
Morena cuenta con mayoría de legisladores en los congresos de más de 20 estados, como en el Congreso de la Ciudad de México - Foto: Cuartoscuro
Uno de los objetivos para los partidos para las elecciones del 2027 serán los congresos de los estados, pues con ello podrían beneficiar o perjudicar a los gobernadores

La jornada electoral de 2027 se perfila como la más grande en la historia del país. Aunque la atención mediática suele concentrarse en las 17 gubernaturas y los 500 escaños de San Lázaro, la verdadera trinchera de gobernabilidad estará en la renovación de 31 Congresos estatales y más de 2,000 alcaldías.
En juego están 1,098 diputaciones locales. Si bien la atención política suele centrarse en el Poder Ejecutivo estatal, la viabilidad del plan de gobierno depende en gran medida de la composición de la legislatura.
Un Congreso con mayoría opositora representa un contrapeso capaz de reconfigurar o frenar iniciativas clave, desde la aprobación de presupuestos hasta la ratificación de nombramientos estratégicos.
Ante este escenario, la lucha será doble: los partidos deberán pensar en estrategias que vayan más allá del ejecutivo estatal.

Para dimensionar lo que estará en juego en las urnas, es necesario revisar cómo está configurado actualmente el mapa legislativo en los estados.
El escenario actual muestra un claro predominio del oficialismo, aunque con matices estratégicos que abren la puerta a disputas intensas en varias entidades.
Actualmente, de acuerdo con datos recopilados por Laboratorio Electoral, Morena ha logrado tener una mayoría legislativa en 26 congresos locales.
Las bancadas guindas más grandes se concentran en tres entidades clave:
Acción Nacional se mantiene como la segunda fuerza parlamentaria del país al dominar cuatro legislaturas: encabeza el bloque mayoritario en sus bastiones de Guanajuato (16 curules) y Aguascalientes (15), empata la primera fuerza con Morena en Chihuahua (12) y suma 10 escaños en Nuevo León. En esa misma entidad, el PRI comparte el control del bloque dominante, además de conservar su hegemonía en Coahuila con 15 legisladores.
La geografía opositora la completa Movimiento Ciudadano como primera fuerza en Jalisco con 11 diputados.
El Partido Verde lidera el Congreso de San Luis Potosí con 9 espacios.

La importancia de tener una bancada a favor queda clara en el balance de fuerzas: Morena gobierna en 23 entidades donde sus mandatarios tienen un Congreso alineado.
Sin embargo, el partido oficialista también le “pisa los talones” a la oposición en estados que no gobierna, siendo la bancada mayoritaria en Querétaro (10 curules de Morena contra 7 del PAN) y en Durango (10 de Morena contra 7 del PRI).
El caso de Samuel García en Nuevo León representa un ejemplo emblemático del impacto de gobernar con minoría. Con apenas 9 de las 42 curules para Movimiento Ciudadano, el Ejecutivo estatal enfrenta un contrapeso mayoritario integrado por las bancadas del PAN, el PRI y Morena.
Esta falta de convergencia entre los poderes locales ha desencadenado episodios de parálisis institucional. Por un lado, la Comisión Anticorrupción del Congreso local inició un proceso de juicio político contra el mandatario por presuntas irregularidades financieras, expediente que sigue pendiente aún con una suspensión otorgada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

A su vez, tuvo problemas para lograr la aprobación del presupuesto en tres años de su gobierno y todo parece indicar que la situación podría repetirse para el 2027 luego de que legisladores del PRI, PAN y Morena no asistieron a una reunión convocada por el gobernador el 2 de septiembre para la elaboración del proyecto.
Y el caso de mayor peso fue cuando García decidió pedir licencia para ir por la precandidatura presidencial en diciembre del 2023. El problema fue que quería dejar a un cercano como gobernador interino, pero los legisladores del PAN y el PRI designaron a un suplente afín a ellos. Debido a esto, de forma inmediata, regresó a su puesto.
Con estos datos, la presencia de Morena en el país queda clara. Para dimensionar su alcance, si juntáramos a todos los diputados locales del país en una sola Cámara, de acuerdo con datos recopilados por Polls MX, Morena retendría el 43.1% del total de lugares.
En segundo lugar quedaría el PAN con 13.7% de las curules y el Partido Verde, aliado más beneficiado de Morena, quedaría con un 10.6% de los espacios, desplazando al PRI al cuarto lugar con 8.6% de los curules.

El predominio de Morena en el país es más que visible y aunque integrantes del gobierno, del partido y cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador, han sido acusados de corrupción, implicación en redes de huachicol fiscal y hasta narcotráfico, siguen contando con gran apoyo.
Encuestas los posicionan a la cabeza en la mayoría de los estados, perfilándose como los ganadores, pero a la par, han ido perdiendo apoyo.
Una encuesta reciente de Mitofsky indicó que en agosto de este año el rechazo al partido fue de 36.1%, cuando en el mismo mes hace un año era de 24.6%.
Por esto el reto del partido oficialista será no solo retener los estados que tiene, si no también los congresos locales.