
Un bloque de siete consejeros, encabezado por la presidenta Guadalupe Taddei, aprobó el procedimiento que permitirá analizar si las boletas sin dobleces pueden incorporarse al cómputo final en 2027. - Foto: Cuartoscuro
El INE aprobó por 7 votos contra 4 un nuevo criterio para el cómputo de boletas sin dobleces encontradas en las urnas; consejeros advierten que el fenómeno pasó de 20 casillas en 2024 a 918 durante la elección judicial de 2025

Las “boletas planchadas”, papeletas electorales que aparecen completamente lisas pese a haber sido encontradas dentro de las urnas, se convirtieron en uno de los principales focos de tensión dentro del Instituto Nacional Electoral (INE) de cara a las elecciones de 2027.
El tema volvió a la mesa del Consejo General del organismo luego de que se discutiera el proyecto de lineamientos para la preparación y desarrollo de los cómputos distritales y de circunscripción del proceso electoral federal 2026-2027.
La propuesta terminó aprobándose por 7 votos a favor y 4 en contra, en una votación que evidenció la división dentro del Consejo General del INE sobre la manera en que deberán tratarse las boletas durante los cómputos.
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La discusión terminó mostrando dos posiciones dentro del Consejo General. Siete consejeros respaldaron el nuevo procedimiento, entre ellos:
Este bloque es señalado como un grupo de consejeros cercanos a Morena. Incluso, la reciente llegada del consejero electoral Chávez López, generó polémica por su afinidad a la 4T.

Del otro lado estuvieron en contra del proyecto los consejeros:
Quienes votaron contra el proyecto y expresaron preocupaciones sobre la certeza y la integridad del proceso electoral.
Una boleta electoral sigue un procedimiento definido: se entrega a la persona votante, ésta la marca en privado, la dobla y finalmente la introduce en la urna, haciendo válido el criterio de: “el voto es libre y secreto”.
Por ello, la aparición de una boleta marcada pero completamente plana genera dudas sobre cómo llegó hasta el interior de la urna.

Martín Faz advirtió que con el cambio “se abre la puerta para que algunas o muchas o determinadas boletas planchadas puedan declararse como un voto válido”.
En entrevista con Aristegui Noticias, Faz también puso como ejemplo la elección del Poder Judicial celebrada en 2025, donde señaló que el número escaló hasta 918 casillas, un incremento que colocó el fenómeno bajo un mayor escrutinio dentro del organismo.
“En la elección para el Poder Judicial fueron 918 casillas donde aparecieron boletas planchadas”, señaló Faz.
La preocupación parte de un elemento físico: las urnas están diseñadas de tal manera que las papeletas deben doblarse para ingresar por la ranura.
Para Faz, esto vuelve particularmente relevante determinar el origen de una boleta completamente lisa localizada durante el cómputo.
“Es físicamente imposible que haya boletas sin ningún tipo de doblez que hayan sido introducidas en la urna”, afirmó.
Carla Humphrey cuestionó la decisión y sostuvo que la mayoría incorporó un paso que no estaba contemplado de esa manera en la ley.
La consejera consideró que el problema no se limita a determinar la validez del sufragio, sino a garantizar que exista certeza sobre el origen de la papeleta encontrada dentro de la urna.
Humphrey también sostuvo que el nuevo criterio forma parte de una serie de decisiones que podrían afectar la organización y la integridad de las elecciones de 2027.
“Estas decisiones tocan tres puntos clave. El primero, el cómputo de boletas planchadas. Segundo, la capacitación electoral e integración de casillas y tercero, la participación de personas observadoras electorales”, señaló.
Uuc-kib Espadas fue incluso más contundente y sostuvo que la presencia de una boleta sin dobleces puede constituir un indicio de fraude electoral.
“El INE no puede ser ambiguo ante esto. El INE tiene que marcar un alto a estas prácticas”, afirmó Espadas.
El consejero planteó que aceptar que una papeleta sin evidencia de haber sido depositada por un ciudadano pueda contabilizarse como voto abriría un resquicio para prácticas fraudulentas.
“Esto es una necesidad funcional de este órgano, es una obligación de responder ante la ciudadanía por acciones grotescas de fraude electoral que de ninguna manera puede el Instituto intentar matizarlas y abrir ni el más menor resquicio para que esas boletas se computen como si de votos se tratara”, dijo.

Por su parte, el consejero Arturo Castillo advirtió que las llamadas “boletas planchadas” ponen en duda la certeza sobre la voluntad expresada en ellas, al no existir evidencia de que el voto haya sido libre y secreto.
“Las boletas planchadas son literalmente una prueba de que no tenemos ninguna certeza de que la voluntad expresada en esas boletas haya sido ni secreta ni libre”.
Además, señaló que su aparición también genera dudas sobre la identidad de quien marcó las papeletas y si realmente se trataba de una persona con derecho a votar.
“Y todavía peor, son un indicio muy importante de que no tenemos ninguna certeza de que la persona que marcó esas boletas en efecto sea la persona que ostenta el derecho de haber votado”, dijo en la sesión del INE.

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El debate deja así un tema sensible de cara a 2027. Por un lado, la mayoría del Consejo General aprobó un mecanismo que permitirá analizar cada boleta antes de determinar su validez.
Por el otro, los consejeros que votaron en contra consideran que esa puerta no debería existir cuando se trata de papeletas que físicamente no muestran señales de haber sido dobladas para ingresar a la urna.