A dos años y cinco meses de la desaparición de su hijo Abraham Hernández en Escobedo, Nuevo León, Gustavo Hernández realizó su primera búsqueda en campo sin recibir un solo peso de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas de Nuevo León (CEEAVNL), pese a que por ley cuenta con recursos etiquetados del Fondo de Ayuda para apoyar a las familias buscadoras.
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El padre buscador denunció a PoliticoMX que la Comisión no canaliza los recursos que por ley están destinados a apoyar a las familias en traslados, alimentos y jornadas de búsqueda.
“Me hablaron el martes pasado para decirme que el viernes tenía que estar en Monterrey porque sería la búsqueda a las 9 de la mañana, pero que yo debía cubrir el costo del traslado, porque ellos no tenían el dinero, que debía facturar y ya luego me harían el reembolso”, acusó.
Gustavo tuvo que viajar solo. Sin viáticos, su hija Jacqueline y su primo Juan no pudieron participar en esta jornada de búsqueda.

Foto: Cuartoscuro
“Todavía en la Comisión de Víctimas me preguntaron, no sé si fue burla, que si iba a ir mi hija y si iba a ir mi primo, pues lo único que les pude contestar es que no pudieron venir porque no tenemos la economía para poder viajar; la Fiscalía hizo su trabajo, los de la Comisión no”, dijo.
Para poder viajar, tuvo que pedir prestado a amigos y familiares para costear el boleto de avión y tener algo para alimentos en Monterrey.
“Yo les dije que por qué pasaba esto si hay un protocolo conforme a derecho y que ellos saben que no tenemos dinero. Entonces me pongo a pensar que además de sufrir la cuestión emocional, que ya cargamos, todavía cargamos el estrés de ver de dónde sacar ese dinero, eso solo muestra que no les preocupa en lo mínimo lo que estamos viviendo aquellos que estamos buscando a un hijo, no saben que es lo más doloroso que le puede pasar a un ser humano”.
Esta negligencia la atribuyó no a la falta de presupuesto, sino a la tramitología burocrática e incluso a la falta de transparencia al interior de la institución, que frena las búsquedas.
“Hace falta que se diga cómo se usan los recursos, porque ese dinero ya está autorizado para apoyar a las familias buscadoras, y esta situación ya la había oído de otras madres de colectivos, ahora lo viví en carne propia”, señaló.
Cotidianidad rota
Gustavo reveló que la falta de recursos para viajar a Monterrey le generó estrés. Desde el 14 de mayo de 2024, cuando desapareció Abraham, dejó de colocar pisos y darle vida a las paredes de las casas de sus clientes. Se dedicaba al diseño de interiores y exteriores; ahora sus ingresos se generan por otros medios y son limitados.
“Antes me reunía con la familia, trabajaba todos los días, pero tener a mi hijo desaparecido hizo que todo eso se rompiera, pues ahora ese tiempo es para buscarlo”.
El desgaste es físico y emocional
En un momento de la charla, hizo una pausa y con voz entrecortada refirió: “me acabo de dar cuenta que mis cejas se están poniendo blancas”.
“Hay canitas que salen por la edad, pero las mías son canitas que me han salido por el dolor y la pérdida de mi hijo”, dijo.
Brazos vacíos
Durante nueve horas no hubo hallazgo del cuerpo de “Monstruo”, como cariñosamente le decía a Abraham. Lo que le mantiene la esperanza de hallarlo con vida.
“Me regresé nuevamente con las manos vacías, con la tristeza en mi corazón, porque primero pensé y dije: ‘ojalá y que lo encuentre, si es que es la voluntad de Dios’, pero también sé que sus tiempos así son y no sucedió hoy”.
Esa tristeza también la sufrió Jacqueline, la hermana de Abraham, quien a la distancia se tomó un tiempo para contestar el mensaje de Gustavo avisándole que seguían sin saber de su paradero.

Foto: Cuartoscuro
Pero lo más fuerte sucedió a su regreso al Estado de México.
“Llegué y la abracé, pues él era su mejor amigo, su confidente como hermano. Y vi cómo nuevamente se volvió a desmoronar mi hija, mi niña”.
Confió que ha habido momentos en los que se ha sentido rebasado, pero la incertidumbre de no saber qué pasó con Abraham lo hace seguir.
“Eso me ha hecho pensar en no parar, quiero seguir adelante y si es la voluntad del de allá arriba que un día sepa dónde está mi hijo, eso va a suceder”.
El ejército buscador
Gustavo señaló que el acompañamiento real se dio por parte de peritos forenses, Guardia Nacional y SEDENA al momento de comenzar a rascar la tierra en un lote baldío. Puso especial énfasis en la disposición de los elementos de la Guardia Nacional, quienes llevaron binomios caninos.
“Les decía a los brigadistas que llevaban los caninos que los volvieran a pasar a revisar la tierra, pues yo pensaba que a lo mejor a su olfato no les llegaba su olor, y los volvieron a meter. Entonces en esta experiencia esos animalitos también estuvieron allí para ayudarnos”.

Foto: Cuartoscuro
El grupo que acompañó a Gustavo estuvo conformado por 40 personas, que dejaron el uniforme a un lado y al terminar le dieron un abrazo que le reconfortó el alma.
“Me sentí muy arropado, con mucho respeto, fue un ejército de apoyo y con este nuevo fiscal siento mucho más avance. No me dejaron ningún momento solo. De ellos me traje un abrazo y se los agradezco”.
Denunció que el titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas Nuevo León no dio la cara, no explicó por qué se tardaron más de dos años en realizar la primera búsqueda ni en qué estatus se encuentra la carpeta de investigación de Abraham.
El mensaje
El padre buscador pide a todas las autoridades involucradas “ser solidarias” y dejar egos y celos profesionales.
“Hay mucha gente que no trabaja por lo mismo porque no se ven como equipos y entre ellos no se ayudan en lo mínimo. Veo muchos celos, unos quieren sobresalir, y eso obstaculiza encontrar a nuestros tesoros, a nuestros hijos”.

Foto: Cuartoscuro
Con un tono sereno y pausado, le pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum no olvidarse de quienes siguen buscando a un ser querido.
“Quiero decirle a la Presidenta que no baje la guardia con nosotros, que no se olvide de nosotros, porque así como le dio atención a un pato, nos la dé a nosotros también”.
El retorno
Gustavo anunció que en 15 días debe volver a Monterrey para una segunda búsqueda y para tener acceso a la carpeta de investigación.
Espera tener resuelto el tema de los viáticos y no tener que volver a destinar tiempo para hacer la comprobación de gastos; por lo pronto estos días lidiará entre llamadas y facturas para que le sean reembolsados los gastos que generó este viaje.

Foto: Cuartoscuro
Aunque tener a un hijo desaparecido es una experiencia inenarrable, con la que “se detiene el corazón por segundos, la esperanza de encontrarlos, no”.