Un juez federal vinculó a proceso a Fausto “N” por falsedad de declaraciones y encubrimiento. La FGR investiga si estuvo en Huertos del Pedregal el día en que fue asesinado Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), y ocurrió el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada.
Antes de su muerte, Héctor Melesio Cuén aseguró públicamente que responsabilizaba al gobierno de Sinaloa de cualquier cosa que pudiera ocurrirle. Sus declaraciones cobran relevancia mientras continúan las investigaciones sobre su homicidio.
La resolución judicial se produjo después de que el plazo constitucional para definir su situación jurídica fuera ampliado de 72 a 144 horas.
Fausto es considerado una pieza relevante para las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), debido a las sospechas de que su declaración sobre los acontecimientos de aquella jornada no coincide con los indicios obtenidos posteriormente por las autoridades federales.
¿Qué dice la FGR sobre la relación de Fausto y el homicidio de Héctor Cuén?
La investigación federal se concentra en establecer si Fausto “N” estuvo aquel 25 de julio en la finca Huertos del Pedregal, en Sinaloa, escenario que adquirió relevancia después de que Zambada asegurara que ahí fue privado de la libertad antes de ser trasladado a Estados Unidos.
La FGR sospecha que Fausto “N” se encontraba en ese inmueble y que habría tenido conocimiento de lo ocurrido con Cuén. Esta hipótesis contradice la versión presentada inicialmente ante las autoridades, según la cual el exrector habría sido atacado durante un intento de asalto en una gasolinera.
Las autoridades federales también investigan si estuvo presente en la reunión que terminó con el secuestro del “Mayo” Zambada. Su posible presencia en la finca lo coloca en un punto central para reconstruir las horas previas y posteriores a ambos hechos.
Fausto “N” no es una persona ajena al entorno político en el que se desenvolvía Cuén. De acuerdo con registros del Partido Sinaloense (PAS), está afiliado a esa organización desde marzo de 2016. Su padre, Víctor Antonio Corrales Burgueño, presidió el partido y también fue rector de la UAS, cargo que Héctor Melesio Cuén ocupó entre 2005 y 2009.
Años antes de quedar bajo investigación, Fausto “N” participó en actividades políticas. En 2015 promovió la candidatura de su padre a una diputación federal y un año después manifestó públicamente su respaldo a Cuén durante la contienda por la gubernatura de Sinaloa.
Dos versiones sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén
El homicidio de Cuén estuvo rodeado de contradicciones prácticamente desde las primeras horas. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa informó inicialmente que el exrector había sido atacado en una gasolinera por dos hombres que viajaban en una motocicleta. Como parte de esa versión se difundió un video que supuestamente mostraba el momento del ataque.

Foto: Cuartoscuro
Sin embargo, el relato comenzó a ser cuestionado después de que “El Mayo” Zambada difundiera una carta en la que aseguró que Cuén se encontraba en Huertos del Pedregal cuando él llegó para participar en una reunión. Según su versión, incluso alcanzó a saludar al exrector antes de ser sometido.
“Sé que la versión oficial que dan las autoridades del estado de Sinaloa es que Héctor Cuén fue tiroteado la noche del 25 de julio en una gasolinera por hombres que querían robar su motocicleta. Eso no es lo que ocurrió. Lo mataron a la misma hora y en el mismo lugar donde me secuestraron”, reveló el narcotraficante.
La investigación federal reforzó las dudas sobre la primera versión del homicidio. Posteriormente, la FGR informó que en la finca fueron localizados indicios de sangre correspondientes a Héctor Melesio Cuén, un elemento que colocó al inmueble como uno de los escenarios centrales de la investigación.
Cuén denunció persecución política
Además de haber sido rector de la UAS, Cuén fue fundador y presidente del Partido Sinaloense. Durante sus últimos años también utilizó espacios digitales para hablar sobre los problemas políticos, económicos y sociales de Sinaloa, desde donde lanzó críticas contra el gobierno estatal.
Cuén reconoció públicamente que durante un periodo mantuvo una buena relación con Rubén Rocha Moya, pero aseguró que ésta terminó deteriorándose. Las diferencias entre ambos dejaron de ser únicamente políticas y el exrector comenzó a acusar públicamente al gobierno estatal de corrupción y de emprender acciones en su contra.

Foto: Facebook: Debate
En el episodio 93 de su podcast, Un análisis real del panorama económico, político y social de Sinaloa y México, Cuén cuestionó directamente la administración estatal y aseguró que había presentado denuncias ante autoridades federales.
“Ustedes han visto cómo hemos reportado la corrupción que hay aquí en el gobierno del estado de Sinaloa. Es increíble la corrupción, cómo hemos presentado recursos en la Fiscalía General de la República desde noviembre del año pasado y es hora que no toquen el tema”.
Las acusaciones fueron todavía más lejos. En otra intervención pública, Cuén responsabilizó anticipadamente al gobierno de Sinaloa de cualquier situación que pudiera poner en riesgo su integridad o la de personas cercanas a él.
“Con todo lo que está pasando, hacemos nosotros responsables al gobierno del estado de Sinaloa de lo que nos pueda pasar (...) Ya lo hemos dicho de manera reiterada: una de las cosas que tiene el gobierno del estado es que criminaliza a la gente”.
Cuén aseguraba que el conflicto con Rocha Moya se había convertido en una persecución política que también alcanzó a integrantes de su familia. Incluso acusó al entonces secretario general de Gobierno, Enrique Inzunza Cázares, de haber recibido instrucciones para perseguir a sus hijos.
La vinculación a proceso de Fausto “N” abre ahora un nuevo capítulo judicial en un caso marcado por versiones contradictorias y por la convergencia entre política, narcotráfico y poder local en Sinaloa.
La investigación federal deberá determinar cuál fue exactamente su participación y, sobre todo, reconstruir qué ocurrió dentro de Huertos del Pedregal el 25 de julio de 2024, donde las pesquisas sitúan tanto el secuestro de “El Mayo” Zambada como el homicidio de Héctor Melesio Cuén.