutas estratégicas.

A esta alianza también se han vinculado células remanentes de la Familia Michoacana, los Caballeros Templarios y otros grupos locales que comparten el objetivo de contener el avance del CJNG.

Desde su conformación, Cárteles Unidos ha protagonizado una de las disputas territoriales más violentas del país. Los enfrentamientos con el CJNG han provocado bloqueos carreteros, ataques con explosivos, uso de vehículos blindados artesanales y enfrentamientos armados que han afectado a diversas comunidades de Michoacán, convirtiendo a la entidad en uno de los principales focos de violencia del crimen organizado en México.

El liderazgo de la organización recae en operadores de los grupos que la integran, entre ellos Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, identificado como líder del Cártel de Tepalcatepec, y Nicolás Sierra Santana, alias “El Gordo”, uno de los principales dirigentes de Los Viagras. Ambos son considerados por las autoridades estadounidenses como piezas clave de la estructura criminal y de las operaciones de narcotráfico y extorsión en la región.

Juan José Farías, el abuelo

Foto: Redes

En agosto de 2025, el gobierno de Estados Unidos endureció la presión contra esta organización al presentar cargos penales contra cinco de sus principales líderes, imponer sanciones económicas mediante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y ofrecer recompensas de hasta 26 millones de dólares por información que condujera a su captura. Washington señaló que Cárteles Unidos representa una amenaza por su participación en el tráfico de drogas, la violencia sistemática y las extorsiones que afectan tanto a la población como a sectores productivos del occidente de México.